{"id":201,"date":"2009-10-24T16:35:00","date_gmt":"2009-10-24T16:35:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=201"},"modified":"2009-10-24T16:35:00","modified_gmt":"2009-10-24T16:35:00","slug":"cronica-seccion-oficial-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2009\/10\/24\/cronica-seccion-oficial-1\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica Secci\u00f3n Oficial (1)"},"content":{"rendered":"<p><strong>ARRASADOS POR LA HISTORIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><big>La primera pel\u00edcula a concurso en la Secci\u00f3n Oficial trajo a la Seminci la segunda parte de la trilog\u00eda que el director griego Theo Angelopoulos inici\u00f3 en el 2004 con \u2018Eleni\u2019, presentada fuera de concurso en aquella ocasi\u00f3n. La historia de amor entre Eleni y Spyros, zarandeada por los acontecimientos del convulso siglo XX en Europa, sufre los avatares de la Historia con may\u00fasculas. Ese es el polvo del tiempo, la ceniza que la guerra, las deportaciones, el exilio, los campos de concentraci\u00f3n, las p\u00e9rdidas y la desolaci\u00f3n han dejado en sus personajes<\/big><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\">.<\/p>\n<p> <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\"><big>Arrasados por la historia, as\u00ed se ven a s\u00ed mismos estos<\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgdcha\" height=\"247\" width=\"365\"><big> supervivientes cuyas vidas narra la pel\u00edcula desde la muerte de Stalin, momento en el que arranca, hasta la Nochevieja del a\u00f1o 1999, a punto de comenzar un nuevo siglo y diez a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro. El presunto fin de la historia que para algunos supon\u00eda ese derrumbe llega tarde para gente como Spyros, Eleni y Jacob.<\/big><\/p>\n<p> <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\"><big>Conocemos tambi\u00e9n al hijo de los dos primeros, un director de cine obsesionado por contar la historia de sus padres, divorciado y con una hija que, a pesar de su corta edad sufre, desequilibrios que la ponen al borde del suicidio. Este es el aspecto de la pel\u00edcula que queda m\u00e1s en el aire, apenas apuntado, probablemente porque formar\u00e1 parte de la tercera entrega del proyecto.<\/big><\/p>\n<p> <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\"><big>Angelopoulos rueda con esa maestr\u00eda que le ha hecho ser uno de los grandes directores de la cinematograf\u00eda europea. En \u2018El polvo del tiempo\u2019 mantiene la grandilocuencia de su cine, quiz\u00e1 algo m\u00e1s contenida, pero que sigue siendo una de sus se\u00f1as de identidad. La teatralidad y un cierto expresionismo llevan su firma en planos abiertos, en escenas multitudinarias resueltas a la manera cl\u00e1sica.<\/big><\/p>\n<p> <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\"><big>A pesar del metraje (125 minutos) la historia est\u00e1 narrada a base de pinceladas, con planos y movimientos de c\u00e1mara que consiguen que el miedo o la desolaci\u00f3n de los personajes, que el fr\u00edo de sus vidas, le llegue al espectador, en medio de grandes silencios. Angelopoulos demanda la m\u00e1xima atenci\u00f3n porque siembra de matices una historia que, de una u otra forma, ha sido ya contada, desde perspectivas distintas, s\u00ed, con otras vidas, claro, pero que a\u00fan demanda revisiones como la que nos ofrece el realizador griego, que pone el acento en la intimidad de sus protagonistas. Los actores est\u00e1n bien en general, pero Ganz da una lecci\u00f3n de interpretaci\u00f3n en su papel de un hombre que ya ha cumplido con la vida.<\/big><\/p>\n<p> <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><font face=\"NimrodMT\"><font style=\"font-size: 8pt;\" size=\"1\"><big>A Ken Loach, que abri\u00f3 la Secci\u00f3n Oficial fuera de concurso, hay que agradecerle que nos haya regalado una sonrisa para comenzar. \u2018Looking for Eric\u2019, que en Cannes se gan\u00f3 el favor de la cr\u00edtica, es algo m\u00e1s que una divertida historia sobre un cartero en la cincuentena que ve c\u00f3mo su vida se desmorona. Est\u00e1 separado desde que su pareja le dejara con dos hijastros adolescentes aspirantes a presidiarios, pero a quien de verdad recuerda es a la mujer que fue el amor de su vida, con la que tuvo una hija que ya le ha hecho abuelo y a la que abandon\u00f3 en su juventud. Para ella solo representa ya un mal momento del pasado. Sus amigos, que son su mejor patrimonio, intentan echarle una mano. Uno de ellos, Meatballs, es aficionado a los libros de autoayuda y por uno de esos manuales Eric llega a preguntarse qu\u00e9 har\u00eda en su lugar su \u00eddolo, Eric Cantona, la estrella del Manchester United, cuyas fotograf\u00edas decoran su habituaci\u00f3n y \u00fanico refugio en una casa que sus hijos han convertido en territorio comanche. As\u00ed empieza una relaci\u00f3n fant\u00e1stica entre el cartero y el jugador que ofrece pasajes muy logrados. El Loach m\u00e1s reconocible y aut\u00e9ntico, el del retrato de los perdedores, de los que trampean con la vida, nos hace reir, aunque por momentos, sobre todo en los m\u00e1s previsibles, que los tiene, recordemos c\u00f3mo domina este director el drama y la tensi\u00f3n en filmes como \u2018Mi nombre es Joe\u2019, al que recuerda. Lo compensan las carcajadas.<\/big><\/p>\n<p><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARRASADOS POR LA HISTORIA La primera pel\u00edcula a concurso en la Secci\u00f3n Oficial trajo a la Seminci la segunda parte de la trilog\u00eda que el director griego Theo Angelopoulos inici\u00f3 en el 2004 con \u2018Eleni\u2019, presentada fuera de concurso en aquella ocasi\u00f3n. La historia de amor entre Eleni y Spyros, zarandeada por los acontecimientos del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,20],"tags":[279,438],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/201"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=201"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/201\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}