{"id":275,"date":"2010-11-24T20:45:00","date_gmt":"2010-11-24T20:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=275"},"modified":"2010-11-24T20:45:00","modified_gmt":"2010-11-24T20:45:00","slug":"premio-una-nina-asombrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2010\/11\/24\/premio-una-nina-asombrada\/","title":{"rendered":"Premio a una ni\u00f1a asombrada"},"content":{"rendered":"<p><big>A los escritores que vivieron la guerra y la posguerra en su ni\u00f1ez se les llama la generaci\u00f3n de los \u2018ni\u00f1os asombrados\u2019. Ana Mar\u00eda Matute fue una de ellos. Escribi\u00f3 su primer cuento a los 15 a\u00f1os, lo public\u00f3 a los 17 y ya no dej\u00f3 el oficio de nombrar que es como Octavio Paz llamaba al oficio de escribir. El asombro es una de las condiciones \u2018sine qua non\u2019 de la escritura y el conservar dentro de s\u00ed algo del ni\u00f1o que se fue es la otra. La Matute, como a ella le gusta llamarse, conserva ambas. S\u00ed, el premio Cervantes ha sido esta vez para una mujer. S\u00ed, ha llegado por fin el tercer galard\u00f3n para una escritora (tras Mar\u00eda Zambrano y Dulce Mar\u00eda Loynaz) y ya se habla de ello en las reacciones al premio que leo en las agencias de noticias de los compa\u00f1eros escritores. Que si ya era hora, que si era una oportunidad que no pod\u00eda perderse, que si en ella se premia a todas las escritoras (espero que no, porque entonces tendr\u00e1n que pasar d\u00e9cadas hasta la siguiente). Inevitable. Quiz\u00e1 llegue un d\u00eda en que esa invisibilidad de las mujeres a la hora de que se les reconozcan los m\u00e9ritos en igualdad de condiciones a las que se refer\u00eda ayer Soledad Pu\u00e9rtolas sea un recuerdo. Pero todav\u00eda no.<\/big><br \/>\n<big>Me acord\u00e9 de Soledad Pu\u00e9rtolas cuando o\u00ed la noticia cantada del premio. Ahora ser\u00e1n compa\u00f1eras en la RAE, pero antes fueron compa\u00f1eras en otra situaci\u00f3n que en muchas ocasiones va tambi\u00e9n unida a la escritura. Me refiero a que ambas pasaron una enfermedad de ni\u00f1as. El aislamiento y la inmovilidad a la que les obligaron las circunstancias les condujo por el camino de la lectura y encendi\u00f3 la mecha de su fantas\u00eda, su necesidad de contar historias. <\/big><br \/>\n<big>Ana Mar\u00eda Matute pas\u00f3 del realismo que practicaron los escritores de su generaci\u00f3n a bailar con la fantas\u00eda, algo que en la literatura espa\u00f1ola no es muy frecuente y que ha jugado en su contra, en cuanto a reconocimientos se refiere, encasillando a veces injustamente su obra en el cap\u00edtulo de la literatura infantil y juvenil (cosa que por otra parte tampoco es un dem\u00e9rito porque tambi\u00e9n la ha practicado a conciencia).<\/big><br \/>\n<big>25 a\u00f1os de silencio por una depresi\u00f3n, cuando las cosas en su vida parec\u00edan enderezarse, y el hecho de que siempre fuera por libre tampoco favorec\u00edan que se hiciera visible en la l\u00ednea de salida. Pero entonces lleg\u00f3 \u2018Olvidado Rey Gud\u00fa\u2019 el libro que ven\u00eda so\u00f1ando tanto tiempo y la Matute se hizo presente de nuevo. \u00abVuelve a emerger desde los abismos, preciosa, inteligente y \u00fanica\u00bb, escribi\u00f3 entonces Rosa Montero para quien la autora de \u2018Para\u00edso inhabitado\u2019 es un hada. Recientemente habl\u00e9 de ella con Gustavo Mart\u00edn Garzo porque el escritor vallisoletano le ha dedicado su \u00faltima novela. \u00abA Ana Mar\u00eda Matute que tiene un ala de cisne\u00bb, dice la dedicatoria. Para Garzo, la Matute \u00abes al a vez una ni\u00f1a candorosa y perversa como la protagonista de sus cuentos\u00bb. Una mezcla de candor y locura que tambi\u00e9n son ingredientes b\u00e1sicos en una buena receta literaria. Me alegro mucho por ella.<\/big><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A los escritores que vivieron la guerra y la posguerra en su ni\u00f1ez se les llama la generaci\u00f3n de los \u2018ni\u00f1os asombrados\u2019. Ana Mar\u00eda Matute fue una de ellos. 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