{"id":278,"date":"2011-01-17T18:53:00","date_gmt":"2011-01-17T18:53:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=278"},"modified":"2011-01-17T18:53:00","modified_gmt":"2011-01-17T18:53:00","slug":"la-sintaxis-oculta-las-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/01\/17\/la-sintaxis-oculta-las-cosas\/","title":{"rendered":"La sintaxis oculta de las cosas"},"content":{"rendered":"<p><meta http-equiv=\"CONTENT-TYPE\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><title><\/title><meta name=\"GENERATOR\" content=\"OpenOffice.org 3.0  (Win32)\"><\/p>\n<style type=\"text\/css\">  <\/style>\n<h3>A prop\u00f3sito de la exposici\u00f3n de Fernando Zamora en el Palacio de Pimentel de Valladolid<\/h3>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><big>Si la poes\u00eda se corresponde con cierta capacidad para ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y descubrir &#8220;detr\u00e1s&#8221; de la &#8220;realidad&#8221;, o m\u00e1s all\u00e1 de ella, aquello que pasa desapercibido a una mirada apresurada, estar\u00edamos de acuerdo en considerar a Fernando Zamora un gran poeta, aunque no conoci\u00e9ramos ninguno de sus libros del &#8220;g\u00e9nero&#8221;. Aunque jam\u00e1s hubi\u00e9ramos le\u00eddo una postal suya con un mensaje como \u00abesta calle\/ se desvanece en labios\u00bb. Y ser\u00eda as\u00ed por su capacidad para descubrir que una simple caja de madera de las que transportan botellas de vino, un clavo herrumbroso, junto a otros colegas similares, que un desecho de alg\u00fan objeto en su d\u00eda \u00fatil encontrado en el campo o al borde del mar, bien acompa\u00f1ados por otros de igual trascendencia, pueden componer con la sintaxis adecuada un juego, una llamada, un atisbo de reflexi\u00f3n de los que dejan el \u00e1nimo en puntos suspensivos.<\/big><br \/>\n<big>Fernando Zamora, que no se prodiga, que aparece de puntillas de vez en cuando, dejando un libro, un poema visual, un poema de &#8220;carne y hueso&#8221; o de madera y metal, ha exportado de su estudio algunas de sus &#8220;piezas de c\u00e1mara&#8221;. Y las ha diseminado por las salas del Palacio de Pimentel, demostrando, sin querer hacerlo, que el arte contempor\u00e1neo que tan bien se ajusta a la transgresi\u00f3n de los g\u00e9neros, puede inquietar sin gritar, puede sorprender con la m\u00ednima ret\u00f3rica, puede invitarnos con suavidad a abandonar el camino conocido y aventurarnos por sendas sin se\u00f1alizar.<\/big><br \/>\n<big>Es dif\u00edcil y quiz\u00e1 poco importante saber si fue antes el dibujante y pintor o el escritor. Son actividades que junto a su profesi\u00f3n de m\u00e9dico (la mano y el ojo del cirujano se ven en tantas piezas) han corrido paralelas a lo largo de su vida. Pero se han encontrado en no pocas ocasiones. Esos puntos de contacto fundamentales son la poes\u00eda visual y los objetos: estas cajas, que tan humilde pero contundentemente hablan de su filosof\u00eda de la vida, o esas pinturas o peque\u00f1as esculturas que trascienden el espacio asignado y desaf\u00edan la lectura acomodaticia de las cosas. Como un <\/big><big>aforismo.<br \/>\n<\/big><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/M9-872253148.JPG\" id=\"img_0\" class=\"imgdcha\" width=\"394\" height=\"651\"><big>En Fernando Zamora se da una atractiva mezcla de intuici\u00f3n y conocimiento de la historia del arte, capaz de rastrearse en las obras expuestas cuyas referencias recorren un largo camino desde la abstracci\u00f3n geom\u00e9trica al &#8220;objeto encontrado&#8221;, peque\u00f1as dosis dada\u00edstas y otras m\u00e1s grandes de surrealismo, ese surrealismo po\u00e9tico y enso\u00f1ador cuyas influencias permanecen d\u00e9cadas despu\u00e9s de su establecimiento can\u00f3nico. Hay citas expresas, como sus homenajes a Modigliani, o sus referencias a Bacon y a Rembrandt, referencias que en ocasiones -y esta es otra de sus constantes, otro parentesco surrealista &#8211; est\u00e1n te\u00f1idas de iron\u00eda y un inteligente sentido del humor. Y otras impl\u00edcitas, homenajes apenas desvelados (&#8220;Carta desde mi celda&#8221;). Traer aqu\u00ed a colaci\u00f3n a Cornell ser\u00eda casi una obviedad, pese a sus claras diferencias, pero no es el \u00fanico parentesco rastreable. \u00c1ngel Ferrant asoma n\u00edtido en algunas de sus propuestas, siendo como son, tan personales e intransferibles. Les une la capacidad de hacer respirar con otro aliento materiales arrumbados.<\/big><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/M9-872253157.JPG\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" width=\"531\" height=\"622\"><big>La primera caja de Fernando Zamora que apareci\u00f3 en p\u00fablico fue un homenaje a mediados de los ochenta al poeta, palentino como \u00e9l, Gabino Alejandro Carriedo. En concreto a un poema suyo titulado &#8220;Ejercicio de eras&#8221; en el que las piedras eran protagonistas. Zamora present\u00f3 un tr\u00edptico lleno de piedras que ten\u00eda ya algo religioso. Apuntaba as\u00ed un rasgo que aqu\u00ed se muestra en amplitud: uno de los est\u00edmulos de Fernando Zamora es el arte popular y sus ra\u00edces en las devociones. Siente fascinaci\u00f3n por los exvotos que llenan rincones en las iglesias de los pueblos, por esas capillitas que devotamente recorr\u00edan las casas en pos de una oraci\u00f3n y una limosna. No se debe salir de esta exposici\u00f3n sin detener la mirada en sus &#8220;capillas port\u00e1tiles (para agn\u00f3sticos)&#8221;. La se\u00f1alada con el n\u00famero I es de un exquisito minimalismo pitag\u00f3rico. Y tambi\u00e9n hay referencias b\u00edblicas como la escala de Jacob que inspira varios objetos.<\/big><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><big>Las referencias a la escritura son constantes tambi\u00e9n en este recorrido que empieza en los finales de los ochenta y termina ahora mismo. Las bibliotecas, las cartas&#8230; Hasta en una pieza como &#8220;Mud\u00e9jar&#8221; cuyas referencias est\u00e9ticas son el taqueado jaqu\u00e9s rom\u00e1nico tiene en su composici\u00f3n el ritmo de un poema. Zamora dispone las piezas de dos en dos, de tres en tres, creando, aunque sin plantearlo formalmente, pol\u00edpticos o retablos, como en sus &#8220;tablas votivas&#8221;. As\u00ed, las bibliotecas, las &#8220;tablas de salvaci\u00f3n&#8221;, los relicarios&#8230; No est\u00e1n sus libros de artista, peque\u00f1as joyas que deber\u00e1n exponerse m\u00e1s pronto que tarde. No deber\u00edan pasar a\u00f1os antes de volver a dejarnos seducir por su obra.<br \/>\n<\/big><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><em>(Art\u00edculo publicado en La sombra del cipr\u00e9s, el 15 de enero de 2011. Con fotograf\u00edas de Ram\u00f3n G\u00f3mez)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de la exposici\u00f3n de Fernando Zamora en el Palacio de Pimentel de Valladolid Si la poes\u00eda se corresponde con cierta capacidad para ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y descubrir &#8220;detr\u00e1s&#8221; de la &#8220;realidad&#8221;, o m\u00e1s all\u00e1 de ella, aquello que pasa desapercibido a una mirada apresurada, estar\u00edamos de acuerdo en considerar a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4,11,12,19],"tags":[203,372],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}