{"id":282,"date":"2011-01-28T19:07:00","date_gmt":"2011-01-28T19:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=282"},"modified":"2011-01-28T19:07:00","modified_gmt":"2011-01-28T19:07:00","slug":"un-editor-referente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/01\/28\/un-editor-referente\/","title":{"rendered":"Un editor, un referente"},"content":{"rendered":"<p><big>Hay dos profesiones que admiro por encima de otras y es posible que a lo largo de estos a\u00f1os ya lo haya dicho aqu\u00ed alguna vez. Una es la de m\u00e9dico, porque los m\u00e9dicos cuidan nuestra salud,  sin la cual no podemos disfrutar de todo lo bueno de la vida. Nos echan una mano cuando nos sentimos m\u00e1s vulnerables: en esos momentos en que una frase dicha a tiempo puede hacer tanto efecto como una medicina. La otra es la de editor, porque los editores cuidan nuestra felicidad que es otra manera de cuidar nuestra salud. Cada vez que alguien me pregunta por qu\u00e9 ha de leer, contesto que para ser m\u00e1s feliz, para vivir m\u00e1s.<\/big><br \/>\n<big>Acaba de morir un editor ejemplar, un caballero, alguien exquisito que transmiti\u00f3 esa exquisitez a su manera de entender el negocio de poner los autores y sus libros en el mercado. Y lo siento como si fuera de mi familia. En realidad, era, es, de mi familia. De la familia de cuantos pensamos que la vida ser\u00eda un lugar \u00e1rido si no existieran los libros, si no hubiera gente dispuesta a arriesgar su dinero, a empe\u00f1ar su tiempo y su vida en que podamos leer las grandes obras de la literatura universal y esas otras obras m\u00e1s modestas, no tan sacralizadas, pero en las que alguna vez encontramos un poco de luz, un poco de diversi\u00f3n, una compa\u00f1\u00eda que nos lleg\u00f3 en el momento justo, simplemente porque sent\u00edamos que el autor era de los nuestros, que alguna vez hab\u00eda sentido lo mismo que nosotros: sus \u00fanicos destinatarios. A\u00fan no lo he dicho. Estoy hablando de Jaime Salinas. Y digo que era de mi familia porque he pasado muchas horas de mi vida leyendo a su padre, el poeta Pedro Salinas, y siguiendo su peripecia vital a trav\u00e9s de su correspondencia. As\u00ed como sus memorias, esas \u2018Traves\u00edas\u2019 que se van a quedar sin concluir (hac\u00eda tiempo que hab\u00eda desistido de su continuaci\u00f3n), salvando las distancias temporales, eran parte de mi biograf\u00eda, de la de varias generaciones de espa\u00f1oles, porque los maestros son siempre parte importante en la historia personal.<\/p>\n<p><\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" width=\"540\" height=\"706\"><br \/>\n<big><br \/>\nJaime Salinas fue un personaje clave en editoriales claves en este pa\u00eds, al que ayud\u00f3 a salir de la ramploner\u00eda cultural y a levantar la hipoteca que tambi\u00e9n en esta faceta  hizo pagar la dictadura. Desde esos puestos, Salinas nos ense\u00f1\u00f3 a leer, nos ense\u00f1\u00f3 un mundo que estaba fuera y hab\u00eda sido inalcanzable por mucho tiempo. Los autores del \u2018boom\u2019 hispanoamericano, figuras como G\u00fcnter Grass, por no hablar de los autores de los que se rode\u00f3 en esta tarea y que tambi\u00e9n forman un n\u00facleo duro en las letras espa\u00f1olas (los Goytisolo, Garc\u00eda Hortelano, Mar\u00edas&#8230;) fueron de su mano.<\/big><br \/>\n<big>Se van muriendo los hijos supervivientes de la Generaci\u00f3n del 27. Y con ellos una generaci\u00f3n ilustrada \u2013todav\u00eda\u2013 con una manera de entender el mundo elegante, discreta, que cre\u00eda en el valor del pensamiento, la creatividad y el contraste de las ideas. No quiero caer en t\u00f3picos pero eran (pienso tambi\u00e9n en Claudio Guill\u00e9n) personajes irrepetibles. Los editores han de estar de luto. Se ha ido un referente.   <\/big><\/p>\n<p><em>(Publicado en la secci\u00f3n de Opini\u00f3n D\u00edas nublados, en la edici\u00f3n impresa de El Norte del jueves 27 de enero de 2011)<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay dos profesiones que admiro por encima de otras y es posible que a lo largo de estos a\u00f1os ya lo haya dicho aqu\u00ed alguna vez. Una es la de m\u00e9dico, porque los m\u00e9dicos cuidan nuestra salud, sin la cual no podemos disfrutar de todo lo bueno de la vida. 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