{"id":286,"date":"2011-02-14T12:11:00","date_gmt":"2011-02-14T12:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=286"},"modified":"2011-02-14T12:11:00","modified_gmt":"2011-02-14T12:11:00","slug":"los-suenos-un-futuro-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/02\/14\/los-suenos-un-futuro-escritor\/","title":{"rendered":"Los sue\u00f1os de un futuro escritor"},"content":{"rendered":"<h3>A prop\u00f3sito de la novela de Juan Mars\u00e9 &#8216;Caligraf\u00eda de los sue\u00f1os&#8217; <\/h3>\n<p><big><br \/>\nD\u00f3nde van a parar los dedos de los pianistas muertos?\u00bb La pregunta se la hace repetidamente Ringo, el protagonista de la \u00faltima novela de Juan Mars\u00e9, seg\u00fan su propia confesi\u00f3n, la m\u00e1s autobiogr\u00e1fica. Ringo (el nombre que se ha puesto a s\u00ed mismo Mingo, o Domingo, en honor de sus h\u00e9roes de las novelas de aventuras y los que desenfundan sus pistolas en el lejano Oeste) se hace esa pregunta porque una m\u00e1quina laminadora del taller de joyer\u00eda donde trabaja acaba de tragarse el dedo \u00edndice de su mano derecha y con \u00e9l sus sue\u00f1os de ser un famoso pianista, ya empa\u00f1ados por la falta de recursos de la familia que hab\u00eda  clausurado con anterioridad sus clases de m\u00fasica. Tiene quince a\u00f1os y como el autor es hijo adoptado, ha crecido en la triste Barcelona, pobre, gris y sin horizonte, de posguerra. Sue\u00f1a con la m\u00fasica, aunque su forma de observar lo que le rodea, su facilidad para imaginar \u2018aventis\u2019 con las que distraer las tardes de pandilla, su costumbre de refugiarse en enso\u00f1aciones tan reales como la vida misma, est\u00e1n perfilando su futuro de escritor.<\/big><br \/>\n<big>La pregunta recurrente abre alguno de los pasajes m\u00e1s interesantes de la novela, los que reflejan su forma de sentir esa pasi\u00f3n por las notas encadenadas en sinfon\u00edas o conciertos. Ringo piensa que el accidente solo establece un par\u00e9ntesis en sus sue\u00f1os, que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 un pianista de nueve dedos, una curiosidad que le ayudar\u00e1 en su camino a la fama, y mientras tanto devora a Dostoievski, Balzac, Verne, Edgar Wallace, Papini, Stefan Zweig&#8230;<\/big><br \/>\n<big>Juan Mars\u00e9 ha echado mano de la memoria y esa mirada interior cobra relieve en el libro. Con ella da las notas m\u00e1s altas. Todo lo que nos marc\u00f3 a fuego en una edad trascendental como la adolescencia estaba ah\u00ed para algo. En el caso de un escritor para urdir los mimbres de una obra que tiene la solidez de una trayectoria firme y el sonido de lo que m\u00e1s de verdad hay en el autor. <\/big><\/p>\n<p><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" width=\"460\" height=\"278\"><\/p>\n<p><big>\u00abDonde sea que vaya en el futuro, desde esa ma\u00f1ana en la que, solo, pero a trechos flanqueado por Mowgli y luego por Winnetou, emprende el camino llevando colgada del brazo la cesta de la comida para el abuelo, que le espera sulfatando la vi\u00f1a, dondequiera que el d\u00eda de ma\u00f1ana la vida le lleve sus pies estar\u00e1n pisando este camino y volver\u00e1n a levantar hasta su nariz un polvo con aromas de esparto y esti\u00e9rcol y uvas aplastadas , y algo de ese polvo germinal lo acompa\u00f1ar\u00e1 siempre\u00bb, escribe en un pasaje de la novela. Palabras que tanto recuerdan a las que Isak Dinesen escribi\u00f3 al verse obligada a dejar su granja en \u00c1frica y que abren el volumen de sus cartas: \u00abTengo la sensaci\u00f3n de que en el futuro, me encuentre donde me encuentre, me preguntar\u00e9 siempre si estar\u00e1 lloviendo en Ngong\u00bb. El futuro es un asunto lejano y esquivo y dudoso en \u2018Caligraf\u00eda de los sue\u00f1os\u2019 pero Ringo tiene que creer en \u00e9l para no dejarse ahogar por la melancol\u00eda de los perdedores que siempre est\u00e1 presente en la charla de los mayores: \u00abY es entre esas reiteradas charlas y discrepancias donde el chico aprender\u00e1 a convivir con los humores de una cotidiana amargura y una tristeza cuyo origen se le hab\u00eda antojado una maldici\u00f3n\u00bb.<\/big><br \/>\n<big>Adem\u00e1s de esa Barcelona gris tan poco parecida a la glamourosa y a la ciudad de dise\u00f1o que es hoy,  la de las tabernas miserables del Barrio Chino, la de los perdedores de la guerra \u2013de los perdedores en general, que se ganan la vida desinfectando locales de ratas y otras plagas y en las horas nocturnas queman los libros y los papeles pol\u00edticamente comprometidos\u2013 la del estraperlo y el af\u00e1n de supervivencia, reina en las p\u00e1ginas de esta novela el factor germinal de la escritura: \u00abEl factor germinal de la escritura  \u2013escribe en otro pasaje\u2013 ha hecho mientras tanto su trabajo, y algo le induce de pronto a arrancar la hoja garabateada de la libreta y disponer de otra limpia, y tantear nuevamente el l\u00e1piz con los dedos doloridos y estar atento a la melod\u00eda de las palabras que ahora vuelven\u00bb.<\/big><br \/>\n<big>Y otra constante en su obra: la fascinaci\u00f3n por el cine. Los h\u00e9roes de los westerns, las inalcanzables actrices de Hollywood, los paisajes que ayudaban a liberarse de la grisura medioambiental est\u00e1n tambi\u00e9n aqu\u00ed, acompa\u00f1ando las enso\u00f1aciones del  protagonista. La mirada de Mars\u00e9 no es en esta ocasi\u00f3n tan \u00e1cida, es una mirada comprensiva que se permite atisbos de ternura.<\/p>\n<p><\/big><em>(Publicado en el suplemento literario &#8216;La sombra del cipr\u00e9s&#8217; el s\u00e1bado 12 de febrero del 2011) (En la fotograf\u00eda de Gabriel Villamil, Juan Mars\u00e9 durante su \u00faltima visita a Valladolid)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de la novela de Juan Mars\u00e9 &#8216;Caligraf\u00eda de los sue\u00f1os&#8217; D\u00f3nde van a parar los dedos de los pianistas muertos?\u00bb La pregunta se la hace repetidamente Ringo, el protagonista de la \u00faltima novela de Juan Mars\u00e9, seg\u00fan su propia confesi\u00f3n, la m\u00e1s autobiogr\u00e1fica. 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