{"id":288,"date":"2011-02-18T20:11:00","date_gmt":"2011-02-18T20:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=288"},"modified":"2011-02-18T20:11:00","modified_gmt":"2011-02-18T20:11:00","slug":"palabras-enredadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/02\/18\/palabras-enredadas\/","title":{"rendered":"Palabras enredadas"},"content":{"rendered":"<p><big>De un tiempo a esta parte se me acumulan palabras que s\u00e9 que no llegar\u00e1n a su destino. \u00bfAd\u00f3nde van las palabras que no podemos o decidimos no decir? Las palabras que no llegan a nacer se enredan en mis pasos y alborotan mi agenda y mi horario. Cuando me piden una oportunidad  alteran mi concentraci\u00f3n. Las palabras que nosotros mismos  censuramos o reprimimos son rebeldes por naturaleza y piden su sitio. Se quedan agazapadas esperando pillarnos en un momento de despiste o debilidad para coger aire, para llegar a ser. Son astutas e indomables, no se dejan encerrar en una botella&#8230; Ni lanz\u00e1ndolas al mar nos librar\u00edamos de la desaz\u00f3n de saber que el mensaje no llegar\u00e1 a su destino.<\/big><br \/>\n<big>No hace falta ser escritor o periodista (dos oficios que tienen su raz\u00f3n de ser  en que los mensajes y las palabras lleguen a t\u00e9rmino) para sentir el sabor amargo de lo no dicho cuando adem\u00e1s la intuici\u00f3n nos dice que lo mejor ser\u00eda darlo rienda suelta. Pero reconozco que al menos tenemos una ventaja. \u00a1Cu\u00e1ntas historias no estar\u00e1n hechas con las palabras que en su d\u00eda se quedaron en la boca del est\u00f3mago! As\u00ed que llenar\u00e9 el caj\u00f3n de los mensajes no nacidos esperando el momento en que pueda mirarlos como si ya no me pertenecieran del todo. Ese momento feliz en el que sabemos que lo que fue historia se convertir\u00e1 en una historia.<\/big><br \/>\n<big><br \/>\n<\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgdcha\" width=\"289\" height=\"481\"><br \/>\n<big>\u00bfCu\u00e1ndo las palabras que se dijeron y olvidaron pueden volver a brillar con nueva intensidad? Me lo preguntaba el otro d\u00eda cuando gracias a su editor cay\u00f3 en mis manos un curioso texto titulado \u2018El fin de los libros\u2019. Cualquiera que lea este t\u00edtulo pensar\u00e1 que se trata de uno de esos ensayos en que un soci\u00f3logo experto en analizar tendencias casi antes de que sean realidad  \u2013y de vaticinar el futuro con tal aplomo que casi averg\u00fcenza no seguir sus dictados\u2013 nos convence de por d\u00f3nde ir\u00e1n las cosas: desaparecer\u00e1n los cines, los libros ya no tendr\u00e1n raz\u00f3n de ser, viajaremos a Marte virtualmente&#8230; Pero no. \u2018El fin de los libros\u2019 es un op\u00fasculo, un divertimento, de apenas 50 p\u00e1ginas, \u00a1escrito en el siglo XIX! Su autor, Octave Uzanne, fue bibli\u00f3filo y periodista, escribi\u00f3 cuentos y relatos fant\u00e1sticos y fund\u00f3 la Sociedad de Bibli\u00f3filos Independientes. En una de esas tertulias decimon\u00f3nicas vaticin\u00f3 la desaparici\u00f3n del libro tal y como hoy lo entendemos. Consideraba que era un artefacto demasiado complicado para el perezoso ser humano (\u00a1no sab\u00eda este hombre hasta d\u00f3nde pod\u00eda llegar lo de la pereza, sobre todo mental!) y que el tener que pasar las p\u00e1ginas era, de todas todas, un atraso, un ejercicio cansino al que hab\u00eda que poner fin. Y apostaba por un artefacto, algo parecido a lo que hoy llamar\u00edamos un \u2018audiolibro\u2019. <\/big><br \/>\n<big>La obrita (editada por Gadir en su colecci\u00f3n Peque\u00f1a Biblioteca) les har\u00e1 pasar un buen rato, y adem\u00e1s es breve, como conviene a los vaticinios del autor. Les har\u00e1 reflexionar sobre lo poco que en realidad cambiamos los seres humanos por mucho que nos rodee la chatarra tecnol\u00f3gica y les distraer\u00e1 del esfuerzo por controlar las rebeldes palabras que pugnan por ser dichas.<\/p>\n<p><\/big><em>(Publicado en la edici\u00f3n impresa de El Norte, en la columna de opini\u00f3n D\u00edas nublados, del jueves 17 de febrero del 2011)<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De un tiempo a esta parte se me acumulan palabras que s\u00e9 que no llegar\u00e1n a su destino. \u00bfAd\u00f3nde van las palabras que no podemos o decidimos no decir? Las palabras que no llegan a nacer se enredan en mis pasos y alborotan mi agenda y mi horario. 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