{"id":298,"date":"2011-05-05T13:34:00","date_gmt":"2011-05-05T13:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=298"},"modified":"2011-05-05T13:34:00","modified_gmt":"2011-05-05T13:34:00","slug":"sobre-ana-maria-matute","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/05\/05\/sobre-ana-maria-matute\/","title":{"rendered":"SOBRE ANA MARIA MATUTE"},"content":{"rendered":"<p><big>El pasado 27 de abril, A<\/big><big>na Mar\u00eda Matute entr\u00f3 oficialmente en la lista delpremio Cervantes, tras recibirlo en el solemne acto acad\u00e9mico de la Universidad de Alcal\u00e1. Cuelgo aqu\u00ed, por fin, los dos art\u00edculso que escrib\u00ed sobre la tercera mujer que recibe el galard\u00f3n. El primero es el que se refiere a su discurso de aceptaci\u00f3n. y el segundo es el texto que sali\u00f3 en el especial del suplemento LA SOMBRA DEL CIPRES <\/big><\/p>\n<h3>EL AIRE FRESCO DE ANA MAR\u00cdA MATUTE<\/h3>\n<p><meta http-equiv=\"CONTENT-TYPE\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><title><\/title><meta name=\"GENERATOR\" content=\"OpenOffice.org 3.3  (Win32)\"><\/p>\n<style type=\"text\/css\">  <\/style>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><big>Ha sido m\u00e1s corto y menos pretendidamente acad\u00e9mico que en otras ocasiones pero, quiz\u00e1 por eso, m\u00e1s intenso y emotivo. Me ha gustado el discurso de agradecimiento de Ana Mar\u00eda Matute durante la recepci\u00f3n del Cervantes. Pero me ha gustado, por encima de todo, porque en esos apenas nueve folios se ha colado irremisiblemente la ni\u00f1a rebelde que siempre ha sido y que afortunadamente sigue siendo la autora de &#8220;Aranmanoth&#8221;. Estaba atenta a las noticias cuando la he o\u00eddo clamar contra lo pol\u00edticamente correcto y ya no he parado hasta leer el discurso completo. Su indignaci\u00f3n era contra los que mutilan los cuentos de hadas y lo dice tan bien que merece la pena reproducirlo:<\/big><br \/>\n<big>\u00abSobre la famosa crueldad de los cuentos de hadas -que por cierto no fueron escritos para ni\u00f1os, sino que obedecen a una tradici\u00f3n oral, afortunadamente recogida por los hermanos Grimm, Perrault y Andersen, y en Espa\u00f1a, donde tanta falta hac\u00eda, por el gran Antonio Almod\u00f3var -llamado &#8220;el tercer hermano Grimm&#8221;- me estremece pensar y saber que se mutilan, bajo pretextos inanes de correcci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s o menos oportunos, y que unas manos depredadoras, imaginando tal vez que ser ni\u00f1o significa ser idiota, convierten verdaderas joyas literarias en relatos no solo mortalmente aburridos, sino, adem\u00e1s, necios. \u00bfY a\u00fan nos preguntamos por qu\u00e9 los ni\u00f1os leen poco?\u00bb<\/big><br \/>\n<big>Inmediatamente me ha venido a la cabeza -y me ha vuelto a subir la indignaci\u00f3n &#8211; una noticia que le\u00ed hace tiempo y que hab\u00eda olvidado, sin duda como una defensa mental. No puede una estar enfadada todo el tiempo.<\/big><br \/>\n<big>Un editor norteamericano ha decidido eliminar de la novela de Mark Twain &#8220;Las aventuras de Huckleberry Finn&#8221; todas las expresiones que hoy en d\u00eda consideramos racistas. Es decir, que desaparezcan de la novela -en la que por cierto se relata la amistad entre un joven y rebelde blanco y un esclavo negro, aunque esto al parecer no es lo importante para algunos- las palabras &#8220;nigger&#8221; (que se podr\u00eda traducir como &#8220;negrata&#8221;) e &#8220;injun&#8221; (una forma despectiva de referirse a los indios). Lo peor del caso es que al parecer la idea es de un tal Alan Gribben, responsable de lengua inglesa de la Universidad de Auburn en Alabama. Es decir, que la estupidez humana es un virus contra el que no te protege no ya un t\u00edtulo universitario sino una c\u00e1tedra desde la que impartir doctrina. Pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n las leyes que protegen la propiedad intelectual y el patrimonio cultural? Vivimos una aut\u00e9ntica oleada de pacater\u00eda intelectual, de ignorancia de tal calibre que, como no haya un milagro que frene el crecimiento de la tontuna, lo vamos a pagar<br \/>\n<\/big><\/p>\n<p><A href=\"\/angelicatanarro\/files\/GF0KOMV1.jpg\"><\/a><\/p>\n<h3><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_1\" class=\"imgcen\" width=\"495\" height=\"700\"><\/h3>\n<h3>LA NI\u00d1A QUE CRUZ\u00d3 EL BOSQUE<\/h3>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><meta http-equiv=\"CONTENT-TYPE\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><title><\/title><meta name=\"GENERATOR\" content=\"OpenOffice.org 3.3  (Win32)\"><\/p>\n<style type=\"text\/css\">  <\/style>\n<p align=\"JUSTIFY\"><big>Hay vidas que tienen una frontera clara. Un momento que establece el antes y el despu\u00e9s. En la de Ana Mar\u00eda Matute conocemos, al menos, una frontera literaria. Ese antes y despu\u00e9s es su novela &#8220;Olvidado rey Gud\u00fa&#8221;, con la que volvi\u00f3 oficialmente al g\u00e9nero que m\u00e1s \u00e9xitos le procur\u00f3 en su carrera y a la literatura para adultos, despu\u00e9s de un periodo de silencio que solo hab\u00eda roto -desde que en 1976 fuera propuesta para el Nobel- con algunos relatos y cuentos para ni\u00f1os. Eso s\u00ed, con \u00e9xito, pues en 1984 consigui\u00f3 el Nacional de Literatura Infantil por &#8220;S\u00f3lo un pie descalzo&#8221;. Con &#8220;Olvidado rey Gud\u00fa&#8221; (ese libro del que, si se le insiste un poco, llega a reconocer que es su preferido) nos llev\u00f3 a la Edad Media, &#8220;territorio&#8221; que ya hab\u00eda transitado y al que volvi\u00f3 en el 2000 con &#8220;Aranmanoth&#8221;, y al mundo de la fantas\u00eda, un traje que le sienta a la medida.<\/big><br \/>\n<big>Cuando el pr\u00f3ximo d\u00eda 27 de abril est\u00e9 pronunciando su discurso de agradecimiento del Premio Cervantes quiz\u00e1 no recuerde una entrevista que le hicieron cuando fue elegida para ocupar el sill\u00f3n K de la Academia Espa\u00f1ola. Se quejaba entonces Matute de las pocas mujeres que hab\u00edan accedido a la instituci\u00f3n (ella era la tercera en toda su historia y la \u00fanica en ese momento) y dijo a prop\u00f3sito de esta y otras desigualdades: \u00abPara que le den el premio Cervantes a una mujer ya tienen que caer chuzos\u00bb. Ten\u00eda entonces 72 a\u00f1os y de eso hace 14. Hasta el a\u00f1o pasado s\u00f3lo Mar\u00eda Zambrano y Dulce Mar\u00eda Loynaz lo hab\u00edan conseguido. Tambi\u00e9n es la tercera mujer en la lista del prestigioso premio. El n\u00famero tres parece ser su destino.<\/big><br \/>\n<big>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 la ni\u00f1a que permanece en la mujer adulta que escribi\u00f3 &#8220;Los Abel&#8221;, que durante su primera etapa literaria recibi\u00f3 los premios m\u00e1s prestigiosos de su pa\u00eds y que volvi\u00f3 a ser reconocida en estos a\u00f1os de regreso a la literatura a conseguir el galard\u00f3n m\u00e1s importante de las letras en espa\u00f1ol? Ella dir\u00eda que la vida es <\/big><big>una continua sorpresa, que es \u00abmagia\u00bb, y una \u00abmaravillosa equivocaci\u00f3n\u00bb. Pero quiz\u00e1 el secreto estribe en haber permanecido fiel a s\u00ed misma, a pesar de las dificultades que esa &#8220;equivocaci\u00f3n&#8221; le puso en el camino. No ha dejado de ser una &#8220;ni\u00f1a asombrada&#8221;, <\/big><big>como se llam\u00f3 a los hombres y mujeres de una generaci\u00f3n que vio c\u00f3mo una guerra les robaba su infancia. Ana Mar\u00eda Matute sigue siendo esa ni\u00f1a que se atrevi\u00f3 a atravesar el bosque, para ella, el territorio de la fascinaci\u00f3n, como reconoci\u00f3 en su discurso de ingreso en la Academia. Alicia atraves\u00f3 el espejo y Ana Mar\u00eda Matute se dej\u00f3 llevar por el misterio de un lugar en el que aprendi\u00f3 \u00abque la oscuridad brilla, m\u00e1s a\u00fan, resplandece; que los vuelos de los p\u00e1jaros escriben en el aire antiqu\u00edsimas palabras, de donde han brotado todos los libros del mundo; que existen rumores y sonidos totalmente desconocidos por los humanos, que existe el canto del bosque entero, donde residen<\/big> infinidad de historias <big>que jam\u00e1s se han escrito y acaso nunca se escribir\u00e1n\u00bb. En los libros de Ana Mar\u00eda Matute hay muchos ni\u00f1os. Ni\u00f1os como Ivo, el protagonista de su cuento &#8220;La raz\u00f3n&#8221;, o como Adri, la protagonista de su novela &#8220;Para\u00edso inhabitado&#8221;, que esperan o temen perder la infancia y llegar a la edad adulta. Y es que, para ella, toda la literatura es el relato de una p\u00e9rdida. \u00abDesde mi primer cuento hasta el \u00faltimo de mis libros -ha dicho la escritora- llevo haciendo lo mismo. Intentar<\/big><big>comunicar la misma sensaci\u00f3n de des\u00e1nimo, de p\u00e9rdida, porque vivir es perder cosas\u00bb. No quiere que por eso la consideren pesimista, \u00abaunque lo soy\u00bb, pero tambi\u00e9n se confiesa una mujer alegre que disfruta de peque\u00f1os placeres como leer novela negra, \u00abun descubrimiento reciente\u00bb. El d\u00eda 27 tendr\u00e1 que hacer algo que no le gusta demasiado: un discurso, aunque lo m\u00e1s probable es que, como ocurri\u00f3 en la Academia, sea un discurso diferente. Como lo ha sido siempre ella: una ni\u00f1a a la que le gustaba el cuarto oscuro.<\/big><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><big>En los libros de Ana Mar\u00eda Matute hay ni\u00f1os que esperan o temen perder la infancia El bosque es para ella el territorio de la fascinaci\u00f3n, \u00abdonde la oscuridad brilla y existen sonidos desconocidos\u00bb<\/big><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">(La foto que acompa\u00f1a estos art\u00edculos es Reuters)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 27 de abril, Ana Mar\u00eda Matute entr\u00f3 oficialmente en la lista delpremio Cervantes, tras recibirlo en el solemne acto acad\u00e9mico de la Universidad de Alcal\u00e1. Cuelgo aqu\u00ed, por fin, los dos art\u00edculso que escrib\u00ed sobre la tercera mujer que recibe el galard\u00f3n. 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