{"id":305,"date":"2011-06-10T17:53:00","date_gmt":"2011-06-10T17:53:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=305"},"modified":"2011-06-10T17:53:00","modified_gmt":"2011-06-10T17:53:00","slug":"lo-me-sugiere-semprun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/06\/10\/lo-me-sugiere-semprun\/","title":{"rendered":"Lo que me sugiere Sempr\u00fan"},"content":{"rendered":"<p><big>Como me ocurre siempre que una noticia me impacta, no puedo obviarla en esta columna. Aunque, para ser sincera, no creo ser la persona m\u00e1s capacitada para glosar la figura de Jorge Sempr\u00fan porque, simplemente, no le\u00ed su obra lo suficiente como para hacerlo. Pero desde que el martes por la noche supe, mientras cenaba con un grupo de poetas, que hab\u00eda muerto, una imagen no se me quita de la cabeza. Fue en enero de 1990. Jaime Gil de Biedma acababa de morir y yo esperaba junto a un compa\u00f1ero a que abrieran las puertas de la iglesia de Nava de la Asunci\u00f3n en Segovia (donde la familia del escritor ten\u00eda la famosa casa en la que escribi\u00f3 \u2018Diario del artista seriamente enfermo\u2019) en la que se iba a celebrar el funeral. Solo recuerdo un fr\u00edo terrible y la llegada de un coche oficial que se par\u00f3 ante la iglesia y del que se baj\u00f3 Jorge Sempr\u00fan, acompa\u00f1ado por Colette, su mujer. No hab\u00eda nadie m\u00e1s en las calles desiertas. \u00c9l se qued\u00f3 mirando a su alrededor con cierta perplejidad, hasta que nos ofrecimos a acompa\u00f1arle a la casa del poeta. Un trayecto corto marcado por unas cuantas palabras de compromiso. Fin de mi relaci\u00f3n con este hombre al que siempre quise conocer en profundidad y no con el estrecho margen que en este oficio suele dar una entrevista apresurada. <\/big><br \/>\n<IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgdcha\"><br \/>\n<big>An\u00e9cdotas e im\u00e1genes vitales aparte, dos reflexiones m\u00e1s se adhieren en mi mente a la noticia. Primera, la de pensar que hubo un tiempo en este pa\u00eds en que un intelectual de su val\u00eda pod\u00eda llegar a ser ministro de Cultura. Cumpli\u00f3 su etapa no exenta de cr\u00edticas, de preguntas acerca de si un intelectual puede o no ser al mismo tiempo un buen gestor etc. etc. Como si los que ocupan esta cartera o sus hom\u00f3logos en las comunidades aut\u00f3nomas fueran tan buenos gestores cuando ignoran por completo el asunto que se traen entre manos. Al menos, se mov\u00eda en un terreno que conoc\u00eda y a la hora de dejar el cargo mostr\u00f3 una dosis de dignidad que engrandeci\u00f3 hasta los errores del pasado. Es lo que pasa cuando una cabeza pensante est\u00e1 en un cargo p\u00fablico. Ocup\u00f3 el ministerio en un momento muy intenso en el que, adem\u00e1s del legado Dal\u00ed, la reforma de la sede de la colecci\u00f3n Thyseen o las gestiones iniciales del Instituto Cervantes, arrastr\u00f3 temas tan pol\u00e9micos como la Reforma de la Ley Mir\u00f3.<\/big><br \/>\n<big>Sempr\u00fan fue seguido en el cargo por otro pol\u00edtico de raza que tampoco hizo sonrojar el sill\u00f3n que ocup\u00f3, Jordi Sol\u00e9 Tura. Pero echen un vistazo a la n\u00f3mina que vino despu\u00e9s a uno y otro lado del espectro pol\u00edtico y d\u00edganme si, con honrosas y escas\u00edsimas excepciones, no es como para pensar en aquello de los tiempos pasados mejores etc.<\/big><br \/>\n<big>La segunda reflexi\u00f3n tiene que ver casi con un gen en la forma de ser espa\u00f1ol y otro en la forma de ser franc\u00e9s. Mientras en Francia, pa\u00eds que lo acogi\u00f3 cuando aqu\u00ed no encontraba m\u00e1s que trabas o peligros, se vuelca en su memoria con es olfato de los franceses para la \u2018grandeur\u2019, en Espa\u00f1a ya estoy echando de menos un poco de intensidad en los testimonios. Se ve que aqu\u00ed nos sobran gentes de su talla.<\/p>\n<p><\/big><em>(Publicado en la columna de opini\u00f3n &#8216;D\u00edas nublados&#8217;, el 9 de junio de 2011)<\/em><br \/>\n<em>(La fotograf\u00eda de Jorge Sempr\u00fan es de Alberto Morante)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como me ocurre siempre que una noticia me impacta, no puedo obviarla en esta columna. Aunque, para ser sincera, no creo ser la persona m\u00e1s capacitada para glosar la figura de Jorge Sempr\u00fan porque, simplemente, no le\u00ed su obra lo suficiente como para hacerlo. 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