{"id":308,"date":"2011-07-12T12:45:00","date_gmt":"2011-07-12T12:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=308"},"modified":"2011-07-12T12:45:00","modified_gmt":"2011-07-12T12:45:00","slug":"como-mirar-unas-piernas-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2011\/07\/12\/como-mirar-unas-piernas-mujer\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo mirar unas piernas de mujer"},"content":{"rendered":"<h3>      A PROP\u00d3SITO DE LA EXPOSICI\u00d3N DE MIROSLAV TICH\u00dd EN VALLADOLID<\/h3>\n<p><big><br \/>\nContemplen la fotograf\u00eda que preside esta p\u00e1gina. \u00bfQu\u00e9 ven en ella? Aparentemente es un fragmento de una figura femenina. Incluso alguien podr\u00eda pensar que es un trozo de una fotograf\u00eda \u2018completa\u2019, un fragmento viejo recuperado entre los papeles de alg\u00fan ba\u00fal olvidado en un desv\u00e1n cuyos due\u00f1os abandonaron la casa o simplemente murieron y alguien aficionado a los papeles viejos ha rescatado del olvido. Pero sabemos que no es nada de eso.<\/p>\n<p><\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" width=\"498\" height=\"648\"><br \/>\n<big>Tambi\u00e9n podr\u00eda parecer la imagen intencionada de un fetichista, de un \u2018voyeur\u2019. Pero nada que ver. M\u00e1s bien es una foto \u2018objetiva\u2019 de la belleza, de la belleza femenina. Pero yo dir\u00eda m\u00e1s: es una imagen de felicidad, de gusto por la vida. Parece imposible que la due\u00f1a de esas piernas casi perfectas, j\u00f3venes, que se extienden desde unos favorecedores zapatos abrochados al tobillo y una falda corta, veraniega, atrevida e inocente a la vez, no est\u00e9 sonriendo en el momento de ser fotografiada, probablemente sin que ella se d\u00e9 cuenta.<\/big><br \/>\n<big>El autor de la fotograf\u00eda es Miroslav Tich\u00fd, el caballero que aparece en la otra imagen, ya anciano, con su descuidado aspecto habitual, explicando (caso ins\u00f3lito en su vida) algo a un interlocutor acerca de otra de sus caracter\u00edsticas fotos de mujeres de espaldas. La obra irrepetible, \u00fanica, obsesiva y misteriosa de este fot\u00f3grafo, nacido en una peque\u00f1a localidad de la antigua rep\u00fablica de Checoslovaquia en 1926 y fallecido el pasado mes de abril, ser\u00e1 expuesta a partir del 14 de julio en San Benito, y esta muestra ser\u00e1 un acontecimiento. Sin exageraci\u00f3n. La fatalidad ha querido que se convierta en una de las primeras exposiciones que se realizan despu\u00e9s de su muerte. Pero esto es sin duda lo de menos.<\/big><br \/>\n<big>La biograf\u00eda de Tich\u00fd tiene todos los ingredientes de una de esas historias que acompa\u00f1an a los grandes hombres, a los artistas exc\u00e9ntricos, a los genios. Y es penoso resumirla en unas l\u00edneas. Baste decir que este artista que se inici\u00f3 en la pintura y el dibujo en la Academia de Bellas Artes de Praga, que pag\u00f3 con estancias en la c\u00e1rcel y en sanatorios psiqui\u00e1tricos su desafecci\u00f3n por el r\u00e9gimen comunista, que esta circunstancia, unida a su car\u00e1cter retra\u00eddo y a la ansiedad que le provocaban las exposiciones, contribuy\u00f3 a su apartamiento del mundo, a su aislamiento en el pueblo moravo de Kyjov donde vivi\u00f3 toda su vida, y de donde no se movi\u00f3 ni siquiera cuando su obra entr\u00f3 en los grandes centros art\u00edsticos como el Pompidou de Par\u00eds. De la misma manera que no abandon\u00f3 su humilde por fuera y cochambrosa y sucia por dentro casa de toda la vida, ni su aspecto de mendigo cuando el dinero le empezaba a llegar en abundancia.<\/big><br \/>\n<big>No estaba interesado en el \u00e9xito ni la fama, no le importaba el dinero, ni la forma de vida considerada \u2018normal\u2019 por la sociedad, solo quer\u00eda \u2013y consigui\u00f3\u2013 ser \u00e9l mismo, seguir haciendo su obra lo m\u00e1s autosuficientemente posible, ser, en definitiva, un \u2018Tarz\u00e1n jubilado\u2019, como \u00e9l mismo se defin\u00eda. Cuando la censura le prohibi\u00f3 pintar se refugi\u00f3 en la fotograf\u00eda pero nunca dej\u00f3 de ser pintor y dibujante. Ah\u00ed est\u00e1n sus fotos para demostrarlo, en los enfoques  \u2013en el doble y exacto sentido del t\u00e9rmino  en sus \u2018trazos\u2019, en sus veladuras, en sus composiciones desva\u00eddas se ve al dibujante que<\/big><big> nunca dej\u00f3 de ser<\/big><big>.<\/p>\n<p><\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/files\/10-2-121.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" width=\"427\" height=\"551\"><br \/>\n<big>Cada una de esas fotograf\u00edas es el resultado de su voluntad de hierro. La que le hizo pasar de fotografiar con una vieja c\u00e1mara de segunda mano heredada de su padre a construirse sus propias \u2018m\u00e1quinas\u2019 con material de desecho que encontraba en las basuras: trozos de pl\u00e1stico, de cartones, de gomas, de botellas, de cajas de zapatos o rollos de papel higi\u00e9nico se convert\u00edan en el instrumental con el que construir sus instant\u00e1neas. Exactamente lo mismo cabe decir de su laboratorio. Con la c\u00e1mara escondida bajo su ra\u00eddo jersey sal\u00eda a capturarlas. Su tema favorito: las mujeres, sobre todo las piernas y la espalda, mejor dicho los \u2018traseros\u2019 femeninos, que eran un objetivo casi obsesivo. Pero no son im\u00e1genes ofensivas. Creo que ninguna mujer fotografiada por Tich\u00fd tendr\u00eda que sentirse indignada por una de estas im\u00e1genes. Y no porque provengan de una mirada \u2018femenina\u2019, sino porque provienen <\/big><big>de una mirada c\u00f3mplice, no hablan de deseos ocultos o inconfesables, sino de \u2018objetiva\u2019 admiraci\u00f3n, si acaso. A veces de una especie de ingenua admiraci\u00f3n. Mujeres en la calle, de paseo, de compras, en la piscina, en el campo, en el parque, relajadas, ajenas casi siempre al hecho de estar siendo \u2018capturadas\u2019 para la posteridad.<\/big><br \/>\n<big>La exposici\u00f3n que la sala de San Benito de la Fundaci\u00f3n Municipal de Cultura propone hasta el 28 de agosto contiene un centenar de obras pertenecientes a todas sus etapas y ser\u00e1 una excelente oportunidad de entrar en contacto con un artista en toda la extensi\u00f3n de la palabra e invitar\u00e1 sin duda a conocer su peripecia.<\/big><br \/>\n<big>Tich\u00fd alcanz\u00f3 la fama cuando pasaba de los setenta a\u00f1os. Como an\u00e9cdota cabe recordar que en los Encuentros de Arl\u00e9s del 2005 recibi\u00f3 el premio \u2018Descubrimiento\u2019. Un a\u00f1o antes su obra se hab\u00eda expuesto en la Bienal de Sevilla y el mismo 2005 se exhibi\u00f3 en la Kunsthaus de Z\u00farich (Suiza). En 2007 llegar\u00eda al centro Pompidou de Par\u00eds y a otros puntos destacados del arte contempor\u00e1neo<\/big>.<br \/>\n<big>\u00bfC\u00f3mo un personaje as\u00ed lleg\u00f3 a ser conocido y apreciado, \u2018descubierto\u2019 por un comisario tan prestigioso como Harald Szeeman? Porque Tich\u00fd, como tantos personajes parecidos, tuvo un protector, una mano amiga que salv\u00f3 su obra de la destrucci\u00f3n o el abandono, que se preocup\u00f3 de que tuviera lo m\u00ednimo para subsistir, que cuid\u00f3 de que cuando tuvo recursos los empleara en algo como comer aunque fuera m\u00ednimamente. Ese personaje fue Roman Buxbaum, sobrino del que hab\u00eda sido psiquiatra y amigo de Tich\u00fd desde la juventud y responsable de que hoy le conozcamos.<\/p>\n<p><\/big><em>(Publicado en La sombra del cipr\u00e9s del s\u00e1bado 9 de julio del 2011) (Fotograf\u00edas por cortes\u00eda de la Foundation Tich\u00fd Oc\u00e9an)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A PROP\u00d3SITO DE LA EXPOSICI\u00d3N DE MIROSLAV TICH\u00dd EN VALLADOLID Contemplen la fotograf\u00eda que preside esta p\u00e1gina. \u00bfQu\u00e9 ven en ella? Aparentemente es un fragmento de una figura femenina. 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