{"id":37,"date":"2007-02-22T22:19:00","date_gmt":"2007-02-22T22:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=37"},"modified":"2007-02-22T22:19:00","modified_gmt":"2007-02-22T22:19:00","slug":"otro-22-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2007\/02\/22\/otro-22-febrero\/","title":{"rendered":"Otro 22 de febrero"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado el 22 de febrero en ENorte de Castilla<\/em><\/p>\n<p>No me gustar\u00eda estar esta tarde en ning\u00fan otro sitio que en el jard\u00edn delantero de su casa. De la que fue su casa. Ni en otra compa\u00f1\u00eda que la vuestra, la que el tiempo me fue deparando poco a poco. Desde aquel primer \u2018n\u00facleo duro\u2019 (Ignacio, Jes\u00fas, Petra, Concha, Juan, El\u00edas, Luis Javier) al que se fueron a\u00f1adiendo nombres (Claudia, Jos\u00e9 Antonio, Carmen&#8230;) Y escuchar las mismas palabras, las viejas y queridas palabras, vestidas con voces distintas, unas veces seguras, apasionadas, y otras vacilantes. O recuperar las de quienes escucharon la suya en directo aunque no fueran conscientes entonces \u2013ni muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, claro, porque eran muy ni\u00f1os\u2013 de que aquel se\u00f1or que intentaba que aprendieran algunas nociones de franc\u00e9s iba a morir tal d\u00eda como hoy, lejos de su casa \u2013de todas las que fueron sus casas\u2013 como un exponente del da\u00f1o colateral y cruel de una guerra  que se llev\u00f3 por delante tantas esperanzas.<br \/>\nAquella primera vez pudo parecer todo un poco ingenuo. Pero ten\u00eda el encanto de lo sencillo. Total, que nos abrieran la verja, que dej\u00e1ramos las flores junto al  busto que le hizo Emiliano Barral y que los voluntarios se arrancaran con alg\u00fan poema. Hac\u00eda fr\u00edo, porque en Segovia lo normal es que haga fr\u00edo en febrero y m\u00e1s en esas horas ya nocturnas. Pero nos daban calor las palabras de Paco y sus recuerdos \u2013te echamos de menos, Paco\u2013 que nos hac\u00edan tener melancol\u00eda de lo no vivido, que es de las m\u00e1s raras de las melancol\u00edas. Y luego ven\u00eda lo mejor. Lo que m\u00e1s nos gustaba, por lo menos a m\u00ed. Que era entrar en la vieja pensi\u00f3n, entonces ya no m\u00e1s pensi\u00f3n sino la casa de Do\u00f1a Luisa que  hab\u00eda conservado su hogar hasta el final. Y recorrer las estancias amuebladas con lo m\u00ednimo. Con esa digna austeridad que ahora nos parece casi extraterrestre. Cada vez que recuerdo esa primera vez pienso en la luz amarilla de la tulipa del comedor, en el hule de la mesa y en las baldosas del suelo. Pero sobre todo me acuerdo del entusiasmo, de esa cosa tan poco glamourosa y tan pasada de moda que es el entusiasmo. El nuestro.<br \/>\nAhora una exposici\u00f3n \u2013la tengo pendiente\u2013 conmemora su paso por la ciudad con todas las bendiciones e inauguraciones convenientemente presididas y con la pol\u00e9mica al uso. Que si estuvo primero all\u00ed, que si all\u00e1 fue despu\u00e9s&#8230; Y esas banalidades que nada tienen que ver con el personaje, pero que se le adhieren como la ceniza del cigarro que dejaba caer sobre su traje, dicen que siempre algo descuidado. Tampoco me importar\u00eda estar hoy en Colliure, cerca del mar que le acompa\u00f1\u00f3 en las \u00faltimas horas para comprobar \u2013otra vez\u2013 que lejos de los homenajes rimbombantes aunque tambi\u00e9n necesarios, hay quien silenciosamente cuida de su tumba y nunca sale en ninguna foto, ni nadie le da las gracias.<br \/>\nSiempre decimos que de un poeta nos queda lo mejor que son sus versos. Nosotros de Antonio Machado guardamos, adem\u00e1s, aquellas tardes inolvidables<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado el 22 de febrero en ENorte de Castilla No me gustar\u00eda estar esta tarde en ning\u00fan otro sitio que en el jard\u00edn delantero de su casa. De la que fue su casa. Ni en otra compa\u00f1\u00eda que la vuestra, la que el tiempo me fue deparando poco a poco. Desde aquel primer \u2018n\u00facleo duro\u2019 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}