{"id":375,"date":"2012-04-23T11:53:32","date_gmt":"2012-04-23T10:53:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=375"},"modified":"2012-04-23T11:53:32","modified_gmt":"2012-04-23T10:53:32","slug":"formas-de-ver-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2012\/04\/23\/formas-de-ver-la-realidad\/","title":{"rendered":"Formas de ver la realidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>A PROP\u00d3SITO DE LA EXPOSICI\u00d3N DE R\u00c1BAGO EN LA MALETA DE VALLADOLID<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puede parecer anecd\u00f3tico pero tras un rato de charla telef\u00f3nica con este hombre que est\u00e1 de plena actualidad en Madrid y Valladolid, se llega a la conclusi\u00f3n de que es una de esas cuestiones de estilo importantes, el ropaje de su filosof\u00eda vital. Afirma Andr\u00e9s R\u00e1bago (El Roto, OPS) que el tama\u00f1o ideal de un cuadro para \u00e9l, el m\u00e1ximo que se permite, es el que mide 1,5 metros cuadrados. Es decir, ese que todav\u00eda se puede manejar en solitario en el estudio.<br \/>\nY es que Andr\u00e9s R\u00e1bago, R\u00e1bago a secas como firma cuando pinta, huye en sus cuadros de la grandiosidad, la ret\u00f3rica y el exceso de artificio que a su juicio invade el arte contempor\u00e1neo.<br \/>\nUna casualidad ha hecho que la exposici\u00f3n que ayer inaugur\u00f3 en la galer\u00eda La Maleta de Valladolid coincida en el tiempo con la que dedica la Calcograf\u00eda Nacional a su faceta de dibujante, pero no a la actual, la que nos inquieta cada d\u00eda con el sobrenombre de El Roto, sino esa otra que bajo la firma de OPS dej\u00f3 constancia de los tiempos oscuros del \u00faltimo franquismo y la primera Transici\u00f3n en publicaciones como \u2018Triunfo\u2019, \u2018Hermano Lobo\u2019 o \u2018Madriz\u2019. Sin palabras, hizo con estas vi\u00f1etas una especie de psicoan\u00e1lisis colectivo, como \u00e9l mismo ha dicho, de una sociedad cansada de dictadura y necesitada \u00abde una limpieza a fondo\u00bb..<br \/>\nEsa parte de ejercicio psicoanal\u00edtico emparienta este trabajo con su pintura silenciosa, intimista, pero con ese punto inquietante que hace que se quede en la cabeza del espectador como una pregunta o una llamada de atenci\u00f3n. Llamadas a la reflexi\u00f3n en peque\u00f1o formato. Los cuadros escogidos para la exposici\u00f3n de Valladolid son peque\u00f1as ventanas que invitan a mirar la realidad desde otro punto de vista. Y en las cuales es casi imposible no ver a ese dibujante acostumbrado a contar mucho en muy poco espacio. Como los heter\u00f3nimos de Pessoa, El Roto, OPS y R\u00e1bago no es que convivan amigablemente, es que no podr\u00edan vivir el uno sin los otros.<br \/>\n\u00abSon los tres pisos de un mismo edificio \u2013contesta a la pregunta de si fue antes el pintor o el dibujante y c\u00f3mo conviven\u2013 de los cuales la base ser\u00eda OPS, ea parte m\u00e1s subconsciente, sobre la que se construye El Roto y finalmente R\u00e1bago es la que mira m\u00e1s hacia el cielo, la parte menos cotidiana. Peor no solo cohabitan, son inseparables y tienen que ver con mi estructura mental. Ninguno de ellos se entiende si no se ve la totalidad, la coherencia total del edificio\u00bb.<br \/>\nPara este hombre nacido en Madrid en 1947, que habla con calma, con amabilidad, y que desvela inevitablemente aunque desde la humildad, que estamos ante un hombre culto, esas tres facetas o heter\u00f3nimos son en realidad tres maneras de relacionarse con lo real, de situarse ante los distintos planos de lo que sucede.<br \/>\nUtiliza sus distintos lenguajes de forma natural. Cuando pinta no forcejea con el dibujante. Aunque tienen un punto en com\u00fan: la voluntad de comunicarse.<br \/>\n\u00abTodos intentan expresarse con claridad, no\u00a0 resultar ret\u00f3ricos, no trabajar con elementos de \u2018artistificaci\u00f3n\u2019. Seg\u00fan lo veo yo, el arte hoy en d\u00eda est\u00e1 muy \u2018artistificado\u2019, y con ello quiero decir que hay un exceso de ret\u00f3rica, cada \u00e9poca tuvo la suya, del \u2018gotel\u00e9\u2019 al refinamiento excesivo. En esos niveles de relacionarme con la realidad que componen mi edificio hay una huida de todo eso hacia la expresi\u00f3n austera de lo que quiero decir. Que haya un mensaje directo y lo m\u00e1s desnudo posible\u00bb.<br \/>\nEn sus cuadros sin embargo est\u00e1 su yo m\u00e1s \u00edntimo y metaf\u00edsico si es que se puede decir as\u00ed. Y dado el tama\u00f1o de los que expone en La Maleta se aprecia al artista capaz de<\/p>\n<p>decir mucho con pocos elementos. <a href=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2012\/04\/getImage.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-376\" title=\"ANDR\u0090S RABAGO-cat\u00a0logo_P\u00a0gina_08_Imagen_0001.jpg\" src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2012\/04\/getImage.jpg\" alt=\"\" width=\"541\" height=\"663\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2012\/04\/getImage.jpg 653w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2012\/04\/getImage-245x300.jpg 245w\" sizes=\"(max-width: 541px) 100vw, 541px\" \/><\/a><br \/>\n\u00abSupongo que funcionar\u00e1 de cara al espectador como las capas de una cebolla y todo de pender\u00e1 de tu capacidad. Puedes quedarte en la imagen de la superficie o ir m\u00e1s all\u00e1. Creo que los cuadros contienen formas ic\u00f3nicas que intentan transmitir unos c\u00f3digos de lenguaje que te llevan a zonas emocionales, que conectan con zonas espirituales. Son peque\u00f1as ventanas donde puedes asomarte y ver cosas. Quiz\u00e1 tenga que ver con lo que cada cual tenga en su interior y si no hay nada siempre se puede quedar con la imagen, siempre a ser posible con unas dosis de belleza porque quiz\u00e1 el primer instrumento de comunicaci\u00f3n,\u00a0 sea la belleza que a todo el mundo llega. Tambi\u00e9n me gustar\u00eda que funcionaran como ventanas desde las que atisbar zonas de ti mismo que quiz\u00e1 desconoc\u00edas\u00bb.<br \/>\nR\u00e1bago es consciente de que esta pintura que llama con un poco de cuidado \u2018metaf\u00edsica\u2019, aunque el adjetivo le cuadre plenamente, no es lo que se ve en las galer\u00edas ni en los museos de arte contempor\u00e1neo. \u00abNos hemos perdido tanto en la materia que se nos ha olvidado de qu\u00e9 estamos compuestos. Trato temas que se han olvidado y quiz\u00e1 para la gente m\u00e1s ignorante en cuanto a la pl\u00e1stica esta pintura puede parecer arcaica. Ahora nos hemos acostumbrado m\u00e1s al espect\u00e1culo, a lo que aturde. Mis cuadros juegan en contra de esa tendencia dominante\u00bb. Y en este punto es en el que explica y aboga por unos cuadros de metro y medio, nada monumentales, aunque tambi\u00e9n es consciente de que la monumentalidad poco tiene que ver con el tama\u00f1o. \u00abHay cosas peque\u00f1as verdaderamente monumentales y al contrario\u00bb.<br \/>\nSu pincelada, oculta en la planicie de la superficie pict\u00f3rica tambi\u00e9n tiene que ver con esa ausencia de ret\u00f3rica y con su voluntad clasicista. \u00abHay una forma y una ret\u00f3rica para cada \u00e9poca. El que ha visto mucha pintura sabe por la forma de la pincelada si est\u00e1 pintado en los setenta, o en los noventa&#8230; A mi me gustar\u00eda que no se pueda saber en qu\u00e9 momento pint\u00e9 un determinado cuadro\u00bb.<br \/>\nDe hecho afirma que su pintura no ha cambiado demasiado desde que comenz\u00f3 a practicarla ni e la tem\u00e1tica ni en el lenguaje. \u00abSalvo en que he aprendido. Los \u00faltimos son mejores\u00bb.<br \/>\nEn sus cuadros hay elementos que se repiten con una funci\u00f3n simb\u00f3lica, el fuego por ejemplo. Tambi\u00e9n el agua. \u00abTanto uno como otro son s\u00edmbolos cl\u00e1sicos. Forman parte de la iconograf\u00eda cl\u00e1sica de nuestra cultura. Tenemos un tesoro iconogr\u00e1fico inmenso que estamos dejando de lado y sustituy\u00e9ndolo por otros s\u00edmbolos que podr\u00edamos llamar barbarismo porque no pertenecen a esa cultura. Y quiz\u00e1 tengamos que incorporarlos pero no a base de eliminar los nuestros. Estamos olvidando nuestros c\u00f3digos y se har\u00eda necesaria una recuperaci\u00f3n cultural\u00bb.<br \/>\nEs consciente de que vivos una \u00e9poca oscura, \u00abmuy oscura\u00bb, puntualiza, y eso de alguna manera se refleja en su obra. \u00abPero nuestra obligaci\u00f3n es la de iluminarla. Yo sostengo que no es irremediable lo que nos est\u00e1 pasando, que nada de los que nos es dado desde fuera es inexorable. Tenemos la capacidad de iluminar nuestra vida y nuestro entorno para que el mundo sea m\u00e1s luminoso. Creo que es la obligaci\u00f3n de los creadores. Es verdad que algunos tienen necesariamente que ser oscuros y es importante que lo sean. Se\u00f1alar lo oscuro e tratar de iluminar esa oscuridad a la vez es la que considero modestamente mi tarea, como la de cualquier creador\u00bb.<br \/>\nNo tiene un santo patr\u00f3n al que se encomiende cuando pinta, \u00abel patr\u00f3n de la pintura es la pintura misma\u00bb, pero admira todo aquello que es el resultado de luchar por la belleza. \u00abCuando uno encuentra una buena obra lo sabe porque sufre un choque emocional que te eleva unos cent\u00edmetros del suelo\u00bb.<br \/>\nTodo dicho sin \u00e1pice de ret\u00f3rica, sin \u00e9nfasis ni estridencias. Con calma. Con la misma calma que transmiten hasta sus obras m\u00e1s inquietantes. Porque la vida tambi\u00e9n es paradoja.<\/p>\n<p><strong>SILENCIO Y REVELADORA INQUIETUD<\/strong><\/p>\n<p>n uno de esos cuadros tan silenciosos como inquietantes que R\u00e1bago muestra en Valladolid un vigilante escudri\u00f1a el horizonte desde una especie de torre militar. No hay nadie alrededor y se intuye que no hay nadie en kil\u00f3metros a la redonda. R\u00e1bago pensaba cuando lo pint\u00f3 en \u2018El desierto de los t\u00e1rtaros\u2019 de Buzzati. La atm\u00f3sfera,el color y la arquitectura recuerdan el halo metaf\u00edsico de un Chirico.<br \/>\nQue un cuadro obligue a mirar parece un hecho obvio o la expresi\u00f3n de una \u2018boutade\u2019 y sin embargo estas peque\u00f1as \u2018ventanas\u2019 dejan un cierto escozor en el alma porque antes nos han obligado a detener el paso y \u00bfmirarnos en el espejo? Uno de los m\u00e1s misteriosos de estos \u2018Rescoldos\u2019, como ha titulado la exposici\u00f3n, muestra un espejo y dentro una figura en medio de un camino solitario. Es la m\u00e1s \u2018jungiana\u2019 de estas obras, que contienen tambi\u00e9n\u00a0 homenajes expl\u00edcitos al pintor de la Bauhaus Oskar Schlemmer y a David Hockney, con un punto de humor incluido, y otros menos expl\u00edcitos, como el que se puede apreciar en algunas obras, a Magritte.<br \/>\nPero R\u00e1bago es un pintor muy personal hasta en el uso de esos colores que parecen querer negar el color mismo, o esas pinceladas que parecen querer negar las pinceladas. Escueto, austero y esencial su pintura es lo que queda despu\u00e9s de quitar lo que no es pintura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A PROP\u00d3SITO DE LA EXPOSICI\u00d3N DE R\u00c1BAGO EN LA MALETA DE VALLADOLID &nbsp; Puede parecer anecd\u00f3tico pero tras un rato de charla telef\u00f3nica con este hombre que est\u00e1 de plena actualidad en Madrid y Valladolid, se llega a la conclusi\u00f3n de que es una de esas cuestiones de estilo importantes, el ropaje de su filosof\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,8,11],"tags":[373,384,393],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}