{"id":488,"date":"2014-05-07T12:52:37","date_gmt":"2014-05-07T11:52:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=488"},"modified":"2014-05-07T12:52:37","modified_gmt":"2014-05-07T11:52:37","slug":"autoras-teatrales-por-fin-visibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2014\/05\/07\/autoras-teatrales-por-fin-visibles\/","title":{"rendered":"AUTORAS TEATRALES, POR FIN VISIBLES"},"content":{"rendered":"<h1><strong>LA HORA DE LAS AUTORAS TEATRALES<\/strong><\/h1>\n<h2>Un libro de C\u00e1tedra y otro de La U\u00f1a Rota traen  a primer plano de la actualidad editorial el palpitante trabajo de las dramaturgas espa\u00f1olas<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Mar\u00eda Lej\u00e1rraga fue otra mujer la que le hizo justicia. Fue el libro de Antonina Rodrigo, \u2018Mar\u00eda Lej\u00e1rraga, una mujer en la sombra\u2019 el que descubri\u00f3 al p\u00fablico lo que en su tiempo fueron rumores y despu\u00e9s algo que solo los expertos sab\u00edan: que las obras de teatro que tanto \u00e9xito hab\u00edan dado a su marido, Gregorio Mart\u00ednez Sierra, estaban escritas por ella.<br \/>\nMar\u00eda Lej\u00e1rraga escribi\u00f3 la mayor parte de sus obras cuando el siglo XX estaba a\u00fan en sus inicios (muri\u00f3 en 1974) pero no estaba bien visto en su tiempo que una mujer escribiese y menos si adem\u00e1s se dedicaba a la ense\u00f1anza, como era su caso. Esconderse tras el nombre del marido era una soluci\u00f3n pero el precio a pagar \u2013en su caso lo fue\u2013 era demasiado alto.<br \/>\nLas dificultades sin embargo ven\u00edan heredadas de siglos atr\u00e1s. Por remontarnos solo al Siglo de Oro,\u00a0 las escasa mujeres \u2018dramaturgas\u2019 de las que tenemos noticia tambi\u00e9n lidiaron contra los prejuicios, en ocasiones de ilustres escritores como Francisco de Quevedo, que tacharon de \u00abinmoral\u00bb su incursi\u00f3n en el mundo de las letras, como pone de manifiesto un estudio de Mar\u00eda Jos\u00e9 Mesa.<br \/>\nCon todo, podemos recordar el nombre de Mar\u00eda de Navas autora de comedias y empresaria teatral (una conjunci\u00f3n que se mantiene necesariamente hoy en d\u00eda) o Mar\u00eda de Zayas y Sotomayor, autora de la comedia \u2018La traici\u00f3n en la amistad\u2019, que le vali\u00f3 que otro insigne, Lope de Vega, dijera de ella que era un genio \u00abraro y \u00fanico\u00bb, o \u00c1ngela de Acevedo.<br \/>\nMuchas cosas han cambiado desde entonces, por supuesto, pero no tanto como para que en este comienzo del siglo XXI podamos hablar de autores dram\u00e1ticos (de autores y autoras) en pie de igualdad. Sobre las mujeres, como en tantos otros \u00e1mbitos, pesa a\u00fan el techo de cristal y la p\u00e1tina de invisibilidad. Si hici\u00e9ramos una encuesta al p\u00fablico habitual en las salas teatrales sobre cu\u00e1ntas mujeres autoras espa\u00f1olas podr\u00edan mencionar, quiz\u00e1 la sorpresa fuera may\u00fascula.<br \/>\nY es que, si acotamos, por ejemplo, las d\u00e9cadas posteriores a la guerra civil apenas tres o cuatro mujeres (descontadas aquellas novelistas que hicieron alguna incursi\u00f3n teatral como Carmen Mart\u00edn Gaite, o poetas como Ana Rosetti) destacan como dramaturgas: Dora Sedano, Julia Maura, Ana Diosdado&#8230;<br \/>\nM\u00e1s cerca de nosotros (y tambi\u00e9n dejando a un lado nombres como Nuria Espert, cuya labor ha trascendido la interpretaci\u00f3n, pero no es estrictamente una autora dram\u00e1tica; o el caso m\u00e1s reciente de Ana Zamora y su impagable reconstrucci\u00f3n del teatro Renacentista) apenas ejemplos como Paloma Pedrero nos vienen a la memoria. Y sin embargo en estos momentos las autoras teatrales espa\u00f1olas est\u00e1n siendo fuente de interesantes piezas que no siempre tienen la posibilidad de llegar a los escenarios, aunque para ello las \u2018abajo firmantes\u2019 tengan muy claro que deber\u00e1n compaginar esta labor con la de empresarias, adem\u00e1s de formar parte de colectivos cuya misi\u00f3n es precisamente \u2018sacarlas a escena\u2019.<br \/>\nDos libros, llegados a las librer\u00edas con pocos meses de diferencia, vienen sin embargo a apoyar las iniciativas de asociaciones como las Mar\u00edas\u00a0 Guerreras en Espa\u00f1a o<\/p>\n<p>las Roswitas en Francia. <a href=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright  wp-image-491\" title=\"DOCU_NORTECASTILLA\" src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica.jpg\" alt=\"\" width=\"423\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica.jpg 3550w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica-768x511.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/05\/Ang\u00e9lica-1024x681.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/a><br \/>\nEl primero de ellos sale del sello La U\u00f1a Rota, que no ceja en su empe\u00f1o de dar a conocer la obra teatral de autores contempor\u00e1neos y que al mismo tiempo ofrezcan una l\u00ednea de trabajo original y rompedora. Se trata de \u2018El centro del mundo\u2019, un volumen que recoge tres piezas de Ang\u00e9lica Liddell: \u2018Maldito sea el hombre que conf\u00eda en el hombre: un project d\u2019alphab\u00e9tisation\u2019, \u2018Ping Pang Qiu\u2019 y \u2018Todo el cielo sobre la tierra (el s\u00edndrome de Wendy)\u2019. No es la primera vez que Liddell merece la atenci\u00f3n de este sello. Y ella es probablemente una de esas pocas autoras que consigue superar la cuarta pared (que en el caso de las mujeres se torna en muchas ocasiones en un muro inexpugnable) y lograr que su nombre \u2018suene\u2019. No en vano es una de las dos autoras que ha conseguido el premio Nacional de Literatura Dram\u00e1tica.<br \/>\nComo ya ocurriera con su anterior trilog\u00eda \u2018La casa de l\u00a0 fuerza\u2019 Liddell vuelve a sus temas fundamentales: el paso del tiempo, el miedo a crecer, la p\u00e9rdida de la inocencia. Junto a su descubrimiento de la cultura china, y la fascinaci\u00f3n por todo lo que se nos antoja dif\u00edcil de comprender.<br \/>\nDel Siglo XXI<br \/>\nEl segundo libro que La Sombra del Cipr\u00e9s trae a su portada es un disparo directo al centro de esa invisibilidad de la que venimos hablando. Porque, bajo el t\u00edtulo de \u2018Dramaturgas del siglo XXI\u2019, el catedr\u00e1tico de la Uned Francisco Guti\u00e9rrez Carbajo, habitual estudioso de las tendencias esc\u00e9nicas y del teatro escrito por mujeres, ha reunido una antolog\u00eda de textos de once autoras dram\u00e1ticas espa\u00f1olas en pleno ejercicio, en plena pelea por sacar adelante su obra y hacerla llegar al espectador.<br \/>\nVarios han sido los criterios de selecci\u00f3n que le han guiado a la hora de subrayar estos once nombres. Por un lado, que representaran a distintas generaciones. As\u00ed encontramos autoras que, como Carmen Resino, escrib\u00edan ya en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XX, incluso adscritas a movimientos como el llamado Nuevo Teatro Madrile\u00f1o, del que es principal figura Jos\u00e9 Luis Alonso de Santos, a otras que como Lola Blasco, la m\u00e1s joven de las antologadas, nacieron en los ochenta.<br \/>\nEl segundo criterio de selecci\u00f3n de la antolog\u00eda (publicada por C\u00e1tedra) es que hubieran tenido un papel fundamental en el desarrollo de las nuevas dramaturgias. Es el caso de Itziar Pascual, creadora de las Mar\u00edas Guerreras, o de Antonia Bueno, fundadora de Donas en Arte, asociaciones que velan por el trabajo de las mujeres en la escena, no solo desde el punto de vista de la autor\u00eda.<br \/>\nEl tercero, que estuvieran representadas las distintas comunidades aut\u00f3nomas del pa\u00eds. Incluso su intenci\u00f3n primera hab\u00eda sido publicar los textos en sus versiones originales (los escritos en catal\u00e1n euskera o gallego), aunque finalmente aparecen solo en espa\u00f1ol. As\u00ed, encontramos la obra de la autora vasca Aizpea Goenaga, la catalana Beth Escud\u00e9 o la gallega Vanesa Sotelo. Por \u00faltimo, un cuarto criterio ha destacado aquellas autoras que, adem\u00e1s, combinan la creaci\u00f3n con tareas de gesti\u00f3n, tanto de sus propias compa\u00f1\u00edas como de montajes ajenos, o con la docencia.<br \/>\nAparte de las ya mencionadas, completan la lista de las antologadas Diana de Paco, Juana Escabias, Diana I.Luque y Gracia Morales.<br \/>\nSiguiendo las l\u00edneas de trabajo mencionadas, Guti\u00e9rrez Carbajo reuni\u00f3 cincuenta nombres lo que da idea de la vitalidad del momento actual en cuanto a la escritura dram\u00e1tica hecha por mujeres. Descart\u00f3 aquellas de las que ya se hab\u00eda ocupado en anteriores estudios, como la propia Lidell, o nombres que s\u00ed hab\u00edan tenido una mayor popularidad como la ya citada Paloma Pedrero, para incidir en autoras menos conocidas para el \u2018gran p\u00fablico\u2019.<br \/>\n\u00abSu escritura \u2013afirma el autor \u2013 no solo no desmerece sino que en muchas ocasiones supera en calidad a la de sus compa\u00f1eros hombres, m\u00e1s conocidos y ahora muy renombrados como Juan Mayorga, Jos\u00e9 Manuel Corredoira o C\u00e9sar L\u00f3pez Llera. Por otra parte, todas ellas son un elemento muy activo en la representaci\u00f3n de los textos y a ello se deben en parte sus logros\u00bb.<br \/>\nEl punto de vista feminista no est\u00e1 ausente en las obras, como corresponde a unas autoras que tienen muy presente la necesidad de saltar las barretas de la desigualdad. En muchas ocasiones son obras que de una forma no necesariamente evidente tienen en cuenta las posturas de destacadas pensadoras que han hecho de las cuestiones de g\u00e9nero parte importante de sus investigaciones, como Amelia Valc\u00e1rcel, Victoria Camps o Celia Amor\u00f3s.<br \/>\nDesde este punto de vista es muy interesante la introducci\u00f3n que sit\u00faa hist\u00f3ricamente la tradici\u00f3n de los estudios de g\u00e9nero e informa tambi\u00e9n de las iniciativas comunitarias que vienen trabajando a favor de la representatividad de las mujeres del teatro.<br \/>\n\u00abEsto no quiere decir que en las obras que escriben no est\u00e9n presentes otros temas de inter\u00e9s en la sociedad actual, en el d\u00eda a d\u00eda de cualquier persona, y son textos tambi\u00e9n m\u00e1s ricos desde el punto de vista emocional\u00bb.<br \/>\nPara completar el inter\u00e9s del libro, cada una de las autoras presentes contesta a cuestiones relacionadas con la situaci\u00f3n del teatro en general y del escrito por mujeres en particular, sobre premios y reconocimientos, asociaciones como la Asociaci\u00f3n de Dramaturgas, la labor de las creadoras como gestoras de sus propios montajes y otros temas de inter\u00e9s.<br \/>\nDos libros que, unidos a otras iniciativas y movimientos auguran un futuro m\u00e1s normalizado, a pesar del momento tan dif\u00edcil que se vive en las artes en general.<\/p>\n<p><em>(En la fotograf\u00eda de El Norte, Ang\u00e9lica Liddell en su \u00faltimo montaje)<\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">LAS CIFRAS LO DICEN TODO\u00a0<\/span><br \/>\nLos datos son concluyentes y est\u00e1n expuestos en el libro de Guti\u00e9rrez Carbajo. Desde su creaci\u00f3n en 1978, el Centro Dram\u00e1tico Nacional ha sido dirigido por ocho hombres y solo dos mujeres: Nuria Espert, que comparti\u00f3 la direcci\u00f3n con Jos\u00e9 Luis G\u00f3mez y Ram\u00f3n Tamayo entre los a\u00f1os 1979-1981 e Isabel Navarro que ocup\u00f3 el cargo entre 1994 y 1996.<br \/>\nHasta el a\u00f1o 2007 ninguna mujer hab\u00eda dirigido una obra en el Teatro de la Zarzuela de Madrid y hasta 2011 a ninguna se le hab\u00eda encargado una direcci\u00f3n en el Teatro Real.<br \/>\nCon los premios, la situaci\u00f3n es similar. El Premio Nacional de Literatura Dram\u00e1tica solo lo han recibido a lo largo de su historia dos mujeres: Llu\u00efsa Cunill\u00e9 y Ang\u00e9lica Liddell. En cuanto al m\u00e1s veterano, el Lope de Vega, que se inici\u00f3 en los tiempos de la II Rep\u00fablica, solo lo ha obtenido una mujer, Tania C\u00e1rdenas. El Calder\u00f3n de la Barca ha sido concedido desde 1981 a 21 dramaturgos y a siete dramaturgas y el Tirso de Molina lo han alcanzado entre 1990 y 2012 dieciocho autores y una sola autora, Carmen Losa. Como respuesta a esta situaci\u00f3n surgieron premios\u00a0 reservados a las mujeres dramaturgas, como el Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n que naci\u00f3 en 1994 y ya no se convoca.<br \/>\nComo ocurre en otros \u00e1mbitos de la vida, las mujeres tienen una importante presencia durante la etapa estudiantil, presencia que luego no se refleja en su visibilidad posterior, al no ocupar cargos de responsabilidad en sus distintos \u00e1mbitos. Aqu\u00ed tambi\u00e9n las cifras cantan: la Real Escuela Superior de Arte Dram\u00e1tico (RESAD)\u00a0 publica una colecci\u00f3n de textos, bajo el t\u00edtulo \u2018Promoci\u00f3n RESAD\u2019 que recoge las creaciones que los estudiantes han de hacer al finalizar sus estudios. La colecci\u00f3n cuenta desde sus inicios en 1993 hasta el 2009, treinta y dos textos de autores y cuarenta y dos de autoras. En otra colecci\u00f3n de la RESAD, titulada \u2018Piezas breves\u2019 y que tambi\u00e9n publica textos de estudiantes, el autor de la antolog\u00eda cuenta y seis textos de autores y setenta y tres de autoras. Es cierot que no todos los estudiantes publican sus textos pero\u00abestas cifras reflejan una realidad que no repercute ni en los escenarios, ni en los premios\u00bb.<\/p>\n<p><em>(Reportaje publicado en el suplemento literario de El Norte &#8216;La Sombra del Cipr\u00e9s&#8217; el 3 de mayo de 2014)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA HORA DE LAS AUTORAS TEATRALES Un libro de C\u00e1tedra y otro de La U\u00f1a Rota traen a primer plano de la actualidad editorial el palpitante trabajo de las dramaturgas espa\u00f1olas &nbsp; A Mar\u00eda Lej\u00e1rraga fue otra mujer la que le hizo justicia. 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