{"id":604,"date":"2015-04-30T21:03:24","date_gmt":"2015-04-30T20:03:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=604"},"modified":"2015-04-30T21:03:24","modified_gmt":"2015-04-30T20:03:24","slug":"apenas-una-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2015\/04\/30\/apenas-una-sonrisa\/","title":{"rendered":"Apenas una sonrisa"},"content":{"rendered":"<p>Cuando un periodista sale de casa camino del trabajo sabe que las malas noticias andar\u00e1n cerca. Que puede encontrarse a media tarde con las primeros ecos de un terremoto que ir\u00e1 ganando terreno en la portada de su peri\u00f3dico o en la apertura de su telediario, que la costumbre del manejo de las grandes cifras no servir\u00e1 de alivio al horror de ciertos datos: diez mil muertos son muchos muertos, y eso teniendo en cuenta que uno solo ya es suficiente tragedia.<br \/>\nPuede ser una cat\u00e1strofe natural o el estremecedor relato de un piloto que decide apretar el bot\u00f3n que acabar\u00e1 con su vida y con la del centenar largo de pasajeros que transporta lo que desbarate el (siempre) precario orden del d\u00eda, la inestable (por definici\u00f3n) agenda de trabajo de un informador. Incluso si su \u00e1rea de trabajo no tiene que ver con los sucesos, puede que el periodista tenga que hab\u00e9rselas con la corrupci\u00f3n, la mentira, el desprecio por parte de los poderes p\u00fablicos hacia la democracia que supuestamente representan y defienden&#8230; Es m\u00e1s, aunque su \u00e1rea de actuaci\u00f3n sea algo mucho m\u00e1s placentero a la vez que vital, como es la cultura, esas noticias andar\u00e1n cerca, o puede que invadan sin recato una parcela que en teor\u00eda est\u00e1 dedicada a lo mejor de que es capaz el ser humano.<br \/>\nTodos los d\u00edas salgo de casa contenta de dedicarme al oficio que he elegido, y que ocupa gran parte de mi vida. Contenta de que me siga ilusionando el trabajo, de que la adrenalina corra por mi cuerpo cuando s\u00e9 que tenemos entre manos una buena historia, satisfecha de que la costumbre o los a\u00f1os de trabajo no hayan hecho mella en mi capacidad para sentir empat\u00eda hacia las desgracias que con aparente frialdad contamos. Pero no les enga\u00f1o, tambi\u00e9n salgo con una apenas soterrada sensaci\u00f3n de v\u00e9rtigo, ante lo que pueda depararme una jornada siempre impredecible.<br \/>\n\u00bfPor\u00a0 qu\u00e9 les cuento esto que probablemente imaginen y adem\u00e1s les importe poco? De un tiempo a esta parte cuando salgo de casa camino del trabajo me suelo cruzar con una mujer de la que nada s\u00e9, tan solo que ella se dirige, en sentido contrario, probablemente a su trabajo o a alguna otra obligaci\u00f3n, a una hora en la que coincidimos. La calle es larga, nos vemos venir de lejos y nuestros pasos se cruzan a veces en la parte m\u00e1s estrecha de la acera. Como el asunto se viene repitiendo, de una forma espont\u00e1nea, hemos empezado a cruzar, adem\u00e1s de los pasos, una sonrisa. Casi no es ni un saludo, apenas, ya digo, una sonrisa de reconocimiento. Un \u00ab\u00a1hola! De nuevo nos vemos\u00bb, sin palabras. Una peque\u00f1a raci\u00f3n de cotidianidad a la que agarrarse. Ya se sabe que la costumbre proporciona cierta clase de seguridad. No s\u00e9 su nombre, ni sus circunstancias, no s\u00e9 a qu\u00e9 se dedica, pero esa sonrisa, aunque les parezca una tonter\u00eda, pone un poco de calor en el comienzo de la jornada.<br \/>\nHace tiempo que quer\u00eda contarles esta historia. Puede que les parezca una insignificante. Pero cuando se vive cerca de eso que antes se llamaba la m\u00e1s \u2018rabiosa\u2019 actualidad y que esa actualidad es demasiadas veces literalmente \u2018rabiosa\u2019, peque\u00f1as cosas como estas cobran un sentido diferente. No da para una gran titular. \u00abDos desconocidas se sonr\u00eden cuando se encuentran por la calle\u00bb. No, definitivamente no me van a dar un hueco en la portada de hoy. Pero yo se lo cuento por si les sirve.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en mi columna &#8216;D\u00edas nublados&#8217;)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando un periodista sale de casa camino del trabajo sabe que las malas noticias andar\u00e1n cerca. Que puede encontrarse a media tarde con las primeros ecos de un terremoto que ir\u00e1 ganando terreno en la portada de su peri\u00f3dico o en la apertura de su telediario, que la costumbre del manejo de las grandes cifras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,6,8,18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/604"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}