{"id":624,"date":"2015-10-27T18:18:07","date_gmt":"2015-10-27T17:18:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=624"},"modified":"2015-10-27T18:18:07","modified_gmt":"2015-10-27T17:18:07","slug":"cuando-una-actriz-sustenta-la-pelicula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2015\/10\/27\/cuando-una-actriz-sustenta-la-pelicula\/","title":{"rendered":"Cuando una actriz sustenta la pel\u00edcula"},"content":{"rendered":"<div>A \u00a0veces los pases de prensa de la tarde esconden en Seminci sorpresas agradables, t\u00edtulos que en principio no dec\u00edan demasiado saltan a primer plano de la cartelera puede que haya que tenerlos en cuenta al final. Es el caso de \u201845 a\u00f1os\u2019, tercer largometraje del brit\u00e1nico Andrew Haigh que se estrena con \u00e9l en el Festival. A veces el talento cinematogr\u00e1fico se demuestra ech\u00e1ndose a la espalda una pel\u00edcula de esas de delgado argumento (delgado, que no superficial) y construyendo con \u00e9l una potente historia en im\u00e1genes. \u201845 a\u00f1os\u2019 narra una semana en la vida de una pareja, Kate y Geoff Mercer, que est\u00e1 a punto de cumplir su cuadrag\u00e9simo quinto aniversario de boda, efem\u00e9rides que celebrar\u00e1n con una fiesta a la que est\u00e1n convocados amigos y familiares. La ordenada y rutinaria vida de la pareja se ve trastocada por la llegada de una carta en la que le informan \u00a0al marido de que ha aparecido en una monta\u00f1a de Suiza el cad\u00e1ver de Katia, la novia que tuvo antes de conocer a Kate y con la que se hubiera casado de no haber muerto en un accidente de alpinismo. La noticia revuelve el pasado de Geoff y el fantasma de ese primer amor se interpone de forma creciente en la vida de la pareja. Kate asiste impotente a los cambios en el comportamiento de Geoff consciente de que algo que estaba oculto (aunque ella supo de la existencia de esa relaci\u00f3n de su marido) puede cambiar la idea que tiene de su propia vida de pareja. Sin estridencias, sin apenas levantar la voz, con m\u00e1s silencios que di\u00e1logos, asistimos a la creciente decepci\u00f3n de Kate y sin apenas modificar el gesto, percibimos su amargura, el v\u00e9rtigo de sospechar que su vida se ha asentado en un terreno desconocido.<a href=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/10\/1424004060_404408_1424004198_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright  wp-image-625\" style=\"margin: 5px;\" title=\"1424004060_404408_1424004198_noticia_normal\" src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/10\/1424004060_404408_1424004198_noticia_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"300\" \/><\/a><\/div>\n<div>La pel\u00edcula cuenta para tan delicada misi\u00f3n con una enorme Charlotte Rampling. Serena y fuerte, carga con el peso del filme de forma que hace empalidecer la m\u00e1s que correcta de Tom Courtenay, en el papel de un marido al que la edad s\u00ed le ha pasado factura y que solo esa irrupci\u00f3n de su pasado parece haberle hecho despertar.<\/div>\n<div>\u201845 a\u00f1os\u2019 deja algo m\u00e1s que el sabor agridulce de una decepci\u00f3n que llega en un momento tard\u00edo de la vida, y por lo tanto es m\u00e1s injusto, deja el sabor del cine hecho con inteligencia y sensibilidad.<\/div>\n<div>Dulzura contenida<\/div>\n<div>La japonesa \u2018Una pasteler\u00eda en Tokio\u2019, de Naom\u00ed \u00a0Kawase, no fue una sorpresa, pues su cine ha sido seguido en el festival. Al t\u00e9rmino del pase de prensa o\u00ed en bastantes ocasiones el t\u00e9rmino \u2018dulzona\u2019 para referirse a ella y no precisamente por el hecho de transcurrir en una pasteler\u00eda. Yo he debido de ver otra pel\u00edcula pues la \u00fanica dulzura que me llegaba durante su proyecci\u00f3n era la que se desprend\u00eda \u2013afortunadamente para el espectador\u2013 de una manera oriental de afrontar la dureza de la vida, de un estoicismo cada vez m\u00e1s alejado de la mirada occidental. Ninguno de los protagonistas de este filme llevan una vida regalada. Sentaro, un hombre \u00a0de pocas palabras y ninguna sonrisa, se gana la vida en un min\u00fasculo establecimiento especializado en dorayakis (unas tortitas rellenas de pasta de jud\u00edas dulces\u200a). Un d\u00eda la rutina de su limitada existencia se ve rota por la llegada de una anciana, Tokue, empe\u00f1ada en que le d\u00e9 trabajo e inmune a las reiteradas negativas del encargado del establecimiento. Tokue, a pesar de las limitaciones f\u00edsicas derivadas de su avanzada edad, tiene algo que Sentaro no podr\u00e1 rechazar: una receta que har\u00e1 que los dorayakis sean dignos de tal nombre y aliente la recuperaci\u00f3n del sesteante negocio. Pero ese no es el \u00fanico secreto de Tokue con lo cual la prosperidad no durar\u00e1 demasiado. Una joven estudiante de pl\u00e1cida mirada e incierto horizonte cierra el tri\u00e1ngulo protagonista.<\/div>\n<div>Por debajo de esta trama argumental, \u2018Una pasteler\u00eda en Tokio\u2019 es una historia sobre la capacidad de escuchar. Resulta curioso que en un momento en que se abusa en nuestro idioma del verbo escuchar (cuando en realidad se quiere decir \u2018o\u00edr) la verdadera capacidad de escucha est\u00e1 ausente en nuestras vidas. Y en eso es especialista Tokue. Si nos quedamos en la superficie de las met\u00e1foras (cuando habla de lo que la luna le dijo o las jud\u00edas le pidieron) nos perderemos el verdadero sentido de la historia.<\/div>\n<div>La segunda \u00a0perla que encierra la cinta tiene que ver con las historias que heredamos de nuestros mayores y que tambi\u00e9n se van perdiendo en la vor\u00e1gine de un mundo que no tiene tiempo de escucharlas. Hay un momento en que Sentaro se queja de que la muerte de su madre le priv\u00f3 de muchas de esas historias y ser\u00e1 Tokue la que, de alguna manera, venga a llenar ese vac\u00edo. Incluso despu\u00e9s de muerta.<\/div>\n<div>Desde el punto de vista estrictamente cinematogr\u00e1fico, la sintaxis del filme de Kawase se construye entre los planos cortos de la min\u00fascula pasteler\u00eda, la cercan\u00eda a los rostros, y la amplitud de los espacios abiertos en los que la naturaleza (los cerezos en flor) hacen respirar el relato.<\/div>\n<div>\u2018Una pasteler\u00eda en Tokio\u2019 resulta as\u00ed dulce, pero no dulzona. Dulce porque la fuerza de voluntad de \u00a0muchos ancianos por seguir adelante con aquello que la edad y la enfermedad a\u00fan no les ha arrebatado es un canto a la vida. Y son muchos (solo hay que detenerse a mirarlos y a escucharlos) los que entonan d\u00eda a d\u00eda ese canto. Las manos deformes de Tokue lo reflejan y Kawase se ha animado a contarlo con lo mejor que tiene.<\/div>\n<div>Pedagog\u00eda<\/div>\n<div>Si algo sabemos de Robert Gu\u00e9diguian es que nunca pone la c\u00e1mara en un lugar confortable. Y eso le honra. Con ese libro de estilo ha conseguido resultados m\u00e1s que notables.<\/div>\n<div>Quiz\u00e1 no sea esta ocasi\u00f3n una de las de mayor brillo. Y ello porque cuando una historia nos toca de cerca es m\u00e1s dif\u00edcil la distancia necesaria para contarla con \u00e9xito. En \u2018Une histoire de fou\u2019 Gu\u00e9diguian se l\u00eda la manta a la cabeza del conflicto armenio cuando se cumple el centenario del genocidio que sufri\u00f3 este pueblo. Y lo hace a trav\u00e9s de la mirada de Aram, un joven que en la d\u00e9cada de los ochenta, tras participar en un atentado contra el embajador franc\u00e9s en Par\u00eds huye a Beirut para enrolarse en el Ej\u00e9rcito para la Liberaci\u00f3n de Armenia. La pel\u00edcula se centra en la relaci\u00f3n de la v\u00edctima accidental de ese primer atentando (un joven que pasaba casualmente por el lugar de la explosi\u00f3n) y la familia de Aram, con la riqueza que siempre supone contar la Historia desde los sucesos de la peque\u00f1a historia de sus protagonistas. Pero en ese caso la maestr\u00eda de Gu\u00e9diguian se queda agarrotada, hay demasiada explicaci\u00f3n y pedagog\u00eda y las buenas intenciones acaban lastrando el filme, \u00a0que cuando llega a su punto culminante (la entrevista entre v\u00edctima y verdugo) ha perdido la tensi\u00f3n por el camino. Con todo, el filme se ve con el agrado de estar ante un cineasta m\u00e1s que solvente.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A \u00a0veces los pases de prensa de la tarde esconden en Seminci sorpresas agradables, t\u00edtulos que en principio no dec\u00edan demasiado saltan a primer plano de la cartelera puede que haya que tenerlos en cuenta al final. 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