{"id":647,"date":"2016-02-05T20:30:33","date_gmt":"2016-02-05T19:30:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=647"},"modified":"2016-02-05T20:30:33","modified_gmt":"2016-02-05T19:30:33","slug":"joyas-secretas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2016\/02\/05\/joyas-secretas\/","title":{"rendered":"Joyas secretas"},"content":{"rendered":"<p>Sac\u00fadase la pereza. Puede que tenga que conducir unos kil\u00f3metros. O quiz\u00e1 sea usted un ciudadano afortunado que tenga una cerca de su casa. Ac\u00e9rquese a ella. Apague el m\u00f3vil. Y simplemente contemple. Admire la sencillez de sus arcos de medio punto, la armon\u00eda de sus vol\u00famenes, la elegancia de sus soportales. Lea detenidamente la historia que cuentan sus capiteles. Un pasado legendario o mitol\u00f3gico que, sin embargo, sentimos como algo cercano. \u00bfQu\u00e9 tienen las peque\u00f1as iglesias rom\u00e1nicas que nos sigue emocionando?<\/p>\n<p>Lo mejor para acercarse a ellas, si se puede, es elegir un d\u00eda de labor. Y a\u00fan mejor si elegimos alguna situada en un peque\u00f1o pueblo, o en alg\u00fan lugar apartado, porque entonces, muy probablemente, adem\u00e1s de su pl\u00e1stica belleza nos regalar\u00e1 el silencio de sus piedras centenarias. Dec\u00eda Rulfo en ese libro al que siempre merece la pena volver, \u2018Pedro P\u00e1ramo\u2019, que si solo se escucha el silencio es que a\u00fan no se est\u00e1 acostumbrado al silencio. Pero vivimos en una sociedad que odia el silencio, que nos desacostumbra a escucharlo, porque adora y fomenta el ruido. Por eso sosiega tanto saber que a\u00fan hay rincones en los que reina ese silencio que nos permite escucharnos en paz.<\/p>\n<p>Puede que nuestro viaje a ese lugar que &#8211;incluso aunque no se sepa por qu\u00e9&#8211; intuimos que nos relaciona con algo profundamente nuestro lo hayamos hecho en un coche inteligente, al que solo le falte conducirnos \u00e9l solo sin necesidad de nuestro concurso; puede que en el bolsillo tengamos la \u00faltima generaci\u00f3n de m\u00f3vil que nos conecte con el lugar m\u00e1s apartado de la tierra en cuesti\u00f3n de segundos; puede que alguna campa\u00f1a bien dirigida nos haya inoculado ya la necesidad de comprar, en cuanto el precio lo permita, alguno de esos robots con los que m\u00e1s pronto que tarde parece que acabaremos conviviendo. Pero, si hay suerte, ellas permanecer\u00e1n ah\u00ed, silenciosas, a menudo cerradas, conteniendo el eco de sus secretos milenarios, aguardando una mano sensible que quiere apoyarse en sus quicios, o el o\u00eddo que sea capaz de soportar su silencio.<\/p>\n<p>Entonces sabremos, sin necesidad de un centro de interpretaci\u00f3n cercano ni de visita guiada, que una parte importante de nosotros mismos permanece a salvo, en la laboriosidad de sus maestros de obra, en el fino instinto de sus artesanos, en la espiritualidad de quienes las levantaron con el impulso de su fe o la de sus antepasados, a veces sobre las ruinas de otros templos, levantados a impulsos de otra fe igualmente redentora.<\/p>\n<p>No importa que no la compartamos. Porque ellas tambi\u00e9n son depositarias de nuestra memoria. Y nuestra memoria es nuestro ADN.<\/p>\n<p>He tenido la ocasi\u00f3n de visitar algunas de esas peque\u00f1as iglesias a las que hac\u00eda tiempo no me acercaba. Un peque\u00f1o sol aliviaba el escalofr\u00edo de una tarde invernal. Las cig\u00fce\u00f1as yendo y viniendo a sus nidos aportaban movimiento a la quietud circundante. Y he sentido el mismo estremecimiento de otras veces. Puedo apreciar la grandiosidad del g\u00f3tico, intentar comprender la lecci\u00f3n del barroco, admirar el equilibrio neocl\u00e1sico, pero nada como esa voz que me habla desde un pasado remoto cuando me acerco a estas peque\u00f1as y hermosas puertas del misterio.<\/p>\n<p><em>(Publicada en la edici\u00f3n impresa de El Norte, el jueves 4 de febrero de 2016)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sac\u00fadase la pereza. Puede que tenga que conducir unos kil\u00f3metros. O quiz\u00e1 sea usted un ciudadano afortunado que tenga una cerca de su casa. Ac\u00e9rquese a ella. Apague el m\u00f3vil. Y simplemente contemple. Admire la sencillez de sus arcos de medio punto, la armon\u00eda de sus vol\u00famenes, la elegancia de sus soportales. Lea detenidamente la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,16],"tags":[241],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}