{"id":854,"date":"2018-03-24T19:50:43","date_gmt":"2018-03-24T18:50:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=854"},"modified":"2018-03-24T19:50:43","modified_gmt":"2018-03-24T18:50:43","slug":"pequeno-album-fotografico-de-patricia-highsmith","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2018\/03\/24\/pequeno-album-fotografico-de-patricia-highsmith\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1o \u00e1lbum fotogr\u00e1fico de Patricia Highsmith"},"content":{"rendered":"<p><strong>A PROP\u00d3SITO DE LA EDICI\u00d3N DE SUS &#8216;RELATOS&#8217; POR EL SELLO ANAGRAMA<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre me ha sorprendido \u2013y producido un cierto rechazo, confieso\u2014 la expresi\u00f3n de dureza que transmite el rostro de Patricia Highsmith en la etapa de madurez de su vida. Las fotograf\u00edas m\u00e1s difundidas de la escritora pertenecen a la d\u00e9cada de los ochenta, cuando era ya una celebridad literaria, cuando Mr. Ripley, su personaje m\u00e1s popular, el amoral estafador y ocasional asesino hab\u00eda tomado ya la fisonom\u00eda del apuesto Alain Delon o del duro y carism\u00e1tico Dennis Hopper en sus adaptaciones a la gran pantalla. En una de esas fotograf\u00edas, de 1988, la escritora icono de la novela negra del siglo XX muestra el rostro con el que pr\u00e1cticamente llegar\u00e1 al final de sus d\u00edas: una media melena mal cortada con flequillo ladeado, estilo colegiala, contrasta con la dureza e implacabilidad de su mirada y la mueca de desprecio que desprende su boca. Tantos a\u00f1os de mirar al mal de frente en sus novelas y cuentos, haber estudiado el rostro de seres que bajo la apariencia de normalidad escond\u00edan un asesino en potencia, parec\u00eda haber hecho mella en su cara. \u00bfEl mundo le parec\u00eda ese lugar inh\u00f3spito y despreciable que transmite su forma de mirarlo? Preguntas para un psicoanalista o para ella misma que adopt\u00f3 esta posici\u00f3n en muchos de sus relatos pero que nunca dio suficientes pistas acerca de s\u00ed en las escasas entrevistas que concedi\u00f3. Una buena colecci\u00f3n de su narrativa breve sale a la luz ahora de la mano de Anagrama que ha recopilado en un volumen cinco de sus m\u00e1s celebrados libros de cuentos: \u2018Once\u2019, \u2018Peque\u00f1os cuentos mis\u00f3ginos\u2019, \u2018Cr\u00edmenes bestiales\u2019, \u2018A merced del viento\u2019 y \u2018La casa negra\u2019.<a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Patricia-Highsmith-foto.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright wp-image-855\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Patricia-Highsmith-foto.jpg\" alt=\"patricia-highsmith-foto\" width=\"550\" height=\"403\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero el rostro de la autora de \u2018El talento de Mr. Ripley\u2019 tambi\u00e9n fue joven y de una rara belleza. En las im\u00e1genes de su primera juventud no hay huellas aparentes de una ni\u00f1ez marcada por las malas relaciones con su madre, quien no dud\u00f3 en informarle de que hab\u00eda sido concebida por accidente, y del hecho de no haber conocido a su padre por el temprano divorcio de sus progenitores. La literatura suele ser el refugio de los ni\u00f1os solitarios y tambi\u00e9n en este caso se cumpli\u00f3 la norma. Y as\u00ed fue para el resto de su solitaria vida lo que le vali\u00f3 que a menudo calificativos como mis\u00f3gina y mis\u00e1ntropa aparezcan pegados a la informaci\u00f3n sobre sus obras. Prefer\u00eda la soledad en la que germinaban sus historias, eso parece un hecho comprobable, y lo cierto es que, fruto o no de esa obsesi\u00f3n por la escritura, sus relaciones m\u00e1s \u00edntimas fueron siempre cortas. Suiza fue el refugio que eligi\u00f3 para escribir sin ser molestada esta mujer que hab\u00eda nacido en Texas en 1921 pero que se crio en Nueva York, ciudad que nunca desapareci\u00f3 de sus relatos.<\/p>\n<p>Nada de una vida entregada a la solitaria misi\u00f3n de relatarnos el mal, plagada de otros avatares como el alcoholismo que le acompa\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n durante una gran parte de su biograf\u00eda, aparece en esas fotograf\u00edas de una Highsmith veintea\u00f1era o en el comienzo de la treintena de mirada casi so\u00f1adora. Pero incluso en estas atractivas instant\u00e1neas, ya parece advertirnos con una pizca de iron\u00eda en su sonrisa y otra de intenci\u00f3n en los ojos de que las apariencias enga\u00f1an. Fue ella quien mejor nos ense\u00f1\u00f3 que no siempre el mal y la locura tienen el aspecto de indeseables delincuentes o inquietantes perturbados. \u00bfAcaso no era agradable la se\u00f1ora Afton, la pac\u00edfica y gordita se\u00f1ora Afton que da nombre a uno de sus extraordinarios relatos de \u2018Once\u2019? \u00bfAcaso no son extraordinariamente amables los amigos neoyorkinos de \u2018La Red\u2019 (en \u2018A merced del viento)?\u00a0 Y, sin embargo, \u00bfno tememos todo el tiempo que tras su asfixiante deseo de ayudar se esconda, si no una mala intenci\u00f3n, un comportamiento insano que d\u00e9 lugar a una cat\u00e1strofe?<a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Portada-Highsmith.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright wp-image-856\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Portada-Highsmith-191x300.jpg\" alt=\"portada-highsmith\" width=\"246\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Portada-Highsmith-191x300.jpg 191w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/03\/Portada-Highsmith.jpg 320w\" sizes=\"(max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por cierto, que en este relato se cumple de forma magistral la visi\u00f3n que otro grande como Graham Greene ten\u00eda de su literatura y que se recoge en el pr\u00f3logo a esta reciente edici\u00f3n de sus relatos: \u201cHighsmith \u2013dice Greene\u2014 es una poeta de la aprensi\u00f3n m\u00e1s que del miedo. Al cabo de un tiempo, como aprendimos todos durante el Blitz, el miedo es narc\u00f3tico, puede causar que uno se duerma de cansancio, pero la aprensi\u00f3n carcome los nervios suave e ineludiblemente\u201d.<\/p>\n<p>MISTERIOS<\/p>\n<p>Pero \u00bfa qu\u00e9 viene tanta insistencia con las fotograf\u00edas de una de las escritoras que m\u00e1s veces ha sido adaptada al cine? \u00bfPor qu\u00e9 usurpar el oficio de analista de la mente humana que tantas veces ejerci\u00f3 desde su literatura despleg\u00e1ndolo p\u00e1gina a p\u00e1gina y sin dejar que sus desquiciados protagonistas desvelaran antes de tiempo sus intenciones? En parte al acierto, casual para este fin o no, de la fotograf\u00eda que la editorial ha elegido para la portada de este volumen de relatos, por cierto, tambi\u00e9n muy conocida. En ella la escritora, todav\u00eda joven, sostiene en brazos a uno de sus adorados gatos, sin duda una compa\u00f1\u00eda que prefiri\u00f3 a la de sus cong\u00e9neres. Ella no mira a c\u00e1mara. Sus ojos se desv\u00edan hacia su izquierda qui\u00e9n sabe si detenidos en alguna persona que el fot\u00f3grafo no recogi\u00f3 o \u2018vislumbrando\u2019 alg\u00fan potencial personaje de sus historias. El que mira de frente es el gato y eso s\u00ed que parece una amenaza. El gato, en primer plano, como la barrera que ella siempre estableci\u00f3 frente al mundo. El gato asumiendo toda esa carga de misterio que los humanos atribuyeron a su especie y que rode\u00f3 a la escritora. Todo el que ha convivido con un felino presuntamente dom\u00e9stico sabe que en el fondo nunca se puede estar seguro de sus intenciones. Exactamente igual que con los aparentemente inocentes protagonistas de sus obras. A veces, muchachas solitarias que solo buscan un lugar agradable y anodino desde el que mirar el mundo con confianza, aunque al final tengan que sacar la botella de cloroformo y utilizarla de forma espuria para conseguir su objetivo, como le sucede a Geraldine, la protagonista de \u2018Cuando la flota estuvo en Mobile\u2019. No, a veces el mal se disfraza de buenas intenciones incluso para sus sorprendidos portadores que solo quieren demostrarle al mundo lo mejor de que son capaces, como le ocurre a Lucille, \u2018La hero\u00edna\u2019. (Tambi\u00e9n, como el anterior, en \u2018Once\u2019).<\/p>\n<p>Cualquier excusa es buena para volver sobre la obra de Highsmith. Recientemente el cine nos record\u00f3 lo extraordinario de su literatura con la versi\u00f3n de \u2018Carol\u2019, aunque para muchos pasara desapercibido que el filme de Todd Haynes que protagonizaron Cate Blanchett y Rooney Mara y que obtuvo varias nominaciones a los Oscars estaba la novela \u2018El precio de la sal\u2019, que Highsmith public\u00f3 en 1952 escondi\u00e9ndose tras el seud\u00f3nimo Claire Morgan para esconder asimismo su propia homosexualidad. La autora la recuper\u00f3 treinta a\u00f1os despu\u00e9s public\u00e1ndola con el t\u00edtulo de \u2018Carol\u2019 y desvelando en el pr\u00f3logo el porqu\u00e9 del seud\u00f3nimo inicial.<\/p>\n<p>Ahora es esta nueva edici\u00f3n de los relatos la que nos invita a volver sobre su extraordinaria capacidad de contar.<\/p>\n<p>SI BREVE\u2026<\/p>\n<p>Todo escritor tiene en la brevedad un buen par\u00e1metro en el que medirse. Puede que para muchos esta afirmaci\u00f3n resulte excesiva pero aqu\u00ed est\u00e1 uno de los ex\u00e1menes que prueban la capacidad de un narrador. Patricia Highsmith ha pasado a la historia como la \u2018madre\u2019 de Mr. Ripley, como la autora original de \u2018Extra\u00f1os en un tren\u2019 que inmortalizara Hitchcock con el poder del cine, es decir, por sus novelas, pero en mi opini\u00f3n lo mejor de su literatura est\u00e1 contenido en sus cuentos, absoluta escuela para cultivadores del g\u00e9nero y no solo aquellos m\u00e1s afectos al color negro del relato policiaco o el gris del thriller psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La colecci\u00f3n que acaba de publicar Anagrama incluye sus famosos \u2018Cuentos mis\u00f3ginos\u2019 donde la brevedad los acerca a los microrrelatos. En apenas una p\u00e1gina y media, la autora de \u2018La casa negra\u2019 mantiene la tensi\u00f3n, nos dibuja un personaje, nos informa de sus intenciones y nos suelta un bofet\u00f3n en el rostro para que no nos durmamos en nuestras convicciones.<\/p>\n<p>Pero, aun reconociendo su valor, me quedo con esos relatos un poco m\u00e1s extensos poblados por grupos de seres unidos por su propia extra\u00f1eza y en los que brilla la maestr\u00eda de reflejar en unas pocas l\u00edneas personalidades distintas que confluyen en lo m\u00e1s oscuro y banal de la existencia como en \u2018Nunca fue uno de los nuestros\u2019.<\/p>\n<p>Vuelvo a mirar sus fotograf\u00edas, esa mirada que nos interpela como si fu\u00e9ramos culpables de algo indefinido, como si nos quisiera meter en una de sus inquietantes historias\u2026 Y no me quedo tranquila.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Art\u00edculo publicado en &#8216;La sombra del cipr\u00e9s&#8217; de El Norte de Castilla el 24 de marzo de 2018)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A PROP\u00d3SITO DE LA EDICI\u00d3N DE SUS &#8216;RELATOS&#8217; POR EL SELLO ANAGRAMA &nbsp; Siempre me ha sorprendido \u2013y producido un cierto rechazo, confieso\u2014 la expresi\u00f3n de dureza que transmite el rostro de Patricia Highsmith en la etapa de madurez de su vida. 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