{"id":87,"date":"2008-02-07T20:14:54","date_gmt":"2008-02-07T20:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=87"},"modified":"2008-02-07T20:14:54","modified_gmt":"2008-02-07T20:14:54","slug":"esa-gente-terapeutica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2008\/02\/07\/esa-gente-terapeutica\/","title":{"rendered":"Esa gente terap\u00e9utica"},"content":{"rendered":"<p>(Publicado en la edici\u00f3n impresa de El Norte de Castilla del 7 de febrero del 2008)<\/p>\n<p>Creo haber hablado en alguna ocasi\u00f3n en esta columna de esa gente que llamo \u2018t\u00f3xica\u2019, que emite tan mala vibraci\u00f3n que cuando est\u00e1s a su lado notas c\u00f3mo la energ\u00eda se te escapa a chorros por todos los poros de tu piel.<br \/>\nPero no voy a hablar de esas personas hoy, sino de sus contrarias. De esa gente terap\u00e9utica cuya compa\u00f1\u00eda tendr\u00eda que figurar en las recetas de la Seguridad Social, porque evitar\u00eda muchos gastos a los contribuyentes, sobre todo en las consultas de salud mental.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n no ha tenido la agradable experiencia de encontrarse con una de esas personas que cuando sonr\u00eden te arreglan el d\u00eda?<br \/>\nNo responden a un modelo \u00fanico. Ni hay estad\u00edsticas fiables acerca de si abundan m\u00e1s en uno u otro sexo. Yo las he encontrado en ambos, que es tanto como declarar que he tenido la suerte de encontrar m\u00e1s de un ejemplar de esta gente que, adem\u00e1s, deber\u00eda gozar de la declaraci\u00f3n de especie protegida o patrimonio de la humanidad.<br \/>\nPero s\u00ed se puede afirmar que comparten algunos rasgos comunes. Ya he hablado de la sonrisa. Suele ser su carta de presentaci\u00f3n, lo cual es m\u00e1s meritorio, si cabe, en un tiempo en que ser una persona sonriente \u2013o simplemente no ir por la vida con el gesto torcido o de estar por encima de todo\u2013 suele ser la v\u00eda m\u00e1s r\u00e1pida para que a uno no le tomen en serio.<br \/>\nEllos arriesgan. Sonr\u00eden y con ello te abren la puerta. Te dicen \u2018puedes ponerte c\u00f3modo. Conmigo est\u00e1n de m\u00e1s las barricadas. Te mostrar\u00e9 mi lado m\u00e1s c\u00e1lido\u2019. Les suele acompa\u00f1ar la voz, que por un fen\u00f3meno f\u00edsico no explicado cient\u00edficamente se acaba ajustando a su personalidad acogedora.<br \/>\nOtra caracter\u00edstica com\u00fan es su forma serena y agradecida de estar en la vida. En eso me recuerdan a los \u00e1rboles. Un \u00e1rbol no cuestiona el lugar en el que le toc\u00f3 crecer. No protestan los \u00e1rboles de ciudad de la estrechez  del alcorque. Entierran sus ra\u00edces hasta encontrar el sustento. Cuando los abrazas siempre recibes la misma energ\u00eda. Yo no digo que esta gente no tenga sus tormentas interiores. Digo que no las exhibe de forma amarga, que las acepta como parte del contrato. De ah\u00ed que parezcan tan seguros de s\u00ed mismos. Y casi siempre tan felices.<br \/>\nAceptaci\u00f3n parece su palabra m\u00e1gica. Se aceptan como son. Y eso vale tanto para lo f\u00edsico como para todo lo dem\u00e1s. Da igual que sus medidas no se ajusten ni remotamente a los tir\u00e1nicos c\u00e1nones de la belleza oficial. Ni que no acierten con la ropa que les ir\u00eda mejor a sus hechuras.  Si, por el contrario, pertenecen a la clase de la guapura establecida no alardean. Quiz\u00e1 ni se hayan dado cuenta. En resumen, carecen por completo de complejos y eso hace que sean personas extraordinariamente atractivas.<br \/>\nEl otro d\u00eda conoc\u00ed a una de ellas. Y aunque deb\u00eda escucharla, se me iba la energ\u00eda s\u00f3lo en mirar. Atrapada en su aura como estaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Publicado en la edici\u00f3n impresa de El Norte de Castilla del 7 de febrero del 2008) Creo haber hablado en alguna ocasi\u00f3n en esta columna de esa gente que llamo \u2018t\u00f3xica\u2019, que emite tan mala vibraci\u00f3n que cuando est\u00e1s a su lado notas c\u00f3mo la energ\u00eda se te escapa a chorros por todos los poros [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}