{"id":890,"date":"2018-05-30T19:19:59","date_gmt":"2018-05-30T18:19:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=890"},"modified":"2018-05-30T19:19:59","modified_gmt":"2018-05-30T18:19:59","slug":"sofia-madrigal-un-paso-mas-alla-de-la-pintura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2018\/05\/30\/sofia-madrigal-un-paso-mas-alla-de-la-pintura\/","title":{"rendered":"Sof\u00eda Madrigal, un paso m\u00e1s all\u00e1 de la pintura"},"content":{"rendered":"<p><strong>SU EXPOSICI\u00d3N EN EL ESTEBAN VICENTE MUESTRA LA MADUREZ DE UNA ARTISTA RADICALMENTE PERSONAL<\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que una exposici\u00f3n \u2013como una pel\u00edcula, un libro o un concierto\u2014 han sido importantes en nuestras vidas porque despu\u00e9s de \u2018atravesarlos\u2019 salimos diferentes. No solo hemos llegado a un punto distinto del que part\u00edamos, sino que, adem\u00e1s, algo en nosotros ha cambiado. La historia no pas\u00f3 delante de nuestros ojos sin m\u00e1s, sino que de alguna manera nos oblig\u00f3 a quedarnos en ella para llevarnos despu\u00e9s a un lugar nuevo, desconocido hasta ese momento. Tuve esta sensaci\u00f3n despu\u00e9s de atravesar \u2018El bosque de Ofelia\u2019 la exposici\u00f3n que Sof\u00eda Madrigal cuelga en el Museo Esteban Vicente. Espl\u00e9ndida exposici\u00f3n, dig\u00e1moslo desde el principio a\u00fan a riesgo de utilizar un adjetivo tan contundente en el primer p\u00e1rrafo de este escrito.<a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/98.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-893\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/98-300x211.jpg\" alt=\"98\" width=\"300\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/98-300x211.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/98-768x540.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/98.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ten\u00eda a Sof\u00eda Madrigal por una pintora urbanita. Y tras recorrer esta muestra me di cuenta de mi error. No porque la ciudad no haya sido, no sea y probablemente seguir\u00e1 siendo importante para ella. Sino por la inutilidad de las etiquetas ante su pintura. \u2018Sof\u00eda Madrigal, pintora\u2019, ser\u00eda el \u00fanico r\u00f3tulo posible ante su puerta. Una prueba de ello, de la imposibilidad de acotar, rotular una obra que se expande y se contrae, de lienzo en lienzo, que se abre a la claridad o se concentra en la oscuridad, es la cantidad de influencias, todas distintas, que se le atribuyen y no a tontas y a locas, sino por personas con entendimiento y que conocen su trayectoria. En todas ellas (desde Kiefer hasta Van Gogh, pasando por Nolde o Grosz) hay algo de justicia, pero si las junt\u00e1semos todas, ver\u00edamos que en ese todo solo est\u00e1 la pintura de verdad, eso es lo que comparte con artistas tan distintos, eso y haber sido capaz de <a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/97web-400x482.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-892\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/97web-400x482-249x300.jpg\" alt=\"97web-400x482\" width=\"249\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/97web-400x482-249x300.jpg 249w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/97web-400x482.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/a>construir su mundo propio.<\/p>\n<p>Estamos pues ante una pintora que, afortunadamente, se parece a s\u00ed misma, solo que no es unidimensional. Es cierto que en algunas obras vibra el expresionismo, o que en otras hay acentos cubistas claros, y que aqu\u00ed o all\u00e1 podemos encontrar un aliento constructivista, pero todo ello forma un conjunto absolutamente personal, fruto de a\u00f1os de saber mirar, saber \u2018templar\u2019 la expresi\u00f3n y madurar como artista.<\/p>\n<p>Lo primero que encuentra el espectador al entrar en el Museo son los autorretratos. Es tan fuerte esa sala que por s\u00ed misma merecer\u00eda la exposici\u00f3n. Hay algo rotundo, valiente en ellos. No son nada complacientes, pero tampoco abruman. Si acaso, son abrumadores en su conjunto, en la manera en que Madrigal insiste en una especie de psicoan\u00e1lisis para adentrarse en las profundidades del ser, de eso que compartimos como humanos. Sus cabezas, sus rostros apuntados sin ojos ni boca, recuerdan a veces las figuras cl\u00e1sicas, o los frescos pompeyanos, y otras son apuntes de radical modernidad.<\/p>\n<p>Pero hay que tomar aliento, porque el verdadero protagonista de esta exposici\u00f3n es ese bosque de Ofelia que anuncia el t\u00edtulo. El bosque misterioso que nos seduce, nos intriga y nos invita desde los primeros cuentos que pusieron un escalofr\u00edo en nuestras espaldas infantiles. Ofelia es su perra, lo sabemos, es un dato, como puede serlo tambi\u00e9n el que en ese paisaje, en los \u00e1rboles, pero tambi\u00e9n en la llanura alude a Cifuentes, lugar que envuelve la mirada de la pintora cuando no est\u00e1 en Madrid o en la Segovia de su infancia. Pero son datos que est\u00e1 bien conocer pero que a la hora de valorar la obra son insignificantes. Es m\u00e1s, aunque Ofelia descansa en su manta en algunos de sus excelentes dibujos, dir\u00eda que Ofelia es Sof\u00eda o que Sof\u00eda es Ofelia, la que se adentra en el bosque de la noche, que no es sino en las profundidades de ella misma, como bien sab\u00eda Djuna Barnes cuando escribi\u00f3 su subyugante novela.<a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/Madrigal-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-894\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/Madrigal-3-300x190.jpg\" alt=\"madrigal-3\" width=\"300\" height=\"190\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/Madrigal-3-300x190.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2018\/05\/Madrigal-3.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pablo D\u2019Ors compara esta obra, en el bello texto que firma en el cat\u00e1logo, con la de m\u00edsticos como Valente, en poes\u00eda; Morandi, en pintura o Giacometti en escultura. Y no le falta raz\u00f3n. Lo que les une es que sus obras son un signo, una se\u00f1al de algo inefable que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1. S\u00ed, vemos el bosque, pero hay algo m\u00e1s all\u00e1; vemos su estudio, los edificios de su barrio, pero hay algo m\u00e1s; vemos su retrato, pero hay algo m\u00e1s all\u00e1, siempre un paso m\u00e1s all\u00e1 de la pintura.<\/p>\n<p>Y casi se escucha el silencio, ese silencio que resuena en la cita de Ram\u00f3n Gaya: \u201cEl artista no aspira a expresarse, ni siquiera a comunicarse con los dem\u00e1s, sino al silencio\u201d. Silencio que es tambi\u00e9n soledad abrumadora o f\u00e9rtil, pero soledad, al fin y al cabo. Soledad y silencio en los ocres, en la valent\u00eda de los negros y en los matices de los grises.<\/p>\n<p>Y un apunte final para los dibujos, ese lenguaje en el que se mide la talla de un artista, espl\u00e9ndido muestrario en esta exposici\u00f3n y un regalo el permitir que nos asomemos a sus trazos m\u00e1s \u00edntimos. Una experiencia que no puede dejarnos indiferentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SU EXPOSICI\u00d3N EN EL ESTEBAN VICENTE MUESTRA LA MADUREZ DE UNA ARTISTA RADICALMENTE PERSONAL Sabemos que una exposici\u00f3n \u2013como una pel\u00edcula, un libro o un concierto\u2014 han sido importantes en nuestras vidas porque despu\u00e9s de \u2018atravesarlos\u2019 salimos diferentes. 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