{"id":94,"date":"2008-03-24T12:45:36","date_gmt":"2008-03-24T12:45:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/?p=94"},"modified":"2008-03-24T12:45:36","modified_gmt":"2008-03-24T12:45:36","slug":"la-palabra-justa-y-brillante-antoni-mari","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/angelicatanarro\/2008\/03\/24\/la-palabra-justa-y-brillante-antoni-mari\/","title":{"rendered":"La palabra justa y brillante de Antoni Mar\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><big>Hay libros que discurren como un r\u00edo tranquilo. Parece que en ellos no ocurre nada. Nada extremadamente trascendente. Y sin embargo su prosa fluye ofreciendo al lector la brillantez del idioma y un conjunto de acontecimientos que se siguen con placer y con la curiosidad de saber qu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s. Leyendo \u2018El vaso de plata\u2019 de Antoni Mar\u00ed, que felizmente ha recuperado la editorial Libros del Asteroide, record\u00e9 aquella receta que daban los acme\u00edstas rusos  a sus seguidores acerca del uso del le<\/big><IMG src=\"\/angelicatanarro\/wp-content\/uploads\/sites\/2\" id=\"img_7\" class=\"imgdcha\" height=\"279\" width=\"184\"><big>n<\/big><big>guaje de forma aguda y clara. Nada sobra en el discurso de \u2018El<\/big><big> vaso de plata\u2019, la primera obra narrativa de su autor, que se public\u00f3 por primera vez en 1991 y que obtuvo el premio Ciudad de Barcelona. Una serie de estampas \u2013cap\u00edtulos que se pueden leer de forma independiente\u2013 y que tienen como t\u00edtulo las Obras de misericordia de la educaci\u00f3n cristiana, van desgranando momentos de la adolescencia de su protagonista, Miguel, un \u2018alter<\/big><big> ego\u2019 del propio autor. Novela pues de iniciaci\u00f3n, que el prologuista, Ignacio Mart\u00ednez de Pis\u00f3n compara con otras c\u00e9lebres de ese subg\u00e9nero como \u2018El guardian enre el centeno\u2019, de J. D. Salinger. \u00abSabemos \u2013dice en el pr\u00f3logo\u2013 que el mundo que evoca y retrata (Mar\u00ed) es posterior a Salinger y a James Dean y a Elvis, pero algo en \u00e9l noshabla una y otra vez d<\/big><big>e quietud, de permanencia, de cosas que han pasado siempre y que est\u00e1n destinadas a seguir pasando\u00bb. En el libro, hay peque\u00f1os acontecimientos cotidianos, pero es a trav\u00e9s de esos peque\u00f1os acontecimientos que el protagonista va descubriendo la vida, el mundo que se le despliega por delante, y, al tiempo, va teniendo conciencia de la muerte, de lo que van dejando atr\u00e1s quienes le precedieron. Y todo con la sutileza de la descripci\u00f3n de una luz, de un olor, de una sensaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n no ha revuelto alguna vez en el caj\u00f3n de su abuelo en busca de respuestas a preguntas que ni siquiera se ha formulado de forma concreta? \u00abAbr\u00ed el caj\u00f3n superior y un aroma infinitesimal sali\u00f3 de su interior, un olor h\u00famedo, como muy antigo, de azafr\u00e1n y linimento, mezclado con otro olor indescifrable, de fruta en descomposici\u00f3n, agrio, dulz\u00f3n y penetrante. Me gust\u00f3 a<\/big><big>quel olor, que parc\u00eda familiar y pr\u00f3ximo y a la vez ex\u00f3tico y lejano\u00bb. &#8230;Los olores de la infancia, pero tambi\u00e9n las dudas y las lecciones  que se aprenden de golpe, inesperadamente. Es lo que hay en \u2018El vaso de plata\u2019, una gozosa utilizaci\u00f3n del lenguaje para contar, brevemente, una historia que de una forma u otra a todos nos pertenece. Un completo acierto rescatar este texto del olvido.<\/big><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay libros que discurren como un r\u00edo tranquilo. Parece que en ellos no ocurre nada. Nada extremadamente trascendente. Y sin embargo su prosa fluye ofreciendo al lector la brillantez del idioma y un conjunto de acontecimientos que se siguen con placer y con la curiosidad de saber qu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s. 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