{"id":150,"date":"2014-03-20T20:37:10","date_gmt":"2014-03-20T19:37:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/asolasconloslibros\/?p=150"},"modified":"2014-03-20T20:37:10","modified_gmt":"2014-03-20T19:37:10","slug":"todos-los-buenos-soldados-de-david-torres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/asolasconloslibros\/?p=150","title":{"rendered":"Todos los buenos soldados de David Torres"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: large;\">He le\u00eddo hace ya alg\u00fan tiempo la novela <strong>Todos los buenos soldados<\/strong> de <em>David Torres<\/em>, publicada por Planeta y no me he puesto a escribir nada hasta hoy, porque he preferido que latiera la novela en mi interior, hasta que pasar\u00e1 la conmoci\u00f3n que genera su lectura. Me conmocion\u00f3, s\u00ed, esa es la palabra, esta historia tan breve en el tiempo de su desarrollo como larga y conflictiva en la memoria que la guarda. He le\u00eddo doscientas ochenta y dos p\u00e1ginas repletas de peticiones de reconocimiento que exig\u00edan unos personajes sent\u00edan desesperadamente ninguneados a pesar de que se esforzaban contra los elementos en construir un tiempo heroico en la salvaguarda de la esencia hisp\u00e1nica, recuperar el honor invadiendo otros mundos y que est\u00e9n en \u00e9ste, por supuesto.\u00a0<a href=\"\/asolasconloslibros\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/03\/buenos-soldados.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-151\" title=\"buenos soldados\" src=\"\/asolasconloslibros\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/03\/buenos-soldados.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Esta historia de recuperaciones esencialistas tiene lugar durante la guerra del Sidi Ifni, guerra del que tengo una imagen triste y una palabra declarativa. La imagen triste es la de <em>Ah\u00ed va otro reculta<\/em>, Jos\u00e9 Luis Ozores de h\u00e9roe incre\u00edble al tomar una loma; y la palabra declarativa es la de mi propio t\u00edo, que siempre afirmo apod\u00edctico que \u00e9l hizo la guerra del Sidi Ifni, con todas las letras, pero el mundo en general a su alrededor confirmaba que aquella guerra \u201ccebolleta\u201d no consisti\u00f3 sino en un ejercicio paracaid\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En este contexto negado y renegado, se va a desarrollar una historia de relaciones chusqueras. Una hermandad de mandos chusqueros que, como siempre, ocultan sus verdaderas relaciones bajo la patri\u00f3tica divisa de todo por la patria. Una historia que se cuenta de una manera azarosa y amable, cuyo inicio rememora ese recluta con ni\u00f1o que se encuentra con el mando m\u00e1s amable del ej\u00e9rcito, que sin duda le ayudar\u00e1 a pasar los malos tragos o as\u00ed lo intuimos, y, muy al contrario, este mando fuera de la escala de mando, ser\u00e1 el quicio que lo explique todo pero desquicie a su vez esta historia. Un cambio de rumbo continuo de unos personajes que son y modifican su conducta al socaire del aire del desierto o si sopla del mar o de la pen\u00ednsula.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En este contexto negado y renegado y entre esta hermandad de mandos chusqueros aparece la figura real de Miguel Gila, con sus mon\u00f3logos de toda la vida para alegrar la existencia a la tropa y que sean capaces de subsistir, al menos, un d\u00eda m\u00e1s. Lo curioso del caso comienza cuando Gila se entremete en la acci\u00f3n por culpa del pensamiento chusquero (cuidado con la reacci\u00f3n de un sargento) y de figura real se transmuta en ente de ficci\u00f3n que deshilvana el mal que aflige a los acuartelados, a trav\u00e9s de sus mon\u00f3logos m\u00edticos. Algo m\u00e1s, a trav\u00e9s de esta conversi\u00f3n, todos aquellos personajes de ficci\u00f3n adquieren su realidad posible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En definitiva, todos los estados posibles de cada asunto se hacen reales a trav\u00e9s de los mon\u00f3logos m\u00edticos de Gila y la historia que se nos cuenta va retorci\u00e9ndose de una manera que nos conmociona.<a href=\"\/asolasconloslibros\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/03\/gila.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-152\" title=\"gila\" src=\"\/asolasconloslibros\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2014\/03\/gila.jpg\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"177\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La novela Todos los buenos soldados, es una excelente novela, que salpica nuestra comprensi\u00f3n con todo aquello que se niega y nos exige que pongamos en liza nuestra capacidad de asumirlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Bien escrita y mejor hilvanada, va consiguiendo que circulemos por la historia, acompa\u00f1ando a Gila, como el observador que todo lo modifica. Como el gato de Schr\u00f6dinger, imaginando a cada momento en que instante irreal se encuentra la historia mientras esta se retuerce en el interior de la caja del experimento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Buena lectura que no s\u00f3lo calma el hambre de ficci\u00f3n como a un Sult\u00e1n Schariar sino que nos exige el pensamiento r\u00e1pido para circular a cada momento por los diferentes cursos y recursos de esta historia, que ya no se nos asemeja tan chusquera, aunque la teja una hermandad de chusqueros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">De imprescindible lectura.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He le\u00eddo hace ya alg\u00fan tiempo la novela Todos los buenos soldados de David Torres, publicada por Planeta y no me he puesto a escribir nada hasta hoy, porque he preferido que latiera la novela en mi interior, hasta que pasar\u00e1 la conmoci\u00f3n que genera su lectura. 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