Siento no haber podido esperar hasta Setiembre para publicar como había dicho, pero es que esta charla quedó colgada sin oportunidad en el cambio de los blogs, he tenido que reinventarla, no me ha costado nada, quedó reflejada en mi memoria . Veo que esto anda mejor, al menos eso parece, aunque siga sin enterarme de muchas cosas, pero al menos va más rápido.
Triste récords este año, abandono de mascotas, hay un montón que serán sacrificadas porque la ley dice que cuando las perreras están por encima del límite en 15 o 20 días deben “desalojar”, o sea, ya sabéis.
Supongo que a estas alturas ya habrán sido sacrificadas muchas mascotas para las que su destino es ese después de que un “humano” les deje en la p… carretera, el p… pinar, la p…gasolinera y ni siquiera vuelvan la vista atrás para ver que han abandonado a un ser vivo.
Y digo que habrán sido sacrificadas porque esta charla ya la escribí y publique a últimos de Julio, pero me pilló el cambio de los blogs, como no la había guardado porque ya estaba publicada, cuando quiero acceder a ella me dice: Página no encontrada, por eso la repito sintiendo la misma rabia y diciendo las mismas cosas más o menos. Me da la gana de que esta charla no se pierda, al menos alguien la leerá, aunque por desgracia, NO lo harán los que ni se despeinan y duermen bien por hacer algo así.
Es precioso que en Navidad o cumpleaños regalemos a nuestros hijos esa mascota para que jueguen, pero es que resulta que no es un peluche que sirve para jugar y lugar tirar por ahí, o meterlo a la cama, y dormir abrazado a él, no sé cómo podemos pretender que nuestros hijos respeten a los animales ni el entorno, si los adultos no tenemos la menor decencia ni escrúpulo en abandonarlos o maltratarlos.
No quiero ni pensar como se hace el sacrificio de estos animales, porque en un veterinario particular sabemos como lo hacen, pagamos para que nuestra mascota tenga sufrimiento cero dentro de lo posible, pero no confío en el sistema de las perreras, por eso no quiero saberlo porque me maltrataría yo misma pensándolo. Y en ocasiones los veterinarios desaparecidos en combate, los de las perreras quiero decir, pero si vas a su clínica particular están, seguro que están y pasas por caja, pero resulta que los “públicos” cobran también por ese trabajo que es, si acaso, darse una vuelta por la perrera.
Dando un salto en la charla, acabo de ver el precio de las entradas (en sombra) para ver a un torero en las ferias de Valladolid, o sean más de lo que cobran muchos parados de larga duración, con el añadido de que, claro, esto es ARTE, lo otro es necesidad, el maestro de los maestros merece ese precio, es la muerte de un animal en estado puro y otro animal que cobra por ello, pero repito eso es ARTE ¿¿¿???
Y dentro de nada, en nombre de una tradición un precioso toro (custodiado para que nada le pase), un segundo martes de Setiembre, morirá lanceado, millones de euros se mueven por el festejo, millones de corazones estaremos ese día tristes, todos los que amamos a los animales.
Y me da la gana de hablar de esto, y me da la gana de indignarme, los cuatro patas también merecen que nos indignemos. La otra indignación, nada que ver con mi charla de hoy.
Nuestro Lorca escribió: A las cinco de la tarde, ese llanto por Sánchez Mejías.
Pero no se puso en el lugar de todos los que mueren cruelmente a las seis, siete y ocho, esos no tienen oportunidad. Sólo entran al trapo de una muerte segura.
!QUE A GUSTO ME HE QUEDADO!
Saludos blogueros