Perdonarme la broma, o chiste fácil, pero sí, tengo una boda, lo de la boa, sería harto difícil porque me dan un poco de ¿se dice yu-yu, se dice repelús?, todo lo que se arrastra me tira para atrás. No me gustan los caracoles, hay gente que se vuelve loca por ellos, yo siempre digo y siempre lo he oído, no me gustan, son babosos, cornudos y arrastraos, pero tampoco me gusta verlos morir, supongo mi parte animalista me pierde, en fin otros se suben por las paredes. :)
Por cierto, tengo una vecina que tiene una serpiente y una gata y he visto a ambas conviviendo sin ningún trauma ni de la gata, ni de la pitón. Creo que los traumas los tenemos los humanos.
Bueno que me enredo como las persianas, tengo una boda de aquí a muy poco tiempo, y jopelines que ya me vale con la boda, no es aquí, es en mi norte querido, y ¿sabéis? Pues entonces sólo entonces, en todo este verano veré el mar.
Entre los problemas de la ropa, del calzado, del hotel, de visitas familiares entre tiempo y tiempo escaso que tendremos, pues casi como que un poco estresada, mejor estresarse por esto que por otras cosas peores creo yo, muertes, enfermedades, política, etcétera.
Aún no sé ni que me pondré, estoy haciendo juegos malabares para no comprar ropa, o sea intentar visualizarme y meterme en la ropa de otras bodas, nada,que mi economía de la lista del paro está bajo mínimos, si fuera otra boda podría declinar la invitación, pero no en la que me ocupa, familia muy directa de lo poquito que ya me queda por allí.
Pienso, en el esfuerzo económico importante que debemos hacer, pero hay prioridades, con todo lo que esa palabra conlleva.
Así que todo este estrés quiero compartirlo con vosotros que seguro alguna vez habréis estado en tal situación, sólo el contarlo me tranquiliza, es como si los que estáis al otro lado del ordenador me entendierais seguro, o eso espero, pero prefiero pensar que seréis mis cómplices, de otra manara borraría la entrada que estoy presta a publicar, ya mismito, o ipso facto que suena más moderno y quiere decir lo mismo.
Mejor me quedo con lo bien que estaré disfrutando una vez más de los míos, pero echando de menos a mi ama, que debería haber estado en la boda de su nieta, debería…no tuvo tiempo para llegar, su corazón cansado no se lo permitió.
Espero mi corazón esté latiendo ese día un poco también por ella.
Y espero disfrutar de ese mar aunque sea vestida de “boda” sólo con la mirada desde un restaurante que me alegrará la vista y la comida. Quizá, si hiciera un día propicio, pues lo mismo me quitaría los zapatos de fiesta y sumergiría mis pies en el agua del cantábrico, pero sólo quizá, ya os contaré porque capaz soy, pero si no caen chuzos de punta.
Saludos bloguer@s