Esos que surgen en los hogares donde se habla de política. Esa política que no sé si nos da de comer, pero nos trae a mal traer.
Cuando tenemos, digamos, diferentes puntos de vista en una misma casa, ya está el lío montado.
¿Quién calla, quién da su brazo a torcer?
Nadie o casi nadie, y cuando alguien calla es por “la buena marcha del negocio”.
De ese negocio que supone un hogar, una casa donde convivimos, aunque sólo sea a la hora de comer, pero escuchamos esos telediarios, y…ya estalla la chispa del cabreo, del desencuentro.
Esa chispa que desgrana el descontento, la desesperanza, esa otra generación, esas derechas, esas izquierdas ¿ese centro? todo eso que nos rodea que tampoco sé/sabemos muy bien como calificarlo.
Y es que me temo que de aquí al 20 N, nos acordaremos de alguien más que de Franco, lo de Franco es por la fecha que ya les vale, aunque la verdad me da un poco lo mismo.
Promesas que suenan falsas, fotos que deberían haberse velado de puro preparadas, mítines donde pretenden dárnosla con queso y en ocasiones hasta lo consiguen…
Afortunadamente hace años que no voy a ningún mitin, algo de lo que estoy orgullosa, el pelo me lo puede tomar mi peluquera, confío en ella aunque alguna vez me haga un pequeño descalabro que se arregla en 15 días, pero la fecha de nuestros políticos con cuatro años, largo me lo fían, muy largo.
Y como estamos en ferias, y más o menos hasta el domingo tenemos ya el pescado vendido, la caseta del Norte de Castilla, éxito a tope por lo que veo, he estado viendo las fotos mucha animación, la gente en la calle, como debe ser que son sólo unos días para nuestro querido Valladolid, pues eso… aquí estamos para decir que la vida sigue, hoy la Virgen de San Lorenzo no me ha impedido escribir que ha habido un poco de mala uva en casa, cómo si esto fuera una novedad en muchas casas de esta nuestra España.
Hoy en Valladolid pendientes de José Tomás. El morbo a la carta…una tarde más de toros, sangre y regocijo…
Saludos bloguer@s, disfrutar de lo que queda de las fiestas.