Y digo sin título porque he barajado varios, pero ¿Cómo titulamos el horror?
Aún recuerdo ese día que creo al principio nadie sabíamos lo que estaba pasando, el telediario se convirtió en pesadilla y a partir de ahí…
Una y otra vez estamos viendo imágenes de la Torres Gemelas.
Una y otra vez sigo maldiciendo ese terrorismo, que siega vidas, venga de donde venga, ¿en nombre de qué o de quien?
Personas con nombre y apellidos, que habían salido de su casa ese día como otro cualquiera, y se volvió todo del revés, se acabó la vuelta a casa, se acabó todo.
Supongo que hay heridas que ni al cabo de diez años se cierran del todo y aunque la vida emerge cada día, cada vez que las familias hayan visto esas imágenes de esas Torres, colosos imposibles (tenemos demasiados colosos) pensarán que alguien querido caía con ellas y allí se acababa la esperanza.
Más tarde el dolor toco aquí en nombre de la misma sin razón.
Estoy escribiendo esto sabiendo que ya está todo escrito que no estoy diciendo nada que ya otros hayan dicho mejor que yo, pero quiero de alguna manera recordar esas imágenes, con dolor, si, pero con menos rabia, y con más esperanza, la rabia debe acabarse en algún momento.
He estado pensando durante un tiempo de la mañana en abrir charla, luego he pensado que no, por eso de que está todo escrito, pero me daba la impresión que debía reflejar en el blog algo que nos marcó (me marcó) y muy mucho, un once de Setiembre del año 2001.
Y todo el mundo se estremeció, todo el mundo de bien que creo somos la mayoría a pesar de de los terroristas, pero ese día también salió el sol en algún lugar del mundo aunque se ensombreciera a las tres de la tarde hora española.
Saludos blogueros.