Oigo de vez en cuando eso de “se nos acabó el amor de tanto usarlo” que suena muy guay, cuando en realidad seguramente lo que queremos decir es que ya no nos aguantamos, que estamos hasta las narices, hasta ahí mismamente. Pero somos aficionados a disfrazar de palabras de “moda” lo que es una cruda realidad por mucho carnaval que queramos añadir a nuestras falsas vestiduras para quedar bien en un mundo hipócrita a tope, en el cual me incluyo.
Veamos, ¿qué es usar el amor?, me lo expliquen, porque yo no lo sé.
Se comenta, se rumorea, dicen las malas lenguas que después de unas vacaciones juntos hay un porcentaje alto de separaciones o divorcios en las parejas. Vamos, que es la prueba del algodón.
También se rumorea, más bien ya se sabe que hay separaciones de conveniencia, fraude para no pagar las deudas, se “separan” de su pareja y se lo dan todo, con el cual el susodicho en connivencia con la susodicha entra en quiebra total, o sea, insolvente, pero la policía no es tonta…afortunadamente, después del paréntesis de los “listos” que sólo buscan defraudar, sigo con lo que quiero decir:
Y quiero decir, justo lo que pienso, que después de verse a plazos durante el resto del año eso de contigo sí o sí, contigo desayuno, comida y cena, puede resultar agobiante.
Hay un lugar que se llama espacio, aire libre, hacer cosas sin depender del otr@.
También supongo que eso es un poco el aviso de lo que pasará después cuando llega la jubilación que parte por la mitad muchas libertades, mucho espacio necesario, sin tener que sentir el aliento en la nuca del otr@.
Quizá se desgasta el amor así, lo mismo es esa la explicación.
Me produce cierta ternura cuando veo matrimonios mayores cogidos de la mano, quiero pensar que ellos no saben nada de ese desgaste producido por la rutina y el hastío.
Mejor no generalizo porque seguramente alguien que me lea no esté de acuerdo y existan parejas que seguro están deseando estar juntos, disfrutando de lo que durante mucho tiempo por razones laborales les fue negado.
Nuestros padres ni se lo planteaban, era para toda la vida, y toda la vida a veces no puede ser.
Saludos blogueros.