Creo que eso es lo que pretenden los políticos, y en este caso la perdiz somos todos los ciudadanos que ya no sabemos si vamos o venimos.
Cambio de gobierno, lo que antes valía ahora ya es papel mojado, ya no sirve, vendrán otros que harán más de lo mismo.
Digo yo, dentro de mi infinita ignorancia ¿por qué se aprueban leyes que luego en cuanto llega Perico de los palotes se van a la basura?
Creo que los ciudadanos nos sentimos como en un carrusel interminable y con complejo de borreguitos que nos llevan donde quieren.
Atónita estoy, creo que debería decir estamos, ante todo lo que está ocurriendo.
Creo que estamos retrocediendo en lugar de avanzar, creo que a falta de lo que esté por venir volveremos a los años 80 o quizá incluso épocas anteriores.
Las ideas se estancan, hay que conformar al electorado, y nos dan pan y circo pan para hoy -creo a este paso ni eso- y circo todos los días.
Ayer fue el día de los payasos y los elefantes. A algunos satisfizo la función eso seguro.
Tenemos que seguir pendientes, de esas Agencias de Calificación que nos ponen cada vez peor nota, vivimos con un nudo en la garganta de no saber cuál será el siguiente paso que den nuestros gobernantes que están contribuyendo a que padezcamos del corazón.
Damos pasos atrás que ya se veían venir, pero dicen que es la democracia, es lo que el pueblo mayoritariamente ha querido y supongo aplauden cada nueva medida, cada nuevo hachazo y que ya nos deja casi sin capacidad de asombrarnos.
Como no quiero que me mareen ni me entretengan, como no quiero ser una perdiz, como no quiero ser una borreguita, pues aquí dejo un texto supongo que un poco envenenado porque seguro a alguien cabrea, pero es “mi texto”. ¿Me disculpáis, verdad? hay días que no tengo ganas de ser políticamente correcta, y hoy es uno de ellos.
Buenos, pero grises días blogueros.