Suelo fijarme y aparte de eso, opinar en las noticias de la prensa. Es curioso ver como opinan/opinamos las personas, como nos expresamos, como somos de irracionales en ocasiones al escribir sin haber leído la noticia con detenimiento, con lo cual cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Me llama especialmente la atención esa sección de “la voz del lector” hay tropecientas mil voces, en que los opinantes se dirigen al alcalde. Suelo echarle un vistazo cuando puedo y hay de todo, desde ese, váyase Sr. alcalde, a halagos infinitos por su labor. Peticiones que la gente hace pensando que pueden mejorar su barrio, su escuela, el tráfico y un larguísimos etcétera.
Normalmente quejas, quejas y quejas, estamos descontentos no hay duda y lo mismo esa sección que cualquier noticia, foro, o blog sirve para dejar clarito que estamos hasta los mismísimos, y todo esto en ocasiones, aderezado con bastantes faltas de ortografía, pero bueno supongo que se nos olvida que los ordenadores suelen tener un corrector para no meter tanto la patita y, ¡ojo!, qué ahí entono el mea culpa, como no puede ser de otra manera.
Supongo también que cuando se escribe con enfado no estamos mucho en los errores gramaticales u ortográficos, los escritos todo en están mayúsculas, qué mal suenan, bueno no suenan, dañan la vista, del lector de turno, porque en Internet mayúsculas es sinónimo de gritar, cosa que por otra parte a veces no me extraña.
Es un buen invento eso de los comentarios, porque al menos podemos opinar de todo lo que se cuece por ahí aunque nadie casi nadie nos lea ni nos escuche, pero el recurso del pataleo viene bien porque nuestro estrés se relaja, y nuestra adrenalina sube mientras despotricamos de tal o cual cosa o asunto con la que no estamos de acuerdo.
En los tiempos que corren es fácil que los comentarios demuestren todo nuestro malestar, que nuestras opiniones dejen salir esa bilis que es tan amarga sobre todo si no puedes expulsarla del organismo. Así que el pato lo paga nuestro PC al que a veces aporreamos más que acariciamos.
Observo esas valoraciones del “me gusta” hay opiniones realmente buenas y racionales, pero no siempre son las mejor valoradas bajo mi punto vista. Veo que últimamente han mejorado el apartado de comentarios, pudiendo editar el mensaje e incluso responder a alguien en particular, eso es un avance. Lo que ya no me gusta tanto es la censura en ocasiones sin saber muy bien porqué con lo cual nos quedamos con las ganas de saber el motivo del borrado de la opinión.
Para muchos nos han quedado atrás esas “Cartas al Director” algunas vez escritas y no siempre publicadas. Vamos optando por lo más actual e inmediato.
Saludos en un domingo lluvioso afortunadamente porque estábamos secos.