En mi caso, el que me tocó en esa marea que no sabes dónde te llevará. A mí me trajo a un lugar donde no hay mareas, no hay mar, ¿los ríos tienen mareas? Seguro hay ciudades mejores y peores que Pucela, pero en la rifa de la vida nunca se sabe…me gusta VALLADOLID .
Digo en el perfil de mi blog “”Castellana que adora el norte y a quien la vida trajo a Valladolid. Desde aquí comparto mis vivencias con vosotros”” aunque soy castellana, he pasado la mayor parte de mi vida en el norte, el País Vasco para más señas.
Vivir en un lugar hace que al final nos identifiquemos con él, en mi caso me costó lograr eso de identificarme con los vallisoletanos, con su recio y más bien seco carácter poco dado a entregarse a los demás por su cara bonita, espero no ofender a nadie, lo digo desde mi propia experiencia.
Pero como no me doy por vencida fácilmente logré que las personas poco a poco se fueran abriendo dentro de mi entorno, y cuando la gente se entrega surge casi siempre una amistad, no hace falta que sea íntima, un conocimiento del otro, incluso con el contraste tan grande de caracteres que todos solemos tener.
Me encanta la zona de la Antigua, la Plaza del Viejo Coso que descubrí no hace mucho tiempo, el Campo grande al que tenía que ir mucho cuando mi hijo era pequeño, ahora todo sea dicho no acudo mucho por allí, a mi modo de ver está algo abandonado.
Las plazas con sus fuentes y estatuas, la Plaza de Coca, me gusta ver a esas sirenas, a ese señor con su maleta y su paraguas, sobre todo en verano cuando sus terrazas son un hervidero de gente y de vida.
La Plaza del Poniente con Rosa Chacel observando todo lo que por allí se mueve, seguro un día me sentaré a su lado tocaré ese frio bronce y compartiré con Rosa mis sentimientos más íntimos de mujer a mujer.
¿Y qué decir del Pasaje Gutiérrez?, tenemos una joya que no sé si sabemos apreciar, la primera vez que lo vi, me quedé asombrada de algo tan bonito.
Valladolid se ha superado mucho desde que aterricé por aquí esa es la verdad, claro que todas las ciudades han mejorado, no podía ser de otra manera, pero algunos barrios están un poco abandonados con mucha suciedad y bastante dejadez.
No me gusta nada, pero nada, pasear por la calle Santiago, a ese ir y venir arriba y abajo no le veo ningún atractivo, pero supongo es un lugar como otro cualquiera para pasear, y lucir las mejores prendas sobre todo en gente ya muy madurita.
Tampoco me siento identificada con esa parte tan conservadora de la gente de por aquí, no entiendo mucho que no haya alternancia política hace muchos años, en Valladolid por su Regidor y en todo Castilla León con un gobierno inamovible, supongo que la gente estará contenta de otra manera no se entiende, o por lo menos yo no lo entiendo. ¿Será conformismo?, ¿será no arriesgarnos a cambiar? Quizá por eso de más vale lo conocido…en fin.
Hoy he querido hacer un pequeño retrato de mis pensamientos en mi estancia por Pucela con sus más y sus menos, pero ciudad donde me actualmente me encuentro cómoda y apreciada en general, o eso espero.
Dedicado a Valladolid, la ciudad que me acogió y abracé hace unos años.
Saludos blogueros.