Pues creo que es no conformarse con lo que estamos viviendo, ver cada telediario, la prensa de cada día, las redes sociales, los comentarios de la gente a pie de calle, las depresiones que surgen cuando vemos que no hay forma de salir adelante, cuando alguien entra a un bar a pedir un bocadillo que no puede pagar y no se lo dan, cuando se alguien va cogiendo colillas de los ceniceros de la calle, cuando se hurga en contenedores…
Ponerse bravo es concienciarse pero poco que hacer con esa conciencia, porque no hay medios, porque detrás de cada casa hay una situación diferente y a veces más terrible que la propia, siempre hay alguien, pero como en el poema de Calderón de la Barca, alguien recogía las hierbas que otro arrojó. Siempre alguien recoge lo que los demás dejamos.
Estamos bravos pero lights, desinflados, desmotivados, dejándonos llevar hasta que alguien nos dé una sonora bofetada en nuestras neuronas y espabilemos. Creíamos que el 15 M lo iba a hacer por nosotros, gran error si llegamos apensar eso, el 15 M también está desinflado, algo siguen haciendo creo que presentar firmas por un tal Dívar que ha viajado mucho a nuestras costas pero a nuestra costa, ojalá por cierto les salga bien al movimiento indignado, pero también ellos tuvieron que desmontar Sol, ese sol que nació como una esperanza, llegaron las nubes del “se acabó”
Espero quede algo de ese espíritu al que yo acompañé y en el que creí.
¿No somos Grecia, no somos Uganda? Claro que no, nos llamamos España pero dejémonos de hidalguías que nos están quitando pasito a pasito. Nuestra piel de toro le va quedando menos “orgullo torero”, porque el toro siempre tuvo más que el que le quita la vida. Quizá tengamos que dejarnos de la España del olé, la guitarra, los cortijos, toros e indecencias varias, esos paraísos fiscales, y amnistías ídem. Pues eso. :-(
¿Qué somos? Supongo marionetas mecidas por los mercados, con los hilos que deben de mover para que estemos más o menos engañados, más o menos ignorantes.
Estoy escribiendo esto y sé que no dice nada nuevo al final de lo que no estemos pensando la gran mayoría de nosotros, afortunadamente tengo un blog que me permite desfogar mi mala uva, mi estado de ánimo, ploff pero bravo a un tiempo, bravo porque lo último es bajar la cabeza y asentir, eso ni con todos los desánimos del mundo.
Saludos blogueros.