O dicho de otra manera ponerse en su lugar y hoy me pondré.
En el lugar de las personas que están discapacitadas en su silla de ruedas, con muletas, que ven poco, o nada por unas cataratas o porque son ciegos.
Supongo que no es lo mismo, no, tener que estar en una silla de ruedas para siempre que durante una temporada, ahora yo me veo en esa tesitura…
Por una caída tonta en casa –como suelen ser casi todas- he acabado en quirófano el 25 de Diciembre, creo que no había otro día para caerme, ése era el elegido.
A partir de ahí la silla de ruedas, depender de los demás, ir buscando los lugares donde me es más cómodo estar, los banzos inexistentes en algunos lugares, hasta las casas se convierten en una trampa para una persona con muletas o silla de ruedas.
Por eso, aunque muchas veces cuando veo a alguien con dificultades procuro ayudar, y pienso que es muy difícil, ahora ya lo vivo en primera persona. El otro día me ayudó una persona desconocida a llegar a mi centro de salud, le di las gracias y le dije que había hecho la buena obra del día, él sonrió.
Ignoro cuando estaré de nuevo en pie, pero mientras tanto me gustaría pedir que se facilitara lo más posible la vida a los discapacitados.
La verdad es que se trata de actitud, pero no sólo de eso, personalmente lo llevo mal, muy mal, así que me pongo en la piel de los demás, las visitas al traumatólogo me certifican que la gente sufre, que lo pasa mal, personas algunas muy jóvenes, no lo soy tanto, pero mi vitalidad, me pierde…mejor estar más traquilita.
De la postura de Yoga de mi foto, mejor me olvido de momento, aunque volveré…
Saludos blogueros, os echaba de menos.
PD. Por cierto mi ubicación física no es José Luis Arrese. Por favor no la pidan si no la van a poner bien.