Miedo de que nos estemos acostumbrando a las muertes de los refugiados, a que los niños queden en un símbolo de pena, a que se estén marcando puertas rojas como señal de que ahí viven refugiados, me duele porque me recuerda tiempos muy pasados y dolorosos.
Cada día abro los medios de comunicación y casi dan ganas de leer las noticias “rosas”, pero quizá aunque me relajara no sería lo mismo por nada que ver, la vida de muchos forrándose y lo que está pasando en el mundo.
Soy consciente de que cuando escribo sobre estos asuntos no soy la alegría de la huerta, pero no me importa.
Conozco a personas que cuando llegan los informativos se van a fregar, me dicen que no quieren ver desgracias, yo tampoco pero la solidaridad debería estar ahí, o eso creo pero entiendo cada un@ es muy libre de elegir.
Con editoriales, con blogs no cambiamos el mundo pero al menos creo que ellos, todos ellos se merecen nuestros escritos aunque no los lea casi nadie, aunque no conduzcan a nada, creo que el simple hecho de hacerlo ya queda ahí, no creo que lo escrito se lo lleve el viento.
Cada vida que se va dentro de la desesperación merece nuestra reseña, sea donde sea.
Nuestra vida, más o menos cómoda se asienta aún mejor en el sillón mientras vemos imágenes terribles.
Un abrazo.
PD. Por cierto ¿es necesario que muera un niño de once años suicidándose por acoso escolar para que salga una ley? han muerto muchos más y los centros escolares, no saben, no contestan.