Muchas veces oigo y leo y hasta me dicen comentarios sobre que si las mujeres somos unas lobas, unas fieras, y unas cuantas lindezas más sobre nuestro género femenino porque queremos simplemente ser nosotras mismas sin el aliento del otro en nuestras nucas. Claro, esto en nuestro país, el que mejor conozco.
Pero la charla de hoy va de Amina, esta mujer que se ha suicidado porque la obligaban a casarse con su violador, nadie la apoyó, nadie, ni su propia familia.
Parece que como milagrosamente ha salido a la luz el caso, ha tenido Amina que meterse un matarratas para que alguien por allí haya empezado a abrir los ojos, mujeres que están la mayoría resignadas a que “eso es así”. Alguien, parece, sólo parece, que empezará a estudiarlo.
Y desde nuestra cultura abierta, libre, y sin velos obligados para la mujer me pregunto qué nos diferencia a la mujer de una cultura a otra, Marruecos lo tenemos a tiro de piedra, es un gran “amigo” según la diplomacia, pues bien, hay muchas Aminas por allí, y por muchos lugares del mundo quizá un poco más lejanos pero donde siguen habiendo verdaderas atrocidades contra el género femenino que por estos lugares no vale nada de nada.
Estoy contenta de ser una loba, de ser libre de pensar de ir al paso de mi pareja, de no dejarme pisar como se pisa a una cucaracha, de que mi palabra valga tanto como la de un hombre, de que jamás me obligarían a casarme con un violador, estoy contenta en fin, de ser mujer en un país civilizado.
Pero muchas Aminas dejan un sabor amargo por el silencio total que las rodea, porque su drama es de ellas y seguro que mientras escribo esto en total libertad hay alguna mujer que está siendo violada y sabe el futuro, o más bien la pesadilla que la espera sin que la mayoría sepa nada de su calvario, el miedo justifica su silencio.
Ese matarratas, es el veneno que acompaña a la falta de libertad, de derechos, y abona la discriminación, la pobreza, la incultura y con esa forma de morir cruel Amina nos ha querido decir algo, lo ha dicho ¿la hemos escuchado?
Así que quiero seguir siendo una loba.
Saludos blogueros.