Una lucha así, a brazo partido, es lo que mantengo con esto de las nuevas tecnologías, pero encima no me doy por vencida así que acabo de un agotado que ya, ya.
Tengo una buena amiga que después de darme la vara un tiempo, al final ha conseguido que entre en eso de las redes sociales cuando aquí una servidora había jurado por activa y por pasiva que no me verían por ahí.
Está claro que nunca se debe decir “de este agua no beberé” porque al final te bebes un lago entero.
Esto resulta que va más o menos así: primero pones tu perfil, o sea, algo clave para que los lectores te identifiquen, y como no soy muy amiga de mostrar mi cara bonita en la red de redes pues he añadido a mi gata porque al fin y al cabo de vez en cuando saca la uñas igualito que yo y ella además es preciosa.
Luego viene lo de añadir amigos, y ahí sí que sí te salen hasta debajo de las piedras, entras en la lista y resulta que conoces a un montón de gente, a unos más que otros.
Entonces pasas a pensar a quien elegir, porque no todos los que están son amigos, así que pasas de algunos olímpicamente, porque no tienes nada que compartir con ellos, pero la dichosa red me sigue diciendo que tengo más amigos, que los busque, estoy pensando en si cogerme una lupa para ver si veo a los que realmente me interesan.
Y aquí estamos, enredada en otro lío como si no tuviera bastantes pero bueno supongo que estas cosas ayudan a tener la mente despierta para que no nos visite el alemán Alzheimer, que no deseamos amigos de esos.
Hay personas que son negadas para ciertas cosas, entro en ese apartado y creo estar la primera de la fila, cada vez que cambio de móvil casi tengo que hacer un máster para entender el nuevo aparatito, cuando tengo que poner un mensaje tardo la intemerata, veo a mis hijos que en segundos escriben una parrafada sin darse ni gota de importancia y siento que casi mejor me trague la tierra por torpe.
Bueno, pues así ha sido, y así os he contado mis cuitas en esto que aún estoy descubriendo porque ya que me he metido en el fregao, pues a utilizarlo, por eso de que ir pa´ ná, es tontería.
Saludos blogueros, buen Domingo de Ramos para tod@s.