{"id":137,"date":"2012-05-02T00:01:38","date_gmt":"2012-05-01T23:01:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/?p=137"},"modified":"2012-05-02T00:01:38","modified_gmt":"2012-05-01T23:01:38","slug":"la-rabiosa-actualidad-de-dickens","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/2012\/05\/02\/la-rabiosa-actualidad-de-dickens\/","title":{"rendered":"La rabiosa actualidad de Dickens"},"content":{"rendered":"<p>Para los aficionados a Dickens, las agencias de turismo han preparado un recorrido por los rincones en los que transcurri\u00f3 su vida, entre ellos la f\u00e1brica de bet\u00fan en donde trabajaba a los doce a\u00f1os durante diez horas diarias por seis chelines a la semana. Pero se me ocurre que ahora, desgraciadamente, el lector espa\u00f1ol no tiene que viajar tan lejos para encontrar ambientes semejantes a los que se describen en sus novelas. A Nancy, la amiga de Oliver Twist, podr\u00eda hallarla hoy en cualquier local en los que se practica la prostituci\u00f3n de menores; al se\u00f1or Scrooge, el avaro protagonista de \u201cCanci\u00f3n de Navidad\u201d, le hubiera encantado la Reforma Laboral aprobada recientemente; los juicios contra Garz\u00f3n podr\u00edan haber figurado en \u201cLa casa desolada\u201d o en cualquiera de las novelas en las que Dickens ironiza sobre la hipocres\u00eda de la Justicia, y el cinismo de las autoridades que exigen sacrificios mientras se niegan a que sus emolumentos sean recortados hubiera ocasionado la misma indignaci\u00f3n a Dickens que los diputados ingleses a los que denunci\u00f3 cuando era cronista pol\u00edtico. Familias en la calle, desahuciadas por deudas, emigrantes enfermos que no ser\u00e1n atendidos en los hospitales\u2026, en fin, situaciones que cre\u00edamos que ya no se iban a dar nunca las encontramos al cabo de la calle en la Espa\u00f1a de hoy. En Valladolid, adem\u00e1s, podemos sumergirnos muchas ma\u00f1anas en una niebla casi tan densa como la que proteg\u00eda la huida de los ni\u00f1os rateros de sus novelas, cuando eran perseguidos por los gendarmes, con la ventaja a\u00f1adida de que su ayuntamiento ha aprobado una ordenanza propia de las novelas de Dickens: la de multar con 1500 euros a los pobres que piden por la calle. Londres y Valladolid, \u00bfla misma historia en dos ciudades?. Por eso me parece redundante que en la Feria del Libro se haya organizado la actividad \u201cl\u00fadica\u201d llamada \u201cLa banda de Fag\u00edn\u201d, en la que los ni\u00f1os son invitados a disfrazarse de rateros, emulando a los personajes de \u201cOliver Twist\u201d, en una ciudad tan dickensiana de por s\u00ed. Aunque la mayor coincidencia entre nuestro tiempo y el de Dickens es la ideolog\u00eda utilitarista de Malthus, que ambos comparten, y a la que el autor de David Copperfield no dud\u00f3 en calificar como econom\u00eda inhumana. S\u00ed, la rabia contra la injusticia no surgi\u00f3 en nosotros de la lectura del Manifiesto Comunista, anid\u00f3 en nuestras almas mucho antes, en los largos inviernos de la infancia, mientras las l\u00e1grimas se deslizaban por nuestras mejillas hasta llegar a humedecer las p\u00e1ginas de un libro de Dickens. El poder de conmoci\u00f3n de la lectura consiste precisamente en eso, en hacernos gozar incluso de lo que nos atormenta. Imaginen a alguien que penetra en un recinto incendiado, fascinado por el resplandor del fuego, aguantando el ardor de las llamas. \u00c9se es el lector de Dickens, se le conoce por el resto de ceniza que guarda siempre en su coraz\u00f3n. Parecer\u00e1 parad\u00f3jico, pero es lo mismo que les sucede a los enamorados. Todos sabemos que el amor incluye el sufrimiento, pero nadie desea morir sin haberlo probado, \u00a1y cu\u00e1ntos reinciden!. Si a\u00fan no ha disfrutado de ese placer, lo tiene muy f\u00e1cil: baje a la librer\u00eda y compre un libro de Dickens \u2013esta semana le har\u00e1n un descuento-. Luego suba a su casa y disfrute de nuestro amigo com\u00fan. La lectura es uno de las escasas situaciones apacibles que est\u00e1n al alcance de cualquiera tambi\u00e9n en los tiempos dif\u00edciles, incluso cuando parece imposible concebir grandes esperanzas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los aficionados a Dickens, las agencias de turismo han preparado un recorrido por los rincones en los que transcurri\u00f3 su vida, entre ellos la f\u00e1brica de bet\u00fan en donde trabajaba a los doce a\u00f1os durante diez horas diarias por seis chelines a la semana. 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