{"id":437,"date":"2016-01-26T19:46:34","date_gmt":"2016-01-26T18:46:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/?p=437"},"modified":"2016-01-26T19:46:34","modified_gmt":"2016-01-26T18:46:34","slug":"disfraz-de-refugiado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/2016\/01\/26\/disfraz-de-refugiado\/","title":{"rendered":"Disfraz de refugiado"},"content":{"rendered":"<p>Entre todas las noticias sobre la tragedia de los refugiados, hay una especialmente dolorosa: la que habla del n\u00famero creciente de ni\u00f1os perdidos entre la muchedumbre. Ante ellos, los xen\u00f3fobos no pueden esgrimir la excusa del miedo. \u00bfAcaso alguien puede temer que un ni\u00f1o indefenso sea un infiltrado del ISIS? Pero la civilizada Europa pasa indiferente ante sus cuerpos diminutos y sus voces apenas audibles. Su comportamiento, desgraciadamente, no es excepcional: la indiferencia ante el dolor de los ni\u00f1os pertenece a la tradici\u00f3n milenaria europea. De la Edad Media data la leyenda de \u201cLa cruzada de los ni\u00f1os\u201d, un grupo de \u00a02000 adolescentes que partieron a la conquista de Jerusal\u00e9n con el \u00fanico arma de su inocencia, esperando que los paganos se rindieran ante su presencia redentora. \u00bfC\u00f3mo terminaron? Los pocos que sobrevivieron al hambre y a los asaltos de los bandidos, fueron vendidos como esclavos. Y hoy se repite la historia, aunque la fotograf\u00eda de un beb\u00e9 ahogado en la playa conmoviera la fina sensibilidad de los telespectadores por algunos d\u00edas. \u00bfY de qu\u00e9 sirve repetir lo que es a todas luces evidente? Lo repito porque he encontrado hace muy poco, mientras navegaba por Internet en busca de un disfraz infantil, algo que rebasa todo lo imaginable. En una de las p\u00e1ginas m\u00e1s populares de venta por internet, me topo con el disfraz \u201cde refugiado\u201d. Hay dos modelos, el de refugiado de la Guerra Mundial, seguramente jud\u00edo deportado, con maletita de cuero, chaleco y tirantes, y el de refugiado com\u00fan, sin zapatos, con ropa de adulto reciclada y gorra cochambrosa. Los ni\u00f1os ataviados con ambos disfraces muestran en el cat\u00e1logo la misma risa idiota. A\u00f1adiendo al disfraz un chaleco salvavidas, tendremos el t\u00edpico ahogado en las costas de Lesbos Primera reacci\u00f3n: amenazar con denunciarlos o indicarles que hay clientes que nos sentimos agredidos por su oferta. La p\u00e1gina solo permite preguntar sobre los gastos de env\u00edo o la posibilidad de devolver los productos defectuosos. Ni siquiera se me permite insultar. \u00bfMe entienden ahora?, hab\u00eda algo m\u00e1s que el hambre y el fr\u00edo del ni\u00f1o refugiado: su conversi\u00f3n en figura de carnaval \u00bfQu\u00e9 decir?, \u00bfqu\u00e9 pensar? Entre la confusi\u00f3n, me vienen a la cabeza unos versos de Bertolt Brecht: \u201cEn Polonia, en el a\u00f1o 39\/se libr\u00f3 una batalla muy sangrienta\u201d Es el comienzo de \u201cLa cruzada de los ni\u00f1os\u201d: \u00a0un grupo de ni\u00f1os abandonados recorre Polonia en busca de refugio: \u201cPor los caminos en reba\u00f1o hambriento\/ los ni\u00f1os avanzaban\/ Se les iban uniendo muchos otros\/ al cruzar las aldeas abandonadas\u201d Y Terminaron muriendo entre la nieve, todos. El poema concluye: \u201cCon los ojos cerrados\/ dentro de m\u00ed los veo c\u00f3mo vagan\/ de una casa en ruinas\/ a otra bombardeada. \/ Y al caer el ocaso\/ ya sus caras no parecen iguales. \/Ahora veo las caras de otros ni\u00f1os\/ espa\u00f1oles, franceses, orientales\u201d. Y sirios y libios y senegaleses y nigerianos \u2026 huyen del hambre y la metralla, sin saber que se est\u00e1n convirtiendo en modelos para el desfile de carnaval. Los versos de Bertolt Brecht, sin embargo, poseen el poder de sacar luz del humo, como dec\u00eda Horacio que hac\u00eda la literatura. \u00a0No es mucho, pero es lo \u00fanico con lo que podemos contar. Entre el humo asfixiante de la interesada idiocia mercantil, resplandece la luz liberadora de la emoci\u00f3n po\u00e9tica. Y esta luz que ilumina el rostro del dolor nos revela que la verdad, por muy dolorosa que sea, es m\u00e1s hermosa, mucho m\u00e1s hermosa que el rostro del maniqu\u00ed disfrazado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre todas las noticias sobre la tragedia de los refugiados, hay una especialmente dolorosa: la que habla del n\u00famero creciente de ni\u00f1os perdidos entre la muchedumbre. Ante ellos, los xen\u00f3fobos no pueden esgrimir la excusa del miedo. \u00bfAcaso alguien puede temer que un ni\u00f1o indefenso sea un infiltrado del ISIS? 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