{"id":535,"date":"2017-04-19T10:37:09","date_gmt":"2017-04-19T09:37:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/?p=535"},"modified":"2017-04-19T10:37:09","modified_gmt":"2017-04-19T09:37:09","slug":"machismo-en-estado-puro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/2017\/04\/19\/machismo-en-estado-puro\/","title":{"rendered":"Machismo en estado puro"},"content":{"rendered":"<p>En la Antigua Grecia, el amor homosexual masculino se consideraba una relaci\u00f3n superior, siempre que tuviera el rasgo de la pederastia, es decir, que los amantes fueran un adulto y un adolescente. De esa manera, el mayor introduc\u00eda al joven efebo en el amor y lo proteg\u00eda como adulto que era. Esta relaci\u00f3n se daba sobre todo entre maestro y disc\u00edpulo, como podemos comprobar si leemos detenidamente los Di\u00e1logos de Plat\u00f3n. Porque el amor no se consideraba \u00fanicamente como relaci\u00f3n er\u00f3tica entre los cuerpos, sino sobre todo como amistad de las almas, y por consiguiente deb\u00eda ser una relaci\u00f3n exclusivamente masculina, ya que la mujer no era considerada como portadora de una alma. Tambi\u00e9n en la vida militar, las parejas de amantes eran fundamentales en la organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, de esto tenemos un buen ejemplo en el amor de Aquiles hacia Patroclo, descrito por Homero en la Il\u00edada. Entonces, \u00bfqu\u00e9 papel ten\u00edan las mujeres en el amor? En el amor superior, ninguno. Su \u00fanica misi\u00f3n era la de estar en el gineceo, cuidando de su prole, fruto del acto en que su marido deposit\u00f3 en ellas el alma del futuro hijo: los hijos recib\u00edan el alma del padre, que, siendo hombre, pod\u00eda ofrec\u00e9rsela. Las mujeres eran \u00fanicamente cuerpo, \u00fatero, vac\u00edo que el hombre llenaba de esp\u00edritu. A m\u00ed me recuerda este machismo griego al que actualmente propone la legalizaci\u00f3n de los vientres de alquiler. La mujer vende su cuerpo como lo ha hecho tantas veces y de tan diferentes maneras a lo largo de la Historia, porque es la \u00fanica riqueza que se le reconoce en s\u00ed misma, igual que el proletario de la era industrial vend\u00eda la fuerza de sus brazos al patr\u00f3n que lo manten\u00eda. El hombre no puede procrear, al menos hasta ahora, pero hist\u00f3ricamente est\u00e1 acostumbrado a tener lo que desea, ya sea por la fuerza, ya sea compr\u00e1ndolo, esto \u00faltimo en la sociedad capitalista. As\u00ed que hay un mercado que le surte de material y le garantiza en lo posible el producto: \u00e9l pone el alma y la mujer pone el vientre. En otras ocasiones, como en el caso de un afamado futbolista, es un hombre solo el que desea que su hijo sea exclusivamente suyo, as\u00ed que compra un vientre, que nunca le va a reclamar nada.\u00a0 Dicho as\u00ed da un poco de asco, pero es la pura realidad, por mucho que lo adorne la publicidad de las revistas del coraz\u00f3n. En EE.UU cuesta 120.000 euros una \u201cgestaci\u00f3n subrogada\u201d, eufemismo que se utiliza \u00faltimamente para referirse al negocio inmobiliario del cuerpo femenino. En pa\u00edses m\u00e1s pobres, sin embargo, las mujeres se venden por mucho menos, como es l\u00f3gico. As\u00ed es la econom\u00eda de mercado. El tiempo pasa, cambian las relaciones sociales, pero permanece inalterable la consideraci\u00f3n de la mujer como materia que apetece la forma masculina, que es como la defini\u00f3 Arist\u00f3teles. En el caso del vientre de alquiler ni siquiera hay apetencia en la madre prestada, aunque bien pensado, es la apetencia pecuniaria la que justifica algo tan fuerte como un embarazo y un parto de un ni\u00f1o que no ser\u00e1 nunca suyo. La mujer sin rostro que firma el contrato es una esclava de alquiler que acepta que se haga en ella seg\u00fan la palabra del contratante. Ella nada dice, ella no tiene discurso, ella guarda silencio como dec\u00eda San Pablo que deb\u00edan hacerlo las mujeres en la Iglesia, pues son seres imperfectos, que han de conformarse con obedecer los designios de quien fue creado a imagen y semejanza del Padre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Antigua Grecia, el amor homosexual masculino se consideraba una relaci\u00f3n superior, siempre que tuviera el rasgo de la pederastia, es decir, que los amantes fueran un adulto y un adolescente. 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