{"id":64,"date":"2010-10-13T00:39:00","date_gmt":"2010-10-13T00:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/?p=64"},"modified":"2010-10-13T00:39:00","modified_gmt":"2010-10-13T00:39:00","slug":"vargas-llosa-y-liu-xiaobo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/2010\/10\/13\/vargas-llosa-y-liu-xiaobo\/","title":{"rendered":"Vargas Llosa y Liu Xiaobo"},"content":{"rendered":"<p>   <meta name=\"Title\" content=\"\"> <meta name=\"Keywords\" content=\"\"> <meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"> <meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\"> <meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 2008\"> <meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 2008\"> <link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/localhost\/Users\/esperanza\/Library\/Caches\/TemporaryItems\/msoclip\/0clip_filelist.xml\">\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify;\"><b style=\"\"><span style=\"font-family: Georgia;\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span style=\"font-family: Georgia;\">\u201cTodav\u00eda llevaban pantal\u00f3n corto ese a\u00f1o, a\u00fan no fum\u00e1bamos, entre todos los deportes prefer\u00edan el f\u00fatbol y est\u00e1bamos aprendiendo a correr olas, a zambullirnos desde el segundo trampol\u00edn del \u201cTerrazas\u201d, y eran traviesos, lampi\u00f1os, curiosos, muy \u00e1giles, voraces\u201d. As\u00ed comienza \u201cLos cachorros\u201d, una de las obras maestras de la Literatura Universal. Su autor es Vargas Llosa. Devoramos sus novelas cuando a\u00fan \u00e9ramos cachorros lectores, curiosos, muy \u00e1giles, voraces. Le\u00edmos con el mismo entusiasmo \u201cLa ciudad y los perros\u201d, \u201cLa casa verde\u201d y \u201cConversaciones en La Catedral\u201d, y en ambientes tan ajenos como un internado militar de Lima o un prost\u00edbulo de Piura reconocimos la verdad dura y tierna de la vida, protagonizada por seres que se debat\u00edan entre el idealismo y la mezquindad, \u00e1ngeles ca\u00eddos en un abismo de desolaci\u00f3n. Como los espectadores de las tragedias de S\u00f3focles, asistimos al enfrentamiento del hombre con su destino y al desastre inevitable que esta lucha heroica acarreaba. En las novelas de Vargas Llosa descubrimos que Ca\u00edn y Abel eran una misma persona, que Abel perec\u00eda en cada individuo a manos de un Ca\u00edn acosado por la necesidad de sobrevivir en un mundo en donde la inocencia es una enfermedad mortal. Acostumbrados a esos platos tan fuertes, a muchos de sus lectores se nos cay\u00f3 luego de las manos el humorismo insignificante de \u201cPantale\u00f3n y las visitadoras\u201d. Seguimos leyendo por fidelidad \u201cLa guerra del fin del mundo\u201d y ya hemos olvidado cu\u00e1l fue la novela de Vargas Llosa que abandonamos a la mitad. No desde luego sus ensayos de cr\u00edtica literaria, en los que permanec\u00eda la tensi\u00f3n y la trascendencia de sus novelas primeras. Lo malo es que, dejando aparte la deriva ideol\u00f3gica de su autor, -ah\u00ed tenemos el ejemplo de Borges, siempre admirado a pesar de sus abominables preferencias pol\u00edticas- con la concesi\u00f3n de este Premio, la \u201cInternacional conservadora en busca de un profeta\u201d ha escogido a Vargas Llosa como su capo y mentor. Al no<span style=\"\">  <\/span>haber<span style=\"\">  <\/span>le\u00eddo sus novelas mejores \u2013son obras \u00e1speras, salvajes- ponderan sobre todo su elegancia, simpat\u00eda y talante liberal. Pero si alg\u00fan d\u00eda las sacan de sus estanter\u00edas de madera noble, ver\u00e1n que Vargas Llosa es un hueso duro dif\u00edcil de digerir para los est\u00f3magos satisfechos. Sin embargo, es por haber escrito esas obras por lo que le han concedido el Premio Nobel: \u201cpor su cartograf\u00eda de las estructuras del poder y sus im\u00e1genes mordaces de la resistencia del individuo, su rebeli\u00f3n y su derrota\u201d, esto ha dicho el Jurado. Y ha dado en el clavo por esta vez: ni todo el \u00e9xito del mundo, ni toda la complacencia de los neocons, puede detener la fuerza y la verdad arrolladora que transita por las p\u00e1ginas de estas novelas. Las escribi\u00f3 en los a\u00f1os 60, en el tiempo en que su mayor deseo era estrechar la mano de Jean Paul Sartre, el escritor comprometido que renunci\u00f3 al Premio Nobel. Y hablando de Premios Nobel, \u00bfhan le\u00eddo algo de Liu Xiaobo, el escritor chino que se pudre en una c\u00e1rcel de Pek\u00edn? Dicen que llor\u00f3 de emoci\u00f3n al enterarse de que el mundo no le hab\u00eda olvidado. Apenas sabemos nada de \u00e9l. Por eso esperamos con curiosidad y voracidad leer las palabras que Vargas Llosa le dedicar\u00e1 en su discurso. Hablar\u00e1 de Liu Xiaobo, seguro. No puede haber olvidado que lo verdaderamente profundo anida en el coraz\u00f3n de los hombres que se enfrentan al destino, de los que se juegan la vida por perseguir esa quimera que es la libertad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTodav\u00eda llevaban pantal\u00f3n corto ese a\u00f1o, a\u00fan no fum\u00e1bamos, entre todos los deportes prefer\u00edan el f\u00fatbol y est\u00e1bamos aprendiendo a correr olas, a zambullirnos desde el segundo trampol\u00edn del \u201cTerrazas\u201d, y eran traviesos, lampi\u00f1os, curiosos, muy \u00e1giles, voraces\u201d. As\u00ed comienza \u201cLos cachorros\u201d, una de las obras maestras de la Literatura Universal. Su autor es Vargas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}