{"id":66,"date":"2010-10-23T11:30:00","date_gmt":"2010-10-23T11:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/?p=66"},"modified":"2010-10-23T11:30:00","modified_gmt":"2010-10-23T11:30:00","slug":"javier-pascual-maestro-sabio-y-tolerante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/cosas-como-son\/2010\/10\/23\/javier-pascual-maestro-sabio-y-tolerante\/","title":{"rendered":"Javier Pascual, el maestro sabio y tolerante"},"content":{"rendered":"<p>   <meta name=\"Title\" content=\"\"> <meta name=\"Keywords\" content=\"\"> <meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"> <meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\"> <meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 2008\"> <meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 2008\"> <link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/localhost\/Users\/esperanza\/Library\/Caches\/TemporaryItems\/msoclip\/0clip_filelist.xml\">\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;\"><b style=\"\"><span style=\"font-family: Georgia;\"><o:p> <\/o:p><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0.1pt 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;\"><b style=\"\"><span style=\"font-family: Georgia;\"><span style=\"\"> <\/span><span style=\"\"> <\/span><span style=\"\">    <\/span><\/span><\/strong><span style=\"font-family: Georgia;\">Ayer por la ma\u00f1ana en el IES N\u00fa\u00f1ez de Arce se o\u00eda, se tocaba el silencio. La pena y el silencio nos dec\u00edan a voces que ya no iba a volver Javier Pascual, el maestro sabio y tolerante, el compa\u00f1ero amable y generoso. A m\u00ed me susurraba que hab\u00eda perdido a un amigo reciente, pues casi por casualidad \u2013 nos destinaron este verano al mismo tribunal de oposiciones- el destino me hizo conocer no s\u00f3lo su inteligencia, de la que ya ten\u00eda noticia, sino sobre todo su bondad y su delicadeza. Comprend\u00ed entonces los comentarios de muchos de sus antiguos alumnos, que un\u00e1nimemente ponderaban sus clases como un espacio y un tiempo encantados, de tranquilo regocijo, de inesperada armon\u00eda. Hablaban de \u00e9l con gratitud, como solo se habla de un profesor cuando te ha hecho feliz. Por eso yo esperaba mucho de mi reciente amistad. \u201cLo mejor de la amistad es que engendra esperanza\u201d, dec\u00eda Cicer\u00f3n en De Amiticia. Existen los amigos de la infancia, inolvidables, y los amigos de la juventud, que nos devuelven al tiempo del esplendor y la alegr\u00eda; pero al llegar a la madurez, la gente suele encerrarse en una concha muy dif\u00edcil de traspasar por los nuevos afectos. Sin embargo, yo comprob\u00e9 enseguida que Javier permanec\u00eda abierto, vivo, entusiasta, ilusionado. Iba a ser, ya estaba siendo un buen amigo. Silencioso y discreto, como aut\u00e9ntico hombre de letras, Javier sab\u00eda hablar y sab\u00eda callar. Sab\u00eda escuchar como lo hacen los que de verdad creen en el poder de las palabras. \u201cLleva quien deja y vive el que ha vivido\u201d, escribi\u00f3 Antonio Machado refiri\u00e9ndose a su maestro, don Francisco Giner de los R\u00edos. Y sus versos expresan todav\u00eda con precisi\u00f3n po\u00e9tica lo que se siente cuando se muere una persona inolvidable. Se siente que no es verdad, que la muerte no ha devorado del todo a su presa, que algo vivo palpita al evocar<span style=\"\">  <\/span>su nombre. Javier Pascual se ha llevado mucho, mucho, pero nos ha dejado las huellas invisibles de su alma. Esas huellas nos hablan, nos dicen que no vivi\u00f3 en vano. Vivi\u00f3 como los hombres de vocaci\u00f3n, aquellos que han nacido con la misi\u00f3n de hacer del mundo un lugar habitable. Y muri\u00f3 s\u00fabitamente, con la discreci\u00f3n que le caracterizaba, sin que el deterioro de la enfermedad borrara de nuestra memoria ni la agudeza de sus ojos ni su amable sonrisa, ni siquiera el timbre c\u00e1lido de su voz. Gracias, Javier, por todo lo que nos has dejado. Qui\u00e9n sabe qu\u00e9 nos dir\u00e1 tu recuerdo en el futuro, en qu\u00e9 momentos inesperados volver\u00e1s a vivir en nosotros. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer por la ma\u00f1ana en el IES N\u00fa\u00f1ez de Arce se o\u00eda, se tocaba el silencio. La pena y el silencio nos dec\u00edan a voces que ya no iba a volver Javier Pascual, el maestro sabio y tolerante, el compa\u00f1ero amable y generoso. 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