Uno podría admirar por muchas cosas a Isidre Esteve. Deportivamente, por las evidentes. Extradeportivamente, por lo que ha demostrado ser en la adversidad. No es fácil sufrir una desgracia física, sobreponerse e inspirar a otras personas. Pero más complicado aún es ser capaz de seguir con tu vida anterior tras una lesión medular, demostrando lo que dice siempre David Casinos: que no existen discapacidades sino di-capacidades.
Más allá de su Fundación y de sus participaciones testimoniales en algunas pruebas de motor, el catalán ha dado un paso definitivo en 2013: disputará un campeonato entero, de principio a fin, para demostrarse que puede tener un día a día sobre cuatro ruedas sin importar si es capaz o no de caminar.
El próximo sábado se inicia en Almería el campeonato de España de Rallyes Todo Terreno. donde el ilerdense conducirá un buggy en el que se ha adaptado un ‘cojín inteligente’, que ya utilizó en algunas de las carreras en las que participó esporádicamente en la temporada 2012.
¿Por qué un buggy? Porque, pese a conducirlo un señor que consiguió ser cuarto del Dakar, apenas hay presupuesto para un coche de mayor calado. Porque, básicamente, la mayoría de patrocinadores (aunque en su caso sí ha conseguido el apoyo de varias firmas) siguen buscando ‘celebrities’, en lugar de darse cuenta de los múltiples beneficios de asociarse a figuras como éstas.
Y hablando del Dakar, el propio Isidre reconoce que ‘está en el horizonte’. Pero hasta ahora no ha querido mirar más allá, porque quien tiene el gen competitivo no quiere vivir de las migajas. Podría haberlo corrido ya en alguna ocasión, pero ni estaba preparado ni tenía los medios adecuados ni había demostrado todo lo que puede llegar a dar a un coche en las arenas de Sudamérica.
Por eso, desde hoy hay un motivo más para admirar a Esteve: cuando todo el mundo quiere ayudarte, o incluso siente lástima por ti, es sencillo querer hacer las cosas que a uno le apetecen. Pero él ha ido más allá. Ha querido esperar. Y ha sabido hacerlo. Y, por lo que parece, ya está preparado para volver. Y para pelear por estar entre los mejores. Otra vez.