{"id":528,"date":"2011-08-12T07:49:09","date_gmt":"2011-08-12T05:49:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/deathblog\/?p=528"},"modified":"2011-08-12T07:49:09","modified_gmt":"2011-08-12T05:49:09","slug":"kagura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/deathblog\/2011\/08\/12\/kagura\/","title":{"rendered":"Kagura"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" style=\"margin-left: 10px;margin-right: 10px\" src=\"\/\/farm7.static.flickr.com\/6014\/5931915680_1a538903f5.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"377\" align=\"left\" hspace=\"3\" \/>La mirada inocente y limpia de una ni\u00f1a es&#8230; tan bonita. Lo de las <strong>ni\u00f1as asesinas<\/strong> en el manga es una tendencia como cualquier otra, las ha habido siempre por lo tanto <em>Kagura<\/em> deber\u00eda ser una de tantas, pero no es as\u00ed. Cierto es que su <strong>instinto asesino es muy marcado<\/strong>, tanto, que le viene con los genes: los del <strong>clan extraterrestre Yato<\/strong>. Esta familia, dotada de una<strong> fuerza sobrehumana<\/strong>, que a lo largo de los siglos se han empleado como mercenarios asesinos para participar en vendettas, guerras o cualquier disputa en la que se les pudiera contratar. Ellos son los reyes de la violencia, sanguinarios y sin el m\u00e1s m\u00ednimo rasgo de arrepentimiento. <strong>Matar es su vida<\/strong>, lo llevan escrito en el ADN y ninguno se plantea luchar contra ese sentimiento. Kagura s\u00ed lo hace. Adem\u00e1s, los miembros del clan Yato tienen otra particularidad: son especialmente<strong> sensibles a la luz del sol<\/strong>, por eso siempre llevan un paraguas con sorpresa.<\/p>\n<p>Todo esto tampoco es para tanto, es decir, no la hace especial. Sin embargo,<strong> Kagura tiene muy mala leche<\/strong>. No en el sentido de asesina sanguinaria, ni de los brotes psic\u00f3ticos que le dan cuando le tocan la fibra, si no en su absurdo y maravilloso sentido del humor. Kagura es el complemento perfecto de Gintoki con el que comparte, en cierta medida, la manera de de ver la vida. Vagos, sarc\u00e1sticos y surrealistas sus conversaciones, que rozan el dada\u00edsmo, son lo mejor de los di\u00e1logos de Gintama. Digamos que la filosof\u00eda de Kagura se podr\u00eda resumir en esta gran cita suya: <em>\u00abNo hace falta tener carnet para atropellar a alguien\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/deathblog\/2011\/08\/12\/kagura\/\">Seguir leyendo<\/a>&#8230;<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Kagura tiene un padre (con alopecia y un gran trauma), un hermano (de esos sanguinarios que no se arrepienten) y un perro gigante, <em>Sadaharu<\/em>, la \u00fanica <strong>mascota capaz de aguantar la fuerza sobrehumana de Kagura<\/strong>. La relaci\u00f3n con su padre es especial. La verdad es que siempre ha pasado de ella, pero vuelve e intenta retomar su relaci\u00f3n. En ese momento empiezan a escribirse cartas a cada m\u00e1s&#8230; familiares. Lo de su hermano es otra historia porque Kamui quiere acabar con todos los miembros de su familia, bueno los que quedan, o sea, su padre y su hermana.<\/p>\n<p><img src=\"\/\/farm7.static.flickr.com\/6125\/5931357069_6ce5788e51.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" \/><\/p>\n<p>La criaturita Yato<strong> ingresa en la Yorozuya<\/strong> despu\u00e9s de que Gintoki le atropelle con la scooter dando lugar a una de las escenas m\u00e1s desternillantes que recuerdo (con Gin pidiendo una m\u00e1quina del tiempo). Como se siente pel\u00edn cumpable la ayuda a librarse del yakuza para el que trabaja a cambio de comida y se la lleva a casa. Entonces se da cuenta de que la chica es un pozo sin fondo.<strong> Se pasa la vida comiendo<\/strong>, jam\u00e1s para. Gintoki la aguanta y la quiere como un<strong> padre con su hija<\/strong>. El sentimieto es mutuo, ella le profesa un cari\u00f1o especial y le imita en muchas de sus malas costumbres.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/\/farm7.static.flickr.com\/6010\/5931913828_f76e30faa7.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" \/><\/p>\n<p>Aunque al principio Kagura quiere volver a casa, poco a poco<strong> Gintoki y Shinpachi se convierten en su familia<\/strong> y en imprescindibles en su vida. Tiene su <strong>enfrentamiento particular con su hermano<\/strong> porque Kagura no quiere matar, renuncia a esa violencia y el ansia de matar que lleva dentro. Se revela contra su destino, contra lo que se supone que debe hacer porque ha nacido para ello. Su padre la apoya, su hermano le odia. Tiene una relaci\u00f3n particular con <em>Okita<\/em>. Con \u00e9l comparte sobre todo el sadismo que ambos albergan, pero mientras que Okita exhibe el suyo sin ning\u00fan problema Kagura lo oculta.<strong> Ser\u00edan la pareja ideal <\/strong>pero la verdad es que <strong>no se llevan demasiado bie<\/strong>n, se pasan la vida compitiendo. Okita tambi\u00e9n es bastante absurdo as\u00ed que juntos tienen mucha gracia.<\/p>\n<p>Kagura es divertida y graciosa, me encanta su instinto asesino y sus ganas de sangre.<strong> En su manera de luchar no hay ni dolor ni miedo<\/strong>. Es el mejor personaje despu\u00e9s de Gintoki, que para eso es el protagonista, y su acompa\u00f1ante perfecta. Una vuelta de tuerca m\u00e1s a las ni\u00f1as asesinas con cara de buenas.<\/p>\n<p>&#8211; MEG &#8211;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mirada inocente y limpia de una ni\u00f1a es&#8230; tan bonita. 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