{"id":12,"date":"2010-01-26T14:00:00","date_gmt":"2010-01-26T14:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=12"},"modified":"2010-01-26T14:00:00","modified_gmt":"2010-01-26T14:00:00","slug":"un-toro-solo-la-ribera-llora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2010\/01\/26\/un-toro-solo-la-ribera-llora\/","title":{"rendered":"Un toro solo en la ribera llora"},"content":{"rendered":"<p> <IMG src=\"\/elavisador\/files\/CopiadeMIGUELHERNANDEZ.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgdcha\"><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\"><meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 12\"><meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 12\"><link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CCARLOS%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml\"><o:smarttagtype namespaceuri=\"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" name=\"PersonName\"><\/o:smarttagtype><link rel=\"themeData\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CCARLOS%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx\"><link rel=\"colorSchemeMapping\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CCARLOS%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 8.5pt; font-family: \"Verdana\",\"sans-serif\"; color: black;\">En una conocida carta enviada por Miguel Hern\u00e1ndez a Federico Garc\u00eda Lorca, fechada en 1933, reci\u00e9n aparecido en las librer\u00edas &#8220;Perito en lunas&#8221;, el poeta de Orihuela, entonces un perfecto desconocido, le dice al de Granada, ya todo un personaje de la poes\u00eda de su tiempo: \u00abUsted sabe bien que en ese libro m\u00edo hay cosas que se superan dif\u00edcilmente; que es un libro de formas resucitadas, renovadas; que es un primer libro y encierra en sus entra\u00f1as m\u00e1s personalidad, m\u00e1s valent\u00eda, m\u00e1s cojones -a pesar de su aire falso de G\u00f3ngora- que todos los de casi todos los poetas consagrados, a los que, si se les quitara la firma, se les confundir\u00eda la voz\u00bb. Poco antes, en esa misma carta, confiesa haber \u00abmaldecido las putas horas y malas en que di a leer un verso a nadie\u00bb, y poco despu\u00e9s, siempre quejoso, se asombra por el escaso eco que \u00e9ste, su primer libro, hab\u00eda tenido en la prensa de Madrid; s\u00f3lo Alfredo Marquerie, en &#8220;Informaciones&#8221;, habl\u00f3 de la opera prima de Miguel Hern\u00e1ndez, y no precisamente en t\u00e9rminos elogiosos&#8230;<br \/>\n Elegante, como sol\u00eda, Lorca respondi\u00f3 a Hern\u00e1ndez a vuelta de correo, dici\u00e9ndole: \u00abTu libro est\u00e1 en el silencio, como todos los primeros libros, como mi primer libro que tanto encanto y tanta fuerza ten\u00eda (&#8230;) No se merece &#8220;Perito en lunas&#8221; ese silencio est\u00fapido, no. Merece la atenci\u00f3n y el est\u00edmulo y el amor de los buenos (&#8230;) Los libros de versos, querido Miguel, caminan muy lentamente&#8230;\u00bb<br \/>\n De algo debieron servirle las palabras de Federico, pues a pesar de considerarse en su propia casa como \u00abel cristo de los cinco sampedros\u00bb, permanentemente negado por sus padres y sus tres hermanos, a causa de su desmedido af\u00e1n por la poes\u00eda, Miguel Hern\u00e1ndez sigui\u00f3 escribiendo con la misma fuerza y con la misma fe en s\u00ed mismo que ya demostraba en su primer libro. Cuando don Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo, su mentor hasta el d\u00eda de su muerte, le contrat\u00f3 como redactor para su enciclopedia de &#8220;Los toros&#8221; en Madrid, supo que ser\u00eda capaz de valerse por s\u00ed mismo, y que ser\u00eda poeta hasta las \u00faltimas horas de su vida.<br \/>\n Pocos poetas, como Miguel Hern\u00e1ndez, han sabido integrar la cultura del pueblo llano y la mejor herencia del alto lenguaje de los cl\u00e1sicos. Como en una \u00e9gloga cl\u00e1sica o como so\u00f1ara en sus \u00faltimos d\u00edas Don Quijote, de retiro espiritual por los campos de Espa\u00f1a, el pastor poeta rumiaba los versos de Virgilio y de San Juan de <st1:personname productid=\"la Cruz\" w:st=\"on\">la Cruz<\/st1:personname> mientras su grey pastaba pac\u00edficamente. Por eso pod\u00eda combinar despu\u00e9s endecas\u00edlabos como \u00abun olor de herramientas y de manos\u00bb con otros versos suyos tan conocidos como \u00e9se de \u00abla cebolla es escarcha cerrada y pobre\u00bb. Para \u00e9l, la sacudida casi testicular de la poes\u00eda, tantas veces encarnada en la figura del toro, era perfectamente compatible con la ternura ante las personas y las cosas sencillas. Mano de hierro en guante de terciopelo. \u00abUn toro solo\u00bb que \u00aben la ribera llora<\/span>, <strong><\/strong><strong><\/strong><strong><\/strong><span style=\"font-size: 8.5pt; font-family: \"Verdana\",\"sans-serif\"; color: black;\">\/ olvidando que es toro y masculino\u00bb. Y as\u00ed incluso en sus versos menos afortunados, por m\u00e1s excesivamente ligados a la militancia del momento. Fuera de pol\u00e9micas est\u00fapidas, lo mejor que puede hacerse en este a\u00f1o hernandiano es volver a leer la obra de Miguel Hern\u00e1ndez. En su verdad profunda y en su contexto. Como dej\u00f3 escrito Pablo Neruda, \u00abrecordar a Miguel Hern\u00e1ndez que desapareci\u00f3 en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de Espa\u00f1a, un deber de amor\u00bb.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una conocida carta enviada por Miguel Hern\u00e1ndez a Federico Garc\u00eda Lorca, fechada en 1933, reci\u00e9n aparecido en las librer\u00edas &#8220;Perito en lunas&#8221;, el poeta de Orihuela, entonces un perfecto desconocido, le dice al de Granada, ya todo un personaje de la poes\u00eda de su tiempo: \u00abUsted sabe bien que en ese libro m\u00edo hay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}