{"id":153,"date":"2012-06-18T19:39:22","date_gmt":"2012-06-18T18:39:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=153"},"modified":"2012-06-18T19:39:22","modified_gmt":"2012-06-18T18:39:22","slug":"edward-hopper-o-la-soledad-de-pierrot","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2012\/06\/18\/edward-hopper-o-la-soledad-de-pierrot\/","title":{"rendered":"Edward Hopper o la soledad de Pierrot"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/hopper.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-156\" title=\"hopper\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/hopper.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/hopper.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/hopper-201x300.jpg 201w\" sizes=\"(max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/a>En su obra \u2018Dos c\u00f3micos\u2019, la \u00faltima que pint\u00f3, en el a\u00f1o 1996, <strong>Edward Hop per<\/strong> ejecut\u00f3 un retrato de s\u00ed mismo vestido de Pierrot, de la mano de su esposa, vestida de Pierrette, y sobre el escenario desnudo de un teatro. \u00abUn barco que se va\u00bb, ha dicho de esta obra el profesor y cr\u00edtico <strong>Tom\u00e1s Llorens;<\/strong> la funci\u00f3n de despedida de un artista que pint\u00f3 como nadie a la soledad; un poeta pl\u00e1stico que hizo de su pintura el s\u00edmbolo mismo de la incapacidad del hombre del siglo XX para adaptarse satisfactoriamente al entorno que le rodea.<\/p>\n<p>52 a\u00f1os antes, en 1914, tomando el t\u00edtulo de un verso de <strong>Rimbaud,<\/strong> \u2018Soir bleu\u2019, el mismo Hopper ya se hab\u00eda retratado a s\u00ed mismo vestido como el payaso blanco de la Commedia dell\u2019Arte, sentado en una mesa junto a <strong>Van Gogh<\/strong> y fumando un cigarrillo. Quiz\u00e1s su manera de decir que, en pleno auge del expresionismo abstracto americano, \u00e9l cre\u00f3 su propia propuesta figurativa profundamente implicada en la sociedad estadounidense de su tiempo, pero con una envoltura art\u00edstica netamente europea, heredada directamente del Par\u00eds de <strong>Degas<\/strong> y <strong>Toulouse-Lautrec,<\/strong> que lo hizo absolutamente \u00fanico. Como \u00fanica ha sido su capacidad para representar la melancol\u00eda, el misterio, la intimidad profunda del pensamiento de unos personajes que no terminan de acoplarse bien al espacio en el que habitan. Sobre todo sus mujeres. Esas mujeres en la habitaci\u00f3n de un hotel despersonalizado, en la butaca de un teatro sin p\u00fablico, en la mesa de un caf\u00e9 vac\u00edo, tras un escaparate deshabitado&#8230;, que son la viva imagen de la sociedad americana de su tiempo. Lo que podr\u00edamos encontrar en una novela de <strong>Dos Passos<\/strong> o de <strong>Steinbeck,<\/strong> pero con toda la fuerza pl\u00e1stica de un artista que hizo de la luz el santo y se\u00f1a de su arte enigm\u00e1tico. \u00abUna roca solitaria y desnuda en el desierto\u00bb, como le ha definido, de nuevo, Tom\u00e1s Llorens.<\/p>\n<p>Bastar\u00eda decir que \u2018Casa junto a la v\u00eda del tren\u2019, que pint\u00f3 a finales de los a\u00f1os veinte, fue la primera obra de la colecci\u00f3n de <strong>Stephen Clark<\/strong> que se instal\u00f3 en el reci\u00e9n inaugurado MoMA de Nueva York, o que la construcci\u00f3n que aqu\u00ed pint\u00f3 Hopper fue la que sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n para que <strong>Hitchcock<\/strong> construyera su inquietante mansi\u00f3n de \u2018Psicosis\u2019, para darnos cuenta de la proyecci\u00f3n mundial que tuvo su obra. Sin embargo, en todos los a\u00f1os de su carrera Hopper jam\u00e1s perdi\u00f3 la capacidad de abordar cada cuadro como una peque\u00f1a obra de arte en s\u00ed misma, como un poema que empieza y termina en el lienzo, y que deja al espectador sumido en un complejo universo de sentimientos que se prolonga mucho m\u00e1s all\u00e1 del cuadro.<\/p>\n<p>Las gasolineras, las oficinas, los bares, las estaciones que sirven de marco a la vida interior de sus personajes retratan la arquitectura de una Am\u00e9rica moderna donde el hombre no termina de encontrar su sitio. Y el pintor, como <strong>James Stewart<\/strong> en \u2018La ventana indiscreta\u2019, se convierte en un mir\u00f3n que escudri\u00f1a la vida secreta de unos personajes que s\u00f3lo llenan el vac\u00edo de su existencia con el turbi\u00f3n de pensamientos que se adivina tras sus miradas.<\/p>\n<p>La gran muestra de Hopper que ha tomado estos meses algunas de las salas principales del Thyssen, y que nos permite ver una retrospectiva \u00fanica del gran artista estadounidense, ha puesto un \u00e9nfasis muy especial en la relaci\u00f3n del pintor con el cine. Y es cierto. Porque el cine es el arte del siglo XX y Hopper seguramente uno de los artistas que mejor han retratado, sin estridencias, la intimidad de este siglo. Pero por encima de lo cinematogr\u00e1fico, sin duda en Hopper hay que destacar lo teatral. Y lo po\u00e9tico. Nada como la luz, definiendo las formas del cuerpo humano y su relaci\u00f3n con la arquitectura que lo acoge, para hablar de la extraordinaria expresividad del silencio como uno de los grandes enigmas del ser humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su obra \u2018Dos c\u00f3micos\u2019, la \u00faltima que pint\u00f3, en el a\u00f1o 1996, Edward Hop per ejecut\u00f3 un retrato de s\u00ed mismo vestido de Pierrot, de la mano de su esposa, vestida de Pierrette, y sobre el escenario desnudo de un teatro. \u00abUn barco que se va\u00bb, ha dicho de esta obra el profesor y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}