{"id":158,"date":"2012-06-25T11:48:39","date_gmt":"2012-06-25T10:48:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=158"},"modified":"2012-06-25T11:48:39","modified_gmt":"2012-06-25T10:48:39","slug":"jose-luis-castillejo-o-la-escritura-en-tiempos-de-morralla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2012\/06\/25\/jose-luis-castillejo-o-la-escritura-en-tiempos-de-morralla\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Luis Castillejo o la escritura en tiempos de morralla"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/CASTILLEJO.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-159\" title=\"CASTILLEJO\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/CASTILLEJO.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/CASTILLEJO.jpg 289w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/06\/CASTILLEJO-217x300.jpg 217w\" sizes=\"(max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/a>En el curso de una entrevista con el profesor <strong>Juan Agust\u00edn Mancebo,<\/strong> en el a\u00f1o 1995, <strong>Jos\u00e9 Luis Castillejo<\/strong> se pregunta: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 sirve tener un nombre cuando ya nadie es nadie ni nada es nada?\u00bb Su preocupaci\u00f3n por la no escritura, por la b\u00fasqueda de lo que no est\u00e1 escrito pero es tan relevante o m\u00e1s que lo que s\u00ed est\u00e1 escrito, por la rebeli\u00f3n del hombre contempor\u00e1neo contra la burocracia y el \u00abjunk\u00bb (vida basura, material de desecho, sociedad vertedero, ruido ensordecedor de la palabra convertida en morralla&#8230;) viene, sin embargo, de mucho antes. Viene de su conocimiento y su contacto con <strong>Popper, Russell<\/strong> o <strong>Wittgenstein.<\/strong> De su amistad con <strong>Juan Hidalgo.<\/strong> De sus lecturas de <strong>Miguel de Cervantes, Gertrude Stein<\/strong> y <strong>Celine&#8230;<\/strong> \u00abLa gran escritura no es literaria; es decir, no es narcisista\u00bb.<\/p>\n<p>Su paso por el Patio Herreriano de Valladolid ha vuelto a dejar constancia de la \u00edntima relaci\u00f3n que existe entre la poes\u00eda y el arte contempor\u00e1neo. Sus obras \u2018literarias\u2019 (\u2018La ca\u00edda del avi\u00f3n en terreno bald\u00edo\u2019, \u2018La pol\u00edtica\u2019, \u2018La escritura no escrita\u2019&#8230;) son el fruto de sus intuiciones y sus reflexiones sobre la expresi\u00f3n \u00edntima del hombre, pero tambi\u00e9n de sus apasionadas lecturas en las salas vac\u00edas de los museos, junto a los cuadros de <strong>Renoir<\/strong> o de <strong>Rothko,<\/strong> cuando \u00abel arte no se hab\u00eda masificado como hoy en d\u00eda\u00bb. Su obsesi\u00f3n por \u00abdesletrear\u00bb, por armar y desarmar la escritura, por decir \u00ablo que nunca llegaremos a decir\u00bb o \u00ablo que siempre hemos querido decir y nunca hemos escrito\u00bb le ha llevado a construir una obra personal que expresa muy bien la sensaci\u00f3n de vac\u00edo, por saturaci\u00f3n, del hombre de nuestro tiempo. Una visi\u00f3n radicalmente vanguardista que tiene, sin embargo, un inconfundible toque m\u00edstico: \u00abLo absoluto no puede describirse y un escritor que aspira a lo que hay que aspirar se enfrenta con lo inefable\u00bb, le dice al profesor Mancebo&#8230;<\/p>\n<p>Cuando el tiempo va decantando, con paciencia de \u2018garimpeiro\u2019, los cristales de diamante sobre la morralla literaria y art\u00edstica, la obra de Castillejo sigue manteniendo la solidez de su discurso. Tal vez porque su rupturismo, sus propuestas a medio camino entre lo visionario y lo incendiario, no son el fruto de un capricho o de una locura transitoria, sino m\u00e1s bien de la propia herencia de su tiempo. El autor de \u2018El libro de la letra i\u2019 es, tal vez, el \u00faltimo de una larga tradici\u00f3n de grandes diplom\u00e1ticos transgresores <strong>(Neruda, Paul Claudel, Rub\u00e9n Dar\u00edo),<\/strong> y uno de los m\u00e1s reconocidos representantes espa\u00f1oles de una corriente informalista que ha atravesado todo el siglo XX para cobrar, quiz\u00e1s, pleno sentido en el marem\u00e1gnum del siglo XXI. Cuando asisti\u00f3 en Londres, en 1966, al simposio internacional sobre Destrucci\u00f3n en Arte, fue uno de los pocos invitados que escap\u00f3 a la acci\u00f3n de la polic\u00eda brit\u00e1nica gracias a su condici\u00f3n de diplom\u00e1tico, un privilegio que le permiti\u00f3 seguir avanzando en uno de los caminos m\u00e1s peligrosos y, al mismo tiempo apasionantes, del arte contempor\u00e1neo: su propia propuesta de autodestrucci\u00f3n. En su camino, sin embargo, Castillejo ha apostado m\u00e1s por el \u00abno hacer\u00bb que por el simple \u00abdeshacer\u00bb como juego art\u00edstico, est\u00e9tico y creativo.<\/p>\n<p>Aunque \u00e9l lo dice mejor, mucho mejor, en \u2018La escritura no escrita\u2019: \u00abNo podemos, aunque quisi\u00e9ramos, quedarnos en el lenguaje o en la escritura que \u2018tenemos\u2019. Tendr\u00edamos que seguir donde empezamos y donde terminamos. Y como no sabemos d\u00f3nde exactamente empezamos y d\u00f3nde terminamos, hemos de seguir donde no sabemos. Pero ah\u00ed es donde debemos estar\u00bb. En los tiempos del \u2018spam\u2019 y de los bonos basura <strong>Juan de Yepes,<\/strong> creo yo, no lo habr\u00eda podido expresar con m\u00e1s soltura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el curso de una entrevista con el profesor Juan Agust\u00edn Mancebo, en el a\u00f1o 1995, Jos\u00e9 Luis Castillejo se pregunta: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 sirve tener un nombre cuando ya nadie es nadie ni nada es nada?\u00bb Su preocupaci\u00f3n por la no escritura, por la b\u00fasqueda de lo que no est\u00e1 escrito pero es tan relevante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}