{"id":163,"date":"2012-07-16T12:26:57","date_gmt":"2012-07-16T11:26:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=163"},"modified":"2012-07-16T12:26:57","modified_gmt":"2012-07-16T11:26:57","slug":"el-camino-no-elegido-de-edward-thomas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2012\/07\/16\/el-camino-no-elegido-de-edward-thomas\/","title":{"rendered":"El &#039;camino no elegido&#039; de Edward Thomas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/07\/EDWARD-THOMASY.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-165\" title=\"EDWARD THOMASY\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/07\/EDWARD-THOMASY.jpg\" alt=\"\" width=\"96\" height=\"300\" \/><\/a>Es tradici\u00f3n que los escolares estadounidenses se aprendan de memoria el poema de <strong>Robert Frost<\/strong> \u2018The road not taken\u2019 (\u2018El camino no elegido\u2019), que pone en evidencia la secular facilidad del ser humano para equivocarse. Sin embargo, muy pocos de ellos saben la verdadera historia que se esconde detr\u00e1s de estos versos. La historia de la amistad de dos grandes poetas a los que separ\u00f3 la guerra para siempre. Uno de ellos, el propio Robert Frost (San Francisco, 1874-Boston, 1963), vivi\u00f3 una existencia larga y fecunda, y termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en uno de los padres de la poes\u00eda moderna norteamericana; el otro, el brit\u00e1nico <strong>Edward Thomas<\/strong> (Londres, 1878-Arras, Francia, 1917), decidi\u00f3 alistarse en el ej\u00e9rcito ingl\u00e9s en el curso de la Primera Guerra Mundial, y muri\u00f3 en el campo de batalla, truncando, antes de cumplir los cuarenta, una de las carreras literarias m\u00e1s brillantes de su tiempo.<\/p>\n<p>Frost y Thomas se conocieron en Londres en el a\u00f1o 1913. El primero hab\u00eda llegado a la capital brit\u00e1nica un a\u00f1o antes, y all\u00ed conseguir\u00eda publicar sus dos primeros libros. El segundo, cuatro a\u00f1os m\u00e1s joven, ya era a la saz\u00f3n un prosista inspirado y un cr\u00edtico literario reconocido que, seg\u00fan sus bi\u00f3grafos, ya hab\u00eda escrito \u00abalgo m\u00e1s de un mill\u00f3n de palabras sobre unos 1.200 libros\u00bb. De hecho, fue el propio Frost el que anim\u00f3 a Thomas a que sacara el poeta que llevaba dentro; seg\u00fan recordar\u00eda despu\u00e9s, en ese momento el ingl\u00e9s \u00abestaba escribiendo poes\u00eda igual o mejor que la de cualquier poeta vivo, pero en forma de prosa\u00bb. A ambos les un\u00edan muchas cosas: su amor a la palabra, su b\u00fasqueda de la sencillez a trav\u00e9s de la profundidad y, sobre todo, su concepto de la naturaleza y del paisaje como met\u00e1foras del ser humano y su misterio. En apenas dos a\u00f1os, Edward Thomas escribi\u00f3 142 poemas que est\u00e1n considerados como verdaderos precursores de la nueva poes\u00eda inglesa tras la Gran Guerra.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le llev\u00f3 a Thomas a tomar por el \u2018camino no elegido\u2019 y sacrificar su vida en la m\u00e1s cruel y devastadora de las guerras modernas? Quiz\u00e1, como escribi\u00f3 <strong>Wilfred Owen,<\/strong> otro \u2018war poet\u2019 de su tiempo, \u00absentir que estaba perpetuando el idioma en el cual <strong>Keats<\/strong> y el resto escribieron\u00bb, o tal vez, como le contest\u00f3 \u00e9l mismo a su amiga <strong>Eleanor Fajeon<\/strong> tomando un pu\u00f1ado de tierra en sus manos, \u00abliteralmente, por esto\u00bb. Al leer ahora, un siglo despu\u00e9s, estos poemas que publica Linteo de manera unitaria por primera vez en castellano, uno se da cuenta enseguida de hasta qu\u00e9 punto fue sincero ese amor por la tierra, esa devoci\u00f3n por el paisaje, esa comuni\u00f3n casi m\u00edstica con la naturaleza que Thomas dej\u00f3 escrito en ellos. Un paisaje cantado que nos deja la imagen encendida de una Inglaterra casi rom\u00e1ntica que ya nunca volver\u00eda a ser la misma despu\u00e9s de 1918.<\/p>\n<p>Tan estremecedor como el poema \u2018Un soldado raso\u2019, que recupera el recuerdo del paisaje \u00edntimo de un humilde labrador muerto en el campo de batalla, lejos de casa, resulta el universo de sensaciones que transmite el poema \u2018Cavando\u2019, donde casi podemos sentir las fragancias y olores de las hojas muertas al ser removidas por la pala: \u00abEs bastante \/ poder oler, desmenuzar la tierra oscura, \/ mientras el petirrojo canta una y otra vez \/ canciones tristes del j\u00fabilo de oto\u00f1o\u00bb. O el devastador desasosiego que deja en sus compa\u00f1eros la palabra \u00abhogar\u00bb cuando la pronuncia un soldado que marcha con su pelot\u00f3n sobre la nieve&#8230;<\/p>\n<p>Entre los versos m\u00e1s bellos, tambi\u00e9n los que dedica el poeta a la \u2018herencia\u2019 que sue\u00f1a con dejar a su familia: r\u00edos, montes, prados, parajes e im\u00e1genes familiares que son ya pasado antes casi de ser presente. A su hija menor le lega simb\u00f3licamente \u00absu propio mundo \/ y su rostro espectacular con el pelo suelto, \/ que desea mil cosas peque\u00f1as \/ que el tiempo trae sin satisfacci\u00f3n\u00bb; a su mujer, \u00abd\u00edas hermosos, libres de preocupaciones \/ y \u00e1nimos para gozar de lo s\u00f3rdido y de lo bello\u00bb. A \u00e9l mismo, \u00absi pudiera encontrar \/ d\u00f3nde estoy escondido\u00bb, la canci\u00f3n del viento, la caricia de la lluvia, \u00abuna pura palabra de tordo\u00bb.<\/p>\n<p>Pudo pasar la guerra en Estados Unidos y regresar despu\u00e9s a Inglaterra para comprobar hasta qu\u00e9 punto era cierto que todo aquel mundo ya estaba perdido sin remisi\u00f3n posible. Pero eligi\u00f3 en su lugar el campo de batalla. O como lo escribi\u00f3 su amigo Frost en su c\u00e9lebre poema: \u00abDos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, \/ yo tom\u00e9 el menos transitado, \/ y eso hizo toda la diferencia\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es tradici\u00f3n que los escolares estadounidenses se aprendan de memoria el poema de Robert Frost \u2018The road not taken\u2019 (\u2018El camino no elegido\u2019), que pone en evidencia la secular facilidad del ser humano para equivocarse. Sin embargo, muy pocos de ellos saben la verdadera historia que se esconde detr\u00e1s de estos versos. La historia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}