{"id":171,"date":"2012-09-17T20:25:43","date_gmt":"2012-09-17T19:25:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=171"},"modified":"2012-09-17T20:25:43","modified_gmt":"2012-09-17T19:25:43","slug":"cortazar-cuando-la-noche-busca-pajaros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2012\/09\/17\/cortazar-cuando-la-noche-busca-pajaros\/","title":{"rendered":"Cort\u00e1zar: cuando la noche busca p\u00e1jaros"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/09\/Julio-Cort\u00e1zar2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-175\" title=\"Julio Cort\u00e1zar\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/09\/Julio-Cort\u00e1zar2.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/09\/Julio-Cort\u00e1zar2.jpg 304w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2012\/09\/Julio-Cort\u00e1zar2-234x300.jpg 234w\" sizes=\"(max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><\/a>Escribe <strong>Cort\u00e1zar<\/strong>: \u00abA qu\u00e9 viene la noche si no es buscando p\u00e1jaros. Sobre la profundidad que abraza mi balc\u00f3n, asisto sin palabras a la marea ciega y astuta, a sus l\u00e1pices infatigables, al pausado latido conc\u00e9ntrico de su coraz\u00f3n. Por eso he abandonado el sue\u00f1o\u00bb. Podr\u00eda ser esta una po\u00e9tica, la declaraci\u00f3n de principios de uno de los m\u00e1s creativos autores que ha dado la lengua castellana en toda su historia: la vigilia nocturna como ejercicio ritual para entrar en el sue\u00f1o de las palabras que brotan del interior. La noche escribe a Cort\u00e1zar y Cort\u00e1zar escribe en la noche sus poemas en prosa, sin duda el n\u00facleo esencial de toda su literatura.<\/p>\n<p>Tal vez \u2018Rayuela\u2019 figure entre las \u2018novelas\u2019 m\u00e1s relevantes y representativas de la pasada centuria. Tal vez la m\u00e1s universal de las obras de Cort\u00e1zar, un artefacto literario construido a base de peque\u00f1os relatos en prosa po\u00e9tica, susceptible de ser le\u00eddo al completo de una manera o de otra, o de ninguna, se archive en los anaqueles con el mismo r\u00f3tulo que \u2018La monta\u00f1a m\u00e1gica\u2019 o \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019. Pero lo cierto es que en Cort\u00e1zar la distancia larga de la \u2018novela\u2019 solo puede entenderse desde la distancia corta, a veces cort\u00edsima, del relato y la poes\u00eda, los g\u00e9neros en los que mejor da muestra de su genio creador.<\/p>\n<p>En otro de los grandes hitos de su producci\u00f3n novel\u00edstica, \u201862 modelo para armar\u2019, ya desde el mismo t\u00edtulo Julio Cort\u00e1zar predica su vocaci\u00f3n constructora de grandes piezas sobre la base de otras m\u00e1s peque\u00f1as, cada una con su sentido, su magia, su fuerza, su intensidad\u2026 Cada una como una peque\u00f1a obra de arte en s\u00ed misma. Poema sobre poema hasta la novela final. El secreto de una literatura que nos atrapa.<\/p>\n<p>Entre los muchos tesoros que trajo la reciente celebraci\u00f3n de los 25 a\u00f1os de la muerte de Julio Cort\u00e1zar, se encuentra la publicaci\u00f3n del libro \u2018Papeles inesperados\u2019 (Alfaguara, 2009), una colecci\u00f3n de textos in\u00e9ditos hallados en su mayor\u00eda \u00aben una vieja c\u00f3moda sin revisar\u00bb, editados y organizados por Aurora Bern\u00e1rdez y Carles \u00c1lvarez Garriga. Entre ellos hay de todo: versos y prosas, relatos y cronopios, y hasta una peque\u00f1a autoentrevista frente al espejo, burla quiz\u00e1s de las dificultades que tuvo Cort\u00e1zar con un sector de la prensa empe\u00f1ado siempre en manipular sus declaraciones. Un acopio de papeles miscel\u00e1neos que, lejos de traicionar la memoria o la voluntad del autor de ser o no ser publicados, abundan en su car\u00e1cter poli\u00e9drico y, sobre todo, en su maestr\u00eda para jugar con las distancias, escapando de los c\u00e1nones de cualquier g\u00e9nero al uso. Casi una improvisaci\u00f3n jazz\u00edstica, al m\u00e1s puro estilo cortazariano.<\/p>\n<p>El seud\u00f3nimo de<strong> Julio Denis<\/strong> le sirvi\u00f3 en numerosas ocasiones a Cort\u00e1zar para superar el pudor que le produc\u00eda escribir poes\u00eda en verso. Sin duda su primera publicaci\u00f3n, el poema dram\u00e1tico \u2018Los reyes\u2019 (1949), dista mucho de la profundidad de campo y de la belleza que el escritor parisino-argentino fue consiguiendo con el paso de los a\u00f1os, lo mismo que su primera novela, \u2018Divertimento\u2019, apenas se presenta como un apunte de lo que despu\u00e9s ser\u00edan su grandes aportaciones a la literatura de su tiempo. Pero resulta indudable que, ante todo y sobre todo, Cort\u00e1zar ha sido un maestro insuperado en el manejo de la poes\u00eda en prosa. Ah\u00ed est\u00e1n, siempre, sus \u2018Historias de cronopios y de famas\u2019, \u2018Un tal Lucas\u2019, o \u2018\u00daltimo round\u2019. A\u00fan con todo, cuando Cort\u00e1zar se solt\u00f3 la coleta y quiso hacer tambi\u00e9n poes\u00eda en verso no lo hizo nada mal (\u2018Presencia\u2019, \u2018Salvo el crep\u00fasculo\u2019), como no lo hizo mal tampoco cuando le toc\u00f3 componer tangos o canciones. Entre estos \u2018Papeles inesperados\u2019 que don Julio guardaba en su vieja c\u00f3moda, desechados, perdidos o, simplemente, esperando su oportunidad, no faltan algunas joyas que lo demuestran. Cabe aqu\u00ed citar este peque\u00f1o poema que, de nuevo, valdr\u00eda como una po\u00e9tica completa sobre su literatura extraordinaria:<\/p>\n<p><em>Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.<br \/>\nLo que me gusta de tu sexo es la boca.<br \/>\nLo que me gusta de tu boca es la lengua.<br \/>\nLo que me gusta de tu lengua es la palabra.<\/em><\/p>\n<p>La prueba evidente de que Cort\u00e1zar siempre est\u00e1 por descubrir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribe Cort\u00e1zar: \u00abA qu\u00e9 viene la noche si no es buscando p\u00e1jaros. Sobre la profundidad que abraza mi balc\u00f3n, asisto sin palabras a la marea ciega y astuta, a sus l\u00e1pices infatigables, al pausado latido conc\u00e9ntrico de su coraz\u00f3n. Por eso he abandonado el sue\u00f1o\u00bb. Podr\u00eda ser esta una po\u00e9tica, la declaraci\u00f3n de principios de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=171"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}