{"id":20,"date":"2010-02-02T21:01:00","date_gmt":"2010-02-02T21:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=20"},"modified":"2010-02-02T21:01:00","modified_gmt":"2010-02-02T21:01:00","slug":"torrente-ballester-silla-la-derecha-cervantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2010\/02\/02\/torrente-ballester-silla-la-derecha-cervantes\/","title":{"rendered":"Torrente Ballester: una silla a la derecha de Cervantes"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/elavisador\/files\/TORRENTE.jpg\" id=\"img_1\" class=\"imgizqda\">Hasta ahora hab\u00eda una silla vac\u00eda a la derecha de Cervantes, que acaba de ser ocupada por Gonzalo Torrente Ballester\u00bb. Eso dej\u00f3 escrito Jos\u00e9 Saramago despu\u00e9s de haber le\u00eddo \u2018La saga\/ fuga de J.B.\u2019, la obra que consolid\u00f3 a Gonzalo Torrente Ballester como uno de los indiscutibles de la novela espa\u00f1ola del siglo XX. De hecho, cuando Torrente se instal\u00f3 en Salamanca en 1975, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la fecha de publicaci\u00f3n de \u2018La saga\/fuga\u2019, ya era casi un mito. Un mito que seguir\u00eda creciendo, a partir de esta fecha, con nuevos acontecimientos: entrada en la Espa\u00f1ola, premio de la Cr\u00edtica, premio Nacional de Literatura, Pr\u00edncipe de Asturias (ex-aequo con Delibes, por cierto), Cervantes, Planeta&#8230; As\u00ed hasta convertirse en la estatua de bronce que lo inmortaliza de manera permanente en su querido caf\u00e9 Novelty, en plena Plaza Mayor salmantina&#8230;<\/p>\n<p>Para llegar a este estado de gracia, sin embargo, hicieron falta muchas cosas. Era necesario, en primer t\u00e9rmino, el ingrediente gallego; el mismo toque de magia y de inspiraci\u00f3n de un Cela o un Valle-Incl\u00e1n, o de aquellos Cunqueiro y Castelao que hab\u00edan fundado en Pontevedra en 1931, s\u00f3lo tres a\u00f1os antes de que se afiliara Torrente, el Partido Galeguista. La experiencia vital del escritor en la capital de las R\u00edas Baixas le servir\u00eda para construir su famosa trilog\u00eda de \u2018Los gozos y las sombras\u2019, pero tambi\u00e9n para empezar a forjar ese lenguaje de la iron\u00eda y los dobles sentidos que despu\u00e9s ser\u00eda una de las mejores caracter\u00edsticas de su literatura.<\/p>\n<p>Era necesaria tambi\u00e9n, y de qu\u00e9 manera, la lucha contra la censura, el aprendizaje de las palabras cargadas de sugerencia, las palabras capaces de traspasar los muros de la intolerancia visti\u00e9ndose de humor, de pasi\u00f3n, de fantas\u00eda o de pura acci\u00f3n, seg\u00fan la conveniencia, para poder seguir siempre al servicio de la denuncia. Los fusilamientos de Alexandre B\u00f3veda y de los principales l\u00edderes galleguistas durante la guerra civil le obligaron a esconder sus ideas en la Espa\u00f1a de la posguerra; su primera novela, \u2018Javier Mari\u00f1o\u2019 (1943), donde el protagonista se enamoraba en el Par\u00eds de 1936 de una militante comunista, fue retirada \u00abpor orden gubernativa\u00bb; en \u2018El golpe de estado de Guadalupe Lim\u00f3n\u2019 (1946), tuvo que ambientar su novela en Am\u00e9rica, ante la imposibilidad de hablar directamente de la realidad de su pa\u00eds; su \u2018Don Juan\u2019 (1963), la obra que Torrente siempre se\u00f1al\u00f3 como predilecta, sufri\u00f3 tambi\u00e9n una censura feroz, a pesar de sus pretendidas ficciones&#8230;<\/p>\n<p>Vigilado de cerca por los censores, Torrente Ballester colm\u00f3 el vaso de su paciencia firmando un manifiesto de apoyo a los huelguistas asturianos en 1962, lo que signific\u00f3 su apartamiento durante largo tiempo. Se hizo necesario, pues, tambi\u00e9n que el escritor saliera del ambiente cerrado de aquella Espa\u00f1a para trabajar en Estados Unidos, a\u00f1adiendo a sus ra\u00edces territoriales y sociales una nueva visi\u00f3n universal. Hasta ese a\u00f1o, y desde 1947, Torrente Ballester pudo vivir en Madrid aquel raro momento de las tertulias y los encuentros de escritores e intelectuales que, desde dentro, empezaban a reconstruir una cultura espa\u00f1ola que hab\u00eda quedado dolorosamente partida en dos tras la guerra. Adem\u00e1s de \u2018Los gozos y las sombras\u2019 (producci\u00f3n madrile\u00f1a sobre memoria gallega), de su etapa en la capital de Espa\u00f1a surge \u2018Off-side\u2019, quiz\u00e1s la novela m\u00e1s comprometida con la sociedad de su tiempo escrita por Torrente Ballester, con el tel\u00f3n de fondo de un Madrid oprimido, alejado de las principales corrientes de Europa y del mundo e incapaz de incorporarse a su tiempo&#8230;<br \/>\n Con todas estas mimbres, pero sobre todo con grandes dosis de talento literario, se construye esa gran obra narrativa que despu\u00e9s de \u2018La saga\/ fuga de J.B.\u2019 continuar\u00eda con \u2018Fragmentos de Apocalipsis\u2019, \u2018La isla de los jacintos cortados\u2019 o \u2018Filomena a mi pesar\u2019. Y sobre la obra, adem\u00e1s, la figura del escritor, profesor y cr\u00edtico socarr\u00f3n, maestro del humor negro y la contradicci\u00f3n, que fue tan c\u00e9lebre por su cultivado cinismo como por la equilibrada locura de sus escritos. \u00abLo realmente humano es el desequilibrio\u00bb, dec\u00eda en \u2018La isla de los jacintos cortados\u2019, quiz\u00e1s una de sus obras m\u00e1s sugerentes y personales. El mismo esp\u00edritu de una de sus frases m\u00e1s c\u00e9lebres, sobre la f\u00f3rmula de la novela tradicional: \u00abNo puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro qui\u00e9nes son\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta ahora hab\u00eda una silla vac\u00eda a la derecha de Cervantes, que acaba de ser ocupada por Gonzalo Torrente Ballester\u00bb. Eso dej\u00f3 escrito Jos\u00e9 Saramago despu\u00e9s de haber le\u00eddo \u2018La saga\/ fuga de J.B.\u2019, la obra que consolid\u00f3 a Gonzalo Torrente Ballester como uno de los indiscutibles de la novela espa\u00f1ola del siglo XX. De [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}