{"id":26,"date":"2010-02-22T17:24:00","date_gmt":"2010-02-22T17:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=26"},"modified":"2010-02-22T17:24:00","modified_gmt":"2010-02-22T17:24:00","slug":"colinas-completa-triangulo-del-equilibrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2010\/02\/22\/colinas-completa-triangulo-del-equilibrio\/","title":{"rendered":"Colinas completa el tri\u00e1ngulo del equilibrio"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/elavisador\/files\/antoniocolinas.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\">Nunca pens\u00f3 en escribir una segunda parte. Y menos a\u00fan en cerrar su personal camino de perfecci\u00f3n con una trilog\u00eda. Sin embargo, desde que Antonio Colinas (La Ba\u00f1eza, 1946) escribi\u00f3 los primeros versos de su \u2018Tratado de armon\u00eda\u2019 en 1986, enhebrando en su coraz\u00f3n la memoria de sus \u2018tierras del noroeste\u2019 leonesas con la fascinaci\u00f3n mediterr\u00e1nea de la isla de Ibiza, donde viv\u00eda, supo que ten\u00eda entre sus manos la que podr\u00eda considerarse su obra m\u00e1s personal. O, al menos, la que el poeta mismo recomienda cuando un lector le pide una sola obra suya para tratar de tocar el centro de su universo po\u00e9tico. La suma, en el 2009, de su \u2018Tercer tratado de armon\u00eda\u2019, despu\u00e9s de las dos primeras entregas de la trilog\u00eda, en 1991 y 1999, cierra de manera casi cabal\u00edstica un tri\u00e1ngulo que, contemplado ahora en su totalidad, ofrece una de las visiones po\u00e9ticas m\u00e1s encendidas y, al mismo tiempo, m\u00e1s l\u00facidas, de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Fray Luis de Le\u00f3n, pero sobre todo la de San Juan de la Cruz, complementada con lecturas de Santa Teresa de \u00c1vila y de autores europeos como Tom\u00e1s de Kempis, sobrevuela en la atm\u00f3sfera de aquel primer \u2018Tratado de armon\u00eda\u2019, que se present\u00f3 en la colecci\u00f3n Marginales de Tusquets, la misma que public\u00f3 el segundo y que ahora edita la trilog\u00eda completa, a principios de los noventa. Desde el comienzo, dos paisajes vitales y una misma impresi\u00f3n \u00abvivida sin prisas en el medio de la naturaleza\u00bb se manifiestan con claridad en esta colecci\u00f3n de iluminaciones (de \u00abcontemplaciones\u00bb, como prefiere el poeta), que surge con la forma de un \u2018diario\u2019, pero que enseguida se articula como un verdadero tratado en prosa po\u00e9tica sobre el di\u00e1logo permanente entre el interior y el exterior del hombre; una \u00abmodesta teor\u00eda sobre el ser humano\u00bb que busca con denuedo la armon\u00eda y el equilibrio entre el mundo y el yo. Algo de filosof\u00eda oriental sobre el campo de pruebas de la gran m\u00edstica espa\u00f1ola y europea, en el camino de un esp\u00edritu universal.  <\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de \u2018Nuevo tratado de armon\u00eda\u2019, en 1999, surgi\u00f3 en un momento esencial en la biograf\u00eda del poeta, cuando \u00e9ste cambia su residencia ibicenca por las tierras de Castilla y Le\u00f3n, para instalarse en Salamanca. A pesar de la concomitancia, en esta nueva entrega, de \u00abun mal de car\u00e1cter absoluto, metaf\u00edsico\u00bb, como escribe el propio Colinas, el complemento del \u2018Nuevo tratado\u2019 termina por convertir el d\u00edptico en un verdadero manual po\u00e9tico para la salvaci\u00f3n del esp\u00edritu. Un libro de extraordinaria capacidad sanadora por medio de la fuerza espiritual de la palabra. Los cr\u00edticos, pero tambi\u00e9n los lectores, convirtieron enseguida este libro doble en una especie de umbral po\u00e9tico para pasar con bien de las contradicciones del siglo XX a las inc\u00f3gnitas de un siglo XXI que estaba a punto de asomar la cabeza. Siempre en conexi\u00f3n con el latido arm\u00f3nico de la tierra y con un paisaje estrechamente implicado en el coraz\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Ahora, el tratado se convierte en algo as\u00ed como un tri\u00e1ngulo dentro de un c\u00edrculo, es decir, en entrega completa. \u00bfQu\u00e9 nos aporta el \u2018Tercer tratado de armon\u00eda\u2019 sobre los dos anteriores? Yo dir\u00eda que la culminaci\u00f3n del proceso: llenarse-completarse-vaciarse&#8230; Y regresar de nuevo al principio. Apurar y depurar la f\u00f3rmula hasta las \u00faltimas consecuencias. Acercarse a la \u00faltima estaci\u00f3n de este viaje interior. Sobre todos los signos empleados en las entregas precedentes, en este \u00faltimo tratado parece que la respiraci\u00f3n se convierte en el hallazgo m\u00e1s personal del autor. Respirar como met\u00e1fora del que se llena de todo para empezar a vaciarse hasta la nada; como eterno ciclo vital que toma las esencias del mundo, las hace circular por las moradas del interior y termina asom\u00e1ndose a las verdaderas esencias del ser: al fascinante no-mundo que es la trascendencia del yo. Respirar para amar. Respirar la luz. Terminar respirando el silencio. \u2018Harmonia mundi\u2019 mientras suena la m\u00fasica callada de las esferas. \u00abLa fusi\u00f3n que se da en el leve silbido de la respiraci\u00f3n\u00bb, dice Colinas.<\/p>\n<p>Un c\u00edrculo triangular perfectamente equilibrado que se sit\u00faa, en la obra de Antonio Colinas, en un centro compartido con su otra gran trilog\u00eda po\u00e9tica, la \u2018Trilog\u00eda de la mansedumbre\u2019; so\u00f1ando, quiz\u00e1s, que surja con el tiempo una tercera trilog\u00eda de trilog\u00edas, hasta convertir su obra en signo total. Y todo, por supuesto, aprovechando al l\u00edmite el gran instrumento que encontraron los m\u00edsticos para llegar al fondo de s\u00ed mismos: la palabra. Una palabra en armon\u00eda que es \u00abla respiraci\u00f3n del alma\u00bb. \u00abUn ser humano \u2013escribe el autor de \u2018Tres tratados de armon\u00eda\u2019- puede llegar a ser destruido a causa de sus palabras. O salvarse gracias a ellas. Pero incluso las palabras que salvan nos conducen, tarde o temprano, irremediablemente, a la respiraci\u00f3n del silencio\u00bb. Como le dijo el \u00e1ngel a Agust\u00edn de Hipona: \u00abTolle et lege\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca pens\u00f3 en escribir una segunda parte. Y menos a\u00fan en cerrar su personal camino de perfecci\u00f3n con una trilog\u00eda. Sin embargo, desde que Antonio Colinas (La Ba\u00f1eza, 1946) escribi\u00f3 los primeros versos de su \u2018Tratado de armon\u00eda\u2019 en 1986, enhebrando en su coraz\u00f3n la memoria de sus \u2018tierras del noroeste\u2019 leonesas con la fascinaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}