{"id":264,"date":"2015-03-27T20:26:40","date_gmt":"2015-03-27T19:26:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=264"},"modified":"2015-03-27T20:26:40","modified_gmt":"2015-03-27T19:26:40","slug":"la-memoria-del-deseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2015\/03\/27\/la-memoria-del-deseo\/","title":{"rendered":"La memoria del deseo"},"content":{"rendered":"<p>Casi siempre, en la infancia, la madre representa la locura. Nuestras madres siempre permanecen como las personas m\u00e1s locas y extra\u00f1as que jam\u00e1s hemos conocido\u00bb, dej\u00f3 escrito Marguerite Duras. No es de extra\u00f1ar que hablara as\u00ed. Su infancia y adolescencia en Indochina, marcadas por la ausencia del padre -abandon\u00f3 a la familia en la colonia para regresar a Francia con los hijos de un matrimonio anterior- y por el desapego de la madre -acosada por los problemas econ\u00f3micos- determinaron poderosamente su psicolog\u00eda e influyeron de manera decisiva en su carrera. Tan pronto dulce como violenta, rom\u00e1ntica como iracunda, la novelista, guionista y directora de cine nunca se termin\u00f3 de desprender del todo de las vivencias que marcaron los primeros a\u00f1os de su vida.<br \/>\nA los 70 a\u00f1os, Margueritte Donnadieu, que hab\u00eda cambiado su apellido por el de Duras, en homenaje al pueblo del que proced\u00eda su padre, regres\u00f3 a los recuerdos de su despertar a las pasiones y escribi\u00f3 &#8220;El amante&#8221;, tal vez no la mejor, pero s\u00ed la novela que supondr\u00eda su mayor \u00e9xito mundial. El Premio Goncourt, los tres millones de ejemplares vendidos y la traducci\u00f3n a cuarenta idiomas de la obra dan cuenta de la extraordinaria fuerza narrativa de una historia arrancada de las mismas ra\u00edces de la memoria. Una historia te\u00f1ida de autobiograf\u00eda en la que recordaba su propia aventura, con 15 a\u00f1os, al lado de su amante chino -Lee en la realidad-, con el que mantuvo una t\u00f3rrida historia de amor durante a\u00f1o y medio.<\/p>\n<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-265\" title=\"DOCU_NORTECASTILLA\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"718\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1.jpg 1283w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1-300x210.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1-768x539.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DK9H1-1024x718.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><br \/>\nEs cierto que desde que regres\u00f3 de Indochina, en 1932, con 18 a\u00f1os, la vida de Marguerite estuvo llena de peripecias, desde su pertenencia a la Resistencia francesa, donde cay\u00f3 en una emboscada de los nazis y consigui\u00f3 escapar con el concurso nada menos que de Fran\u00e7ois Mitterrand, hasta su turbulenta militancia en el Partido Comunista franc\u00e9s, del que fue expulsada en 1955. Pero ninguna de estas experiencias le terminaron marcando tanto como aquellos a\u00f1os de vida en Oriente. De hecho, su primer hito editorial, despu\u00e9s de sus dos primeras novelas, tuvo lugar en 1950 con &#8220;Un dique contra el Pac\u00edfico&#8221;, escrita igualmente sobre evocaciones de la ni\u00f1ez. Las memorias de Asia de Marguerite Duras le dar\u00edan tambi\u00e9n para escribir, diecis\u00e9is a\u00f1os m\u00e1s tarde, otro de sus t\u00edtulos emblem\u00e1ticos, &#8220;El vicec\u00f3nsul&#8221;, ambientado esta vez entre la India e Indochina, y que con el tiempo se transformar\u00eda en obra de teatro y en filme, con el t\u00edtulo de &#8220;India Song&#8221; (1973).<br \/>\nMucho m\u00e1s c\u00e9lebre fue su gui\u00f3n para la pel\u00edcula de Alain Resnais &#8220;Hiroshima, mon amour&#8221; (1958), una de las piezas claves de la &#8220;nouvelle vague&#8221; francesa: el fascinante di\u00e1logo de una pareja franco japonesa en el que la escritora hizo exhibici\u00f3n de toda su capacidad para seducir a trav\u00e9s de la palabra, del silencio, del gesto y de la memoria; siempre en ese hilo indeleble que mantuvo con los d\u00edas de su ni\u00f1ez y su primera juventud. Un asunto, el de la pasi\u00f3n amorosa en los l\u00edmites de la sociedad, sobre el que a\u00fan volver\u00eda m\u00e1s adelante en &#8220;El amante de la China del Norte&#8221;, en 1991.<br \/>\nAmor y soledad, silencio y deseo, plenitud y alienaci\u00f3n, en una mezcla muy personal que define lo m\u00e1s propio, lo m\u00e1s turbador, lo m\u00e1s vibrante de la literatura de Marguerite Duras. Memoria del deseo reelaborada, transformada, sublimada en el extraordinario oficio de la escritura. Cr\u00f3nica de la soledad compartida, al mejor estilo de Rainer Maria Rilke, desde los recuerdos de la adolescencia hasta las sensaciones m\u00e1s \u00edntimas del presente: \u00abLa soledad -escribi\u00f3 Marguerite Duras- no se encuentra, se hace. La soledad se hace sola. Yo la hice. Porque decid\u00ed que era all\u00ed donde deb\u00eda estar sola, donde estar\u00eda sola para escribir libros\u00bb.<br \/>\nEscribir libros: ese trabajo al que la autora de &#8220;El amante&#8221; dedic\u00f3 su vida entera, y sobre el que nunca fue capaz muy bien de explicar en qu\u00e9 consist\u00eda: \u00abEscribir -dijo en cierta ocasi\u00f3n- es intentar adivinar lo que uno escribir\u00eda si escribiese\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi siempre, en la infancia, la madre representa la locura. Nuestras madres siempre permanecen como las personas m\u00e1s locas y extra\u00f1as que jam\u00e1s hemos conocido\u00bb, dej\u00f3 escrito Marguerite Duras. No es de extra\u00f1ar que hablara as\u00ed. 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