{"id":275,"date":"2015-03-27T21:09:55","date_gmt":"2015-03-27T20:09:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=275"},"modified":"2015-03-27T21:09:55","modified_gmt":"2015-03-27T20:09:55","slug":"charles-baudelaire-contra-los-belgas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2015\/03\/27\/charles-baudelaire-contra-los-belgas\/","title":{"rendered":"Charles Baudelaire contra los belgas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DSEN11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-277\" style=\"margin: 8px;\" title=\"DOCU_NORTECASTILLA\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DSEN11.jpg\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DSEN11.jpg 714w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/03\/NF0DSEN11-238x300.jpg 238w\" sizes=\"(max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><\/a>A la patria, \u00abdiga lo que diga Danton\u00bb, siempre hay que llevarla \u00aben la suela de los zapatos\u00bb; \u00abFrancia -escribe Baudelaire en su obra &#8220;Pobre B\u00e9lgica&#8221;- parece muy b\u00e1rbara vista de cerca. Pero vayan ustedes a B\u00e9lgica y se volver\u00e1n menos severos con su pa\u00eds\u00bb. As\u00ed comienza el \u00faltimo de los trabajos literarios del gran poeta maldito, un inacabado cuaderno que permaneci\u00f3 in\u00e9dito hasta 1952, y que ahora aparece por primera vez en espa\u00f1ol, traducido y anotado por Pablo M. L\u00f3pez Mart\u00ednez y Marie-Ange S\u00e1nchez para la editorial Valpara\u00edso.<br \/>\nFragmentario, ca\u00f3tico, permanentemente exaltado, el libro no pasa de ser una obra a medio hacer, que comienza con una redacci\u00f3n m\u00e1s o menos coherente para irse convirtiendo en un verdadero &#8220;collage&#8221; de anotaciones, art\u00edculos y filosof\u00edas que, sin embargo, son vitales para conocer qu\u00e9 hab\u00eda en la cabeza del poeta en los traum\u00e1ticos momentos finales de su existencia. Baudelaire hab\u00eda llegado a Bruselas en abril de 1864, empujado por una parte por su necesidad de salir de Francia para publicar los seis poemas censurados de &#8220;Las flores del mal&#8221;, que estaban prohibidos en su pa\u00eds, y asustado por otra por la quiebra de su editor de siempre, su amigo Auguste Poulet-Malassis. \u00abLes he cogido man\u00eda a Par\u00eds y a Francia; si no fuera porque est\u00e1s t\u00fa, no querr\u00eda regresar nunca m\u00e1s\u00bb, le escribe con motivo de su partida para el pa\u00eds vecino. All\u00ed, seg\u00fan cre\u00eda, tendr\u00eda la oportunidad de vivir una nueva etapa al lado del editor Lacroix, y de repetir los \u00e9xitos que su amigo V\u00edctor Hugo hab\u00eda cosechado unos a\u00f1os antes entre los belgas con sus extraordinarios recitales y conferencias. \u00abCon el fin de atraer todas las miradas -le cuenta al autor de &#8220;Los miserables&#8221; en una carta-, hab\u00eda decidido hacer una serie de lecturas p\u00fablicas en Bruselas con una selecci\u00f3n de fragmentos, los mejores por supuesto, como la esencia de la risa; obras, ideas y costumbres de Eug\u00e8ne Delacroix; V\u00edctor Hugo; Th\u00e9ophile Gautier; Th\u00e9odore de Banville; Leconte de Lisle y Richard Wagner. Incluso hab\u00eda pensado en completar mis comentarios con citas de los propios autores, pues no me f\u00edo mucho de la erudici\u00f3n de los belgas\u00bb.<br \/>\nHac\u00eda bien en recelar. La primera conferencia, sobre Delacroix, no le sali\u00f3 mal del todo, pero la segunda ya fue un desastre, con la sala vac\u00eda y una opini\u00f3n negativa del cr\u00edtico Lemonnier por su exceso de gesticulaci\u00f3n. Muy poco tiempo despu\u00e9s, era ya bastante expl\u00edcito al contarle sus peripecias a Manet: \u00abLos belgas son necios, mentirosos y ladrones (&#8230;) No se crea usted nunca lo que le cuenten sobre la campechan\u00eda belga. Tretas, recelos, falsa afabilidad, ordinariez y jugarretas traicioneras, eso s\u00ed\u00bb. A su poco \u00e9xito frente al p\u00fablico, a su creciente enfermedad y a sus tremendas dificultades econ\u00f3micas se sumaba la sospecha generalizada de que Baudelaire era, en realidad, un esp\u00eda de la polic\u00eda francesa en B\u00e9lgica.<br \/>\nS\u00f3lo un grupo peque\u00f1o de extranjeros en Bruselas, entre ellos su viejo editor franc\u00e9s, le acompa\u00f1an en la desgracia cuando escribe un a\u00f1o despu\u00e9s, el 30 de marzo de 1865, una carta a su amigo Ancelle: \u00abNo puedo moverme; 2\u00ba, tengo deudas; 3\u00ba para terminar el trabajo debo visitar cinco o seis ciudades (&#8230;) Disculpe la parquedad de mi estilo; le escribo con una pluma que me han prestado\u00bb. Las esperanzas de publicar &#8220;Pobre B\u00e9lgica&#8221; -&#8220;Belgique&#8221;, en sus misivas- para poder salir de la indigencia se esfuman definitivamente ante la incapacidad del poeta para salir del paroxismo. Al d\u00eda siguiente tienen que recluirlo con urgencia en su habitaci\u00f3n del hotel y el 2 de julio, con todo el peso del fracaso sobre sus espaldas, regresa a Par\u00eds donde morir\u00e1, en condiciones terribles, dos a\u00f1os y cinco meses despu\u00e9s.<br \/>\nDe todo este dolor, de todo el odio que van generando en su coraz\u00f3n sus desencuentros con el pueblo belga, desde cada una de sus grandezas hasta la m\u00e1s peque\u00f1a de sus costumbres, es testigo este libro verdaderamente singular, que se complementa con una peque\u00f1a colecci\u00f3n de poemas que ilustran, todav\u00eda mejor, este momento tremendo de decepci\u00f3n y de abandono en el tramo final de la existencia del poeta. En uno de ellos, titulado &#8220;El sue\u00f1o belga&#8221;, escribe Baudelaire: \u00abB\u00e9lgica se cree un pa\u00eds con duende. \/ Est\u00e1 durmiendo. Viajero, no la despiertes\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la patria, \u00abdiga lo que diga Danton\u00bb, siempre hay que llevarla \u00aben la suela de los zapatos\u00bb; \u00abFrancia -escribe Baudelaire en su obra &#8220;Pobre B\u00e9lgica&#8221;- parece muy b\u00e1rbara vista de cerca. Pero vayan ustedes a B\u00e9lgica y se volver\u00e1n menos severos con su pa\u00eds\u00bb. 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