{"id":295,"date":"2015-06-30T16:51:03","date_gmt":"2015-06-30T15:51:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=295"},"modified":"2015-06-30T16:51:03","modified_gmt":"2015-06-30T15:51:03","slug":"viaje-hacia-el-punto-final-de-la-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2015\/06\/30\/viaje-hacia-el-punto-final-de-la-belleza\/","title":{"rendered":"Viaje hacia \u00abel punto final de la belleza\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>La obra del poeta Gaspar Mois\u00e9s G\u00f3mez (Serranillos, \u00c1vila, 1927), publicada de manera irregular desde el a\u00f1o 1968, en el que apareci\u00f3 &#8220;Con ira y con amor&#8221; (ganadora del I Premio Internacional \u00c1lamo de Salamanca), es ciertamente un prodigio de intensidad y constancia en un mismo mensaje dilatado en el tiempo: el di\u00e1logo entre el cuerpo y el alma con el pretexto del mundo exterior.<br \/>\nEn 2013, con 86 a\u00f1os, el poeta abulense, afincado en Le\u00f3n desde hace largos a\u00f1os, sorprendi\u00f3 a no pocos con la publicaci\u00f3n de &#8220;Cuerpos en desvar\u00edo&#8221;, poemario ganador del Premio C\u00e1lamo de poes\u00eda er\u00f3tica, pero en realidad lo que suced\u00eda no era sino una nueva y brillante emersi\u00f3n de la obra de un poeta que, hasta la fecha, presum\u00eda de tener en el caj\u00f3n m\u00e1s libros in\u00e9ditos que obras publicadas. Ahora ha vuelto a dar a la imprenta un nuevo volumen, &#8220;Ed\u00e9n perdido y otros s\u00edntomas&#8221;, donde vuelve a dejar constancia de ese lenguaje propio, cargado de fuerza y resonancias, que caracteriza la que sin duda es una de las obras m\u00e1s s\u00f3lidas y ingulares de nuestra poes\u00eda actual.<\/p>\n<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/06\/adanyeva-durero.jpg\"><img class=\"alignleft  wp-image-296\" style=\"margin-left: 3px; margin-right: 3px;\" title=\"Fragmento de 'Adam und Eva'. Durero\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/06\/adanyeva-durero.jpg\" alt=\"\" width=\"475\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/06\/adanyeva-durero.jpg 475w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/06\/adanyeva-durero-160x300.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/a>La manzana de Eva, en apariencia \u00abs\u00f3lo una fruta cogida del \u00e1rbol\u00bb, pero en realidad la met\u00e1fora mayor del ir y venir del hombre entre la realidad y el deseo, es la protagonista simb\u00f3lica de este libro, donde el autor vuelve a aventurarse en el viaje por uno de sus asuntos predilectos: la b\u00fasqueda del \u00abpunto final de la belleza\u00bb. Una indagaci\u00f3n profunda, arrebatadora, que termina colocando al poeta, a cada uno de sus poemas, en el extremo de la realidad corporal, en lo que \u00e9l mismo llama \u00ablos l\u00edmites de la divinidad\u00bb.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nUna agitaci\u00f3n, un desvar\u00edo que, sin embargo, no viene ligado al ansia natural de la juventud, como podr\u00eda suponerse si nos atenemos a la larga lista de poetas ed\u00e9nicos que pueblan nuestras letras, sino que se produce, de manera extraordinaria, en el momento del canto del cisne.<\/p>\n<p>\u00abEste momento de exaltaci\u00f3n vale \/ por una vida declinada en p\u00e1lidos \/ escombros\u00bb, dice el cantor, expulsado del para\u00edso y convertido al fin en un Ad\u00e1n \u00abque corre a su vejez\u00bb y busca la plenitud del instante \u00abcon obsesiva avaricia\u00bb. Sobre el \u00abquejido del huerto\u00bb, sobre el crujido de sus \u00abpobrecitos huesos\u00bb, como escribe en otra obra suya para definir su cuerpo, el poeta se entrega al ejercicio de agotar el ser, de extinguirlo plenamente en la belleza. Qu\u00e9 gran lecci\u00f3n de esperanza y testimonio de la poes\u00eda. Qu\u00e9 gran ejemplo, adem\u00e1s, en un escritor que se considera fundamentalmente pesimista, pero en cuya obra laten siempre la vida y la belleza con pulsi\u00f3n conmovedora.<\/p>\n<p>Como en los cl\u00e1sicos, como en Horacio, en Juan de la Cruz o en el Cantar de los Cantares, el amor humano y la intuici\u00f3n divina acuden en auxilio del poeta en su empe\u00f1o por recuperar el Ed\u00e9n, por volver a vivir en la seducci\u00f3n eterna de la belleza; pero tambi\u00e9n los elementos de la Naturaleza. \u00abDesde el mosquito \/ al elefante, del tr\u00e9bol al abeto\u00bb, la sinfon\u00eda de la creaci\u00f3n pone la m\u00fasica de fondo a este poemario de \u00abcoraz\u00f3n vegetal\u00bb, poblado de p\u00e1jaros, \u00e1rboles, frutas silvestres y paisajes interiores y exteriores, instalado en un ed\u00e9n particular en el que conviven Eva y Ad\u00e1n con Plut\u00f3n y con Narciso, con la m\u00fasica de los violines y las formas y los colores de la obra de Giorgio de Chirico. Un ejercicio de deleite et\u00e9reo, bienaventurado, nacido parad\u00f3jicamente desde el sufrimiento del cuerpo, desde los l\u00edmites de la propia condici\u00f3n humana, desde el saber \u00abque estamos donde Dios \/ nos deja en cada alba \/ ateridos; \/ en el h\u00e1bito pobre \/ de la palabra livianamente envueltos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo ser\u00e1 verdad \/ lo que se anuda con la mano \u00fanica \/ de la met\u00e1fora del universo. \/ O por m\u00e1s se\u00f1as: no sabemos nada. \/ Comprenderlo nos aniquilar\u00e1\u00bb, dice Gaspar Mois\u00e9s G\u00f3mez en uno de los poemas de este libro penetrante y apasionado. Situado en el l\u00edmite, justo en el instante antes de perderlo todo, de ser devorado por la serpiente del para\u00edso, sin duda en el poeta sigue siendo m\u00e1s fuerte el anhelo que el miedo al aniquilamiento y la destrucci\u00f3n.<br \/>\nLo que en Juan de la Cruz fue palpitaci\u00f3n en la noche oscura o en Juan Ram\u00f3n concomitancia entre la vida y la la muerte (\u00abY yo me ir\u00e9. Y se quedar\u00e1n los p\u00e1jaros cantando\u00bb), en Gaspar Mois\u00e9s G\u00f3mez el tr\u00e1nsito se convierte en temblor; temblor universal: \u00abS\u00f3lo eso quisiera dejaros \/ cuando, despu\u00e9s de muerto, me le\u00e1is \/ y cante yo en el dominio de la muerte\u00bb. Plenitud del canto incluso en el ocaso. Precisamente en el ocaso. Qu\u00e9 magn\u00edfica lecci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra del poeta Gaspar Mois\u00e9s G\u00f3mez (Serranillos, \u00c1vila, 1927), publicada de manera irregular desde el a\u00f1o 1968, en el que apareci\u00f3 &#8220;Con ira y con amor&#8221; (ganadora del I Premio Internacional \u00c1lamo de Salamanca), es ciertamente un prodigio de intensidad y constancia en un mismo mensaje dilatado en el tiempo: el di\u00e1logo entre el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}